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Daniel Gascón

LA ÚLTIMA PELÍCULA DE BETTE DAVIS

LA ÚLTIMA PELÍCULA DE BETTE DAVIS

Este es un extracto de la entrevista al excéntrico guionista y director de cine Larry Cohen en Backstory 4, donde habla de The Wicked Stepmother , la última película de Bette Davis . Ediciones Plot acaba de publicar la traducción al castellano.

 

Me parecía evidente que no quedaban muchas películas en la vida de esa pobre mujer. Esta podía ser la última.

Yo había escrito el guión, ella quería hacerlo y maldito sea si no pensaba seguir adelante. Pagué un anuncio a toda página en Variety y encargué un póster que decía: “Bette vuelve a ser mala”, con una foto en la que ella daba una calada a uno de los muchos cigarrillos que fumaría en la película. Esta mujer fumaba diez paquetes al día: doscientos cigarrillos Vantage en veinticuatro horas, en serio. Abríamos diez paquetes por la mañana y los dejábamos en tazas. Así ella no tenía que alcanzar un paquete y abrirlo con sus propias manos; no le gustaba buscarlos a tientas. Cuando terminaba un cigarrillo, ya estaba encendiendo el siguiente. Un día le dije: “Bette, sabes que es malo para ti, ¿por qué sigues fumando?”. Dijo: “Larry, si no tuviera un cigarro en la mano no sabría que hacer conmigo misma”. Fumar era parte de ella.

Pusimos el anuncio y esperamos alguna respuesta. Al final Robert Littman –agente y a veces productor- habló con un amigo de la MGM para que nos dejase hacer la película por dos millones de dólares y medio. Bette cobraría doscientos cincuenta mil dólares por su interpretación y escogimos a algunas de las personas que recomendó: nos aconsejó contratar a Lionel Stander , lo que me pareció una sugerencia estupenda, y aceptó a Barbara Carrera .

No tuve ningún problema con ella en la preproducción. Nos llevábamos muy bien. Pasaba el día en mi casa: tengo quemaduras en los muebles que pueden probarlo. Nunca he reparado nada, porque me gusta señalar: “Bette Davis hizo esa quemadura”. Le encantaba el guión y creía que era muy divertido de una manera natural, porque estaba escrito para ella y su cadencia. Capturé sus ritmos. No hubo que revisar demasiado el guión, aunque a veces proponía cosas sobre el vestuario y me llamaba por teléfono constantemente. No decía “Hola, Larry” ni nada por el estilo: yo cogía el teléfono y ella empezaba a hablar. “Creo que debería llevar el pelo rojo en esta película”, y bang, eso era todo, colgaba. Exponía su punto de vista y colgaba el teléfono. (...)

Busqué un modo de coreografiar la película para beneficiarla. Le di instrucciones muy específicas. Quería que se moviese en el set de forma que no pareciese muy disminuida. Movía la cámara a la vez que ella caminaba, para que no se viera su cojera, para que aparentase una mayor capacidad de movimientos. Utilicé un doble un par de veces: necesitaba que cruzase la habitación vigorosamente. No era ella, pero cuando se daba la vuelta cortábamos y sería Bette.

Desgraciadamente sólo trabajó una semana, porque se puso enferma. Sus problemas empezaron mucho antes de que comenzase la producción, y no tenían nada que ver con enfermedades previas. Tenía un puente en mal estado, y la dentadura postiza chasqueó cuatro o cinco días antes de empezar. Bette y su asistente intentaron pegarla, pero no se quedaba fija, y el puente se movía. Pero no me dijo lo que pasaba. Trataba de recolocar el puente con la lengua. Me di cuenta de que pronunciaba de una manera muy extraña. Hacía pausas en lugares muy raros cuando intentaba ajustar la dentadura. Después de la primera semana miró las proyecciones para ver qué tal estaba; dijo que debía marcharse a Nueva York para ver a su dentista, el único en quien confiaba. Rodé escenas en las que ella no aparecía durante una semana. Esperaba su regreso. Recibí una llamada de su abogado: “No puede volver, porque le tienen que quitar otros cuatro dientes, hay que reconstruir todo el puente”. Y había perdido tres o cuatro kilos y andaba por los treinta y pocos.

En MGM me dijeron: “Vamos a tener que suspender la película. La compañía de seguros pagará a todo el mundo y cubrirá los costes de producción”. Eso significaba que todo el mundo cobraría su sueldo, yo incluido, y que la película sería desechada. Dije: “Es una pena tirar quince o veinte minutos de Bette Davis. Probablemente no volverá a trabajar. Esta podría ser su última película” –y por cierto, lo fue-, “quizá podamos salvar quince o veinte minutos. Puedo reescribir la historia. Si ahora Bette Davis convierte a su gato en Barbara Carrera, puedo cambiarlo: que se cambie a sí misma por Barbara Carrera, y Carrera acaba la película”. Les convencí de que The Wicked Stepmother no llevaría a mucha gente a las salas, pero que vendería un par de copias en todas las tiendas de video del país, porque siempre habría una sección dedicada a Bette Davis. Eso haría que la película resultase rentable.

En la imagen, Bette Davis.

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5 comentarios

melita -

para mi es lomas grande de la historiadel cine
,ella es increible, desde pequeña vi sus peliculas y de repente muy a lo lejos pasanun pelicula de ella por el cable , yo dejo de hacer lo que estoy haciendo y la veo ,gracias por la entrevista, nunca pense que fumara tanto

Daniel -

Sí, divertido extracto. La verdad es que... no sé si la peli resultante sería muy buena: esa solución de Bette Davies transformándose en Barbara Carrera... ¿suena un poco a chapuza, no?

Cigarrillos en tazas... quemaduras en los muebles... treinta y pocos kilos...
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d. -

Gracias a vosotras.

pat -

De pequeña me tragué un ciclo completo de películas de la Bette que pusieron por la tele y se convirtió en una de mis favoritas. Saber que era un personaje fuera de las pantallas no hace más que reforzarlo. Gracias por colgar esta entrevista.

Luisa -

Imaginar a Bette Davis fumando cigarrillos sin parar desde las tazas, distribuidas por toda la casa, quemando muebles, y pensando en el color de su pelo, es como aquilatar muchos de los brillantes momentos del celuloide en que sus ojos se han quedado como atravesando el túnel de la sala de estar. En la sala de estar de casa he visto desde toda la vida tantas y tantas de esas películas.
Gracias por el post. Disfruté.
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