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Daniel Gascón

BAÑOS

BAÑOS

 

Katherine Ashenburg, autora de Clean. An Unsanitised History of Washing, selecciona algunos momentos fundamentales en su historia de la higiene en Occidente. En una reseña, John Carey añadía algunos detalles:

1700 A. C. La bañera más antigua que se conoce, encontrada en el palacio de Cnosos en Creta, está hecha de terracota pintada.

500 A. C. Los griegos tienen baños con bañeras y duchas primitivas; en casa, se bañan en lavabos con pedestal.

100 D. C. El gran momento de los grandes baños imperiales. Los romanos han transformado el baño diario, que incluye agua fría, tibia y caliente, en un interludio elaborado y altamente social.

El cristianismo reaccionó a los baños: Santa Agnes no se lavó en absoluto en toda su (breve) vida; San Godric caminó de Inglaterra a Jerusalén sin lavarse o cambiarse la ropa. Jesús les había puesto un ejemplo: asombró a los fariseos al no lavarse las manos antes de comer y violó las leyes de la pureza al tocar un cadáver y un leproso.

537. Los godos inutilizan los acueductos romanos, y los baños interiales nunca se recuperan. Los baños y el baño duran más en la parte oriental del imperio bizantino, donde el baño romano se transforma en el hamam, o baño turco.

1000. Los cruzados vuelven del este con la noticia de una costumbre maravillosa: el baño turco. Se edifican baños por toda Europa –segregados por sexos en Inglaterra, pero mezclados en Suiza o Alemania- y florecen hasta

1347. La Peste Negra invade Europa, donde mata a un tercio de la población en cuatro años. Los médicos advierten que abrir los poros en agua caliente permite que la peste entre en el cuerpo. Los baños se cierran y la gente evita el agua tanto como puede durante siglos. Éste es el periodo más sucio de europa, cuando el consejo tradicional es "Saepe manus, raro pedes, nunquam caput" ("Las manos con frecuencia, los pies poco, la cabeza nunca”). Y en lo que respecta a cuerpo: ni se te ocurra.

El rey Luis XIII de Francia decía: “Me parezco a mi padre. Huelo a sobaco”. Luego se pensaba que era mejor cambiarse de ropa que lavarse: Luis XIV se cambiaba tres veces al día (aunque Boswell habla del marqués de Argens, que conservó puesta la misma ropa interior durante cuatro años: cuando el rey le convenció de que se cambiará, se le caía la piel a tiras). El Islam recomendaba la limpieza y en el siglo XVII los viajeros hablaban de gentes que en Oriente se lavaba los genitales varias veces al día. En España, la Inquisición escribía, como prueba de la acusación: “Se sabe que se baña”.

1762. Se publica Emilio de Rousseau, que celebra el agua fría y la limpieza. El movimiento romántico glorifica la naturaleza, y la inmersión en el agua vuelve gradualmente. Aunque no es del gusto de todos: de regreso de una campaña, Napoleón le escribe a Josefina: “Llego a París mañana por la noche. No te laves”. John Wesley, fundador del metodismo, aseguraba que los baños fríos curaban la ceguera, la lepra y el “cólera histérico”.

1829. El Hotel Tremont de Boston instala en el sótano ocho “cuartos de baño donde los huéspedes pueden bañarse por completo”. La innovación cambia para siempre el mundo de los hoteles.

1837. La reina Victoria sube al trono, pero no tiene cuarto de baño en el Palacio de Buckingham. Usa parte de su asignación para ropas en llevar unas tuberías que transportan agua caliente hasta su habitación, donde tiene una bañera portátil. Charles Dickens se da una ducha fría cada mañana; Thackeray llama a las clases bajas: “la masa sin lavar”.

1842. Los baños de Frederick Street se abren en Liverpool: es el primer baño público británico, está en un baño pobre; será un prototipo para Gran Bretaña y el continente.

1865. El éxito de la Comisión Sanitaria en la Guerra de Secesión convence a los estadounidenses de que la limpieza es progresista, democrática y quintaesencialmente americana.

1878. Procter & Gamble, en Cincinnati, lanza Ivory, uno de los primeros jabones de baño baratos. El jabón y el reciente negocio de la publicidad crecen juntos y se refuerzan el uno al otro. A finales del siglo XIX, el jabón y las patentes de medicamentos se han convertido en los mayores clientes de la publicidad.

1998. En seis años, en Estados Unidos se lanzan 700 nuevos productos antibacteria.

2009. Casi cada casa nueva americana tiene tres o más cuartos de baño. El tamaño medio del cuarto de baño en Estados Unidos se triplica entre 1994 y 2004. Los defensores de la “Hipótesis de la Higiene” asegura que el aumento de alergias, asma y otras enfermedades se debe al exceso de limpieza de Occidente.

He tomado la imagen del cuadro de Degas aquí.

 

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