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HITCHENS: MASOQUISMO MULTICULTURAL

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Escribe Christopher Hitchens (en la imagen):

“Es a la vez divertido y educativo observar un consenso cuando de repente comienza a romperse en todos los puntos sin ceder un centímetro. Hace un par de semanas, la perspectiva consoladora era que el mayor Nidal Malik Hasan era un hombre más digno de compasión que temor, un oficial en toda regla de las fuerzas armadas de Estados Unidos que estaba demasiado afectado por las historias de los veteranos de regreso como para funcionar correctamente, un médico demasiado estresado como para tener en cuenta que existía algo como un juramento hipocrático. Incluso el FBI había interpretado sus emails Anwar al-Awlaki como bastante ‘consistentes con la investigación que lleva a cabo el mayor Hasan en su puesto como psiquiatra en el Centro Médico Walter Reed’.

Ese último hallazgo no encaja muy bien con la revelación de que el mayor pedía consejo espiritual Awlaki un poco antes de que el imán emitiera un dictamen propio, que certificaba que las balas disparadas los soldados americanos eran empleadas en una causa santa. El Washington Post y ABC News, que adelantaron al consenso en su información, también han desenterrado emails de Hasan al predicador afincado en Yemen, donde preguntaba qué tácticas de la yihad podría estar justificadas, qué circunstancias justificarían la muerte de transeúntes inocentes, y expresaba la esperanza de que el emisor del e-mail y el destinatario pudieran reunirse algún día en el paraíso.

Puesto Awlaki sólo estaba en Yemen, en primer lugar, porque había encontrado los Estados Unidos un domicilio inconveniente (después de haber tenido contacto directo con tres de los 19 piratas aéreos y asesinos en masa del 11 de septiembre de 2001, o ‘secuestradores del 11-S, como ahora se les llama eufemísticamente), aparentemente podemos felicitarnos por pagar a un FBI que no tiene la mente desagradable y sospechosa que estropea tanto trabajo policial en’ la comunidad’.

Muy bien, entonces, el caso del mayor Hasan como trabajador social sobrecargado parece haberse evaporado. Robert Wright, entre otros, es lo suficientemente grande como para admitirlo. Wright, que empieza a perfilarse como el principal defensor liberal de los que se basan en la fe (mira su intrigante  The Evolution of God), ahora propone una teoría alternativa sobre entusiasmo del mayor de Hasan por cometer asesinato en masa. ‘El incidente de Fort Hood’, dice Wright, ‘es un ejemplo del terrorismo islamista que en parte se extendió por la guerra contra el terrorismo -o, en realidad, por dos guerras contra el terrorismo, en Irak y Afganistán’. Sé que los colaboradores de la sección de opinión del New York Times no son necesariamente responsables de los titulares que aparecen sobre su trabajo, pero el título de éste -’¿Quién creó al mayor Hasan?’- realmente exige una respuesta, y la única situada en el parte del texto siguiente es ‘Nosotros’.

Todo en mí se rebela a esta conclusión, que resuena y se subraya en otro párrafo del artículo. ¿Por qué, hace seis meses, ‘un estadounidense de 24 años- llamado Abdulhakim Mujahid Muhammad -Carlos Bledsoe antes de su conversión al Islam en la adolescencia- disparase mortalmente a un soldado ante una estación de reclutamiento en Little Rock, Arkansas? ABC News dijo: No se sabe qué camino Muhammad ... había seguido hasta la radicalización. Bien, he aquí una pista: Después de ser arrestado comenzó a balbucear a la policía sobre el asesinato de musulmanes en Irak y Afganistán’. Wright describe esta deducción suya como una ilustración de la manera en que ‘un incidente aislado te puede poner en una pendiente resbaladiza’. Aunque no encuentro mucha belleza en su prosa, quiero estar de acuerdo con él.

Para empezar, ¿dijo Muhammad Hasan que ‘matanza’ de que ‘los musulmanes en Irak y Afganistán’ tenía en mente? No hay un solo día sin que se produzca una brutal masacre de musulmanes en ambos países por parte al-Qaida o los talibanes. Y eso no sólo porque la mayoría (aunque no todos) los civiles en ambos países, resultan ser de la fe islámica. Los terroristas no deliberadamente una pausa antes de la voladura de las mezquitas y las procesiones religiosas de las creencias musulmanas, cuya consideren suficientemente devotos. La mayoría de los que ahora ser torturado y violado y ejecutado por la República Islámica de Irán son musulmanes. Todas las mujeres están marcados con ácido y amenazado de muerte por el delito de ir a la escuela en Pakistán son musulmanes. Para empezar, no siempre Muhammad Hasan o decir lo que ‘matar’ de que ‘los musulmanes en Irak y Afganistán’ que tenían en mente? No hay un solo día sin que la brutal masacre de los musulmanes en ambos países por al-Qaida o los talibanes. Y eso no sólo porque la mayoría (aunque no todos) los civiles de ambos países profesen la fe islámica. Los terroristas se detienen deliberadamente antes de atacar las mezquitas y las procesiones religiosas de aquellos cuylas creencias musulmanas consideran insuficientemente devotos. La mayoría de los que ahora son torturados y violados y ejecutados por la República Islámica de Irán son musulmanes. Todas las mujeres marcadas con ácido y amenazadas de muerte por el delito de ir a la escuela en Pakistán son musulmanes. Muchos de los muertos en Londres, Madrid y Nueva York eran musulmanes, y casi todas las víctimas cruelmente destruidas en atrocidades similares en Estambul, El Cairo, Casablanca y Argel en el pasado reciente también eran musulmanas.

Se necesita un verdadero intelectual para ver este cuadro terrible y decir, como hace Wright, que invitamos a los ataques a nuestros soldados fuera de servicio con ‘la guerra de los halcones contra el terrorismo, una lucha contra la yihad, que crea imágenes sin parar de estadounidenses matando a musulmanes es tan dudosa’. ¿Dudosa? Lo único dudoso aquí es su dominio del lenguaje. ¿Cuándo empezó el Ejército de Estados Unidos a hacer lo que los yihadistas hacen todos los días: asesinar deliberadamente a civiles musulmanes y jacarse en el vídeo sobre su acción? Por vergüenza. La pendiente resbaladiza -en realidad la pendiente viscosa- es por la que se desliza Wright.

Es él, al que aquí tomo como representante de mentalidad más extensa, quien utiliza la jerga igualmente inerte que sugiere que el mayor Hasan fue ‘llevado al límite por su percepción de las guerras de Irak y Afganistán’. Ese es un agradable y oscuro uso de la palabra ‘percepción’. ¿No sería igual de cierto que Hasan fue llevado al borde de la piscina con demasiada facilidad, tras haber señalado su deseo ferviente de la inmersión, por un clérigo que se gana la vida justificando el asesinato de musulmanes y no musulmanes por igual?

En muchos informes recientes de esta controversia se ha visto a los reporteros de periódicos respetables se refieren no sólo a los genéricos y uniformes ‘musulmanes’, sino incluso a los lugares donde viven como ‘tierras musulmanas’. Si te opones a ver la expresión absurda ‘la cristiandad’ en el periódico como una descripción de Europa, o a leer ‘tierra judía’ cuando se habla del West Bank, a continuación, por favor ten la fuerza de protestar la próxima que la teocracia violenta penetre de contrabando en el discurso bajo el disfraz cada vez más débil del masoquismo multicultural”.

 

24/11/2009 18:33 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista No hay comentarios. Comentar.

CÁRCEL, EUROPA Y LOS CONSPIRACIONISTAS

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1.

El disidente chino Huang Qi ha sido condenado nuevamente a tres años de prisión, bajo la acusación -no especificada- de posesión ilegal de secretos del Estado’.

Aquí, más.

2.

La posición de Unión Progreso y Democracia con respecto a la religión me parece mucho más sensata que la del PP y la del PSOE. Por eso no entiendo el matiz de esta respuesta de Rosa Díez:

            P. ¿Votaría a favor de retirar los crucifijos de los colegios?

R. Sí. A mí no me molestan, pero un símbolo que no representa al conjunto de la sociedad no debe estar visible en un colegio.

Las palabras en cursiva son el mejor de los casos irrelevantes. Y en el peor, preocupantes.

3.

Dice Felipe González:

“No sé si Europa se quiere comprometer, una vez que le dan la razón, para corresponsabilizarse en los objetivos, lo dudo. Más bien creo que espera que Obama sea unilateral, pero en la dirección que quiere Europa, no en la dirección que antes era Bush, sino en la que reclama Europa []”

“Europa tiene que hacer un gran esfuerzo de devolución, de aplicación de la subsidiaridad, al mismo tiempo que lleva a Bruselas una estrategia energética común. Me parece que una sola política de quesos tiene menos importancia que una estrategia energética común. Por tanto, necesitamos menos personal sanitario controlando el queso que comemos -con reglas comunes ya será bastante- y un poco más de esfuerzo para que el Servicio Exterior que vamos a crear sirva para algo.

Hay que hacer, al mismo tiempo, un debate serio sobre qué poder necesitamos en Europa, que añada valor; y qué poderes se han ido acumulando en la historia del acerbo de la Unión que ninguna empresa compleja, y Europa lo es, seguiría teniéndolos ahora.

Lo que hay que hacer es un doble ejercicio, pero de verdad. Creo que están pasando algunas cosas. La frase de Kohl, que le costó la cancillería cuando el Tratado de la Unión Monetaria, fue: ‘Yo quiero una Alemania europea. Nunca más una Europa alemana’. ¿Qué ha cambiado de eso? ¿Es que hay alguien que ahora quiera una Europa alemana? No. Lo que ha cambiado es que, en la mejor versión, se han perdido todos los complejos históricos. Alemania es Alemania y defiende sus intereses.

¿Hay un matiz? A mi juicio, sí. Kohl se jugó la cancillería y la perdió porque quería una Alemania europea. Eso es el pasado, no de ahora, también de mis colegas de tribu ideológica, la generación a la que pertenezco. Alemania pugna en la dirección europea, no niego que tenga derecho, por un puesto permanente en el Consejo de Seguridad. Si estuviéramos trabajando por tener una voz única en el Consejo de Seguridad, a lo mejor avanzaríamos un poco más. Cuando se reúnen los bancos centrales no estamos representados por el Banco Central Europeo, está el Banco Central Europeo y todos los bancos centrales de la zona euro. Y así, suma y sigue.

Todo esto se justifica diciendo: ‘La opinión pública de mi país no aceptaría una solución de esta naturaleza’. Lo curioso es que pasa lo contrario. Los ciudadanos europeos, en los estudios cualitativos, dicen: ‘Lo lógico es que Europa hable con una sola voz, en el G-20, en política exterior, en política monetaria...’. Dicen lo contrario. Pero los líderes dicen que los ciudadanos nunca lo aceptarían. Ésta es la paradoja. Como la obsesión franco-alemana sigue, creo que para la Europa a 27, que Alemania y Francia tengan clara la marcha de Europa sigue siendo una condición necesaria, con menos peso relativo, pero cada vez claramente más insuficiente”.

4.

Teresa Forcades, la monja que protagoniza un vídeo de You Tube que expone, a través de medias verdades, falsedades, y saltos lógicos una teoría conspirativa sobre la gripe A, cerró el domingo un congreso titulado “Ciencia y espíritu” en Barcelona. Entre las ponencias se encontraba una que afirmaba que el SIDA no es una enfermedad (el título es “El SIDA, un montaje ‘made in USA’, ejemplo de ruptura de la Sociedad Moderna con la Tradición”); otra que asegura que los atentados de 11-S fueron un autoatentado (Forcades dice en el vídeo que sobre el 11-S “hay muchas teorías”, apuntando a la conspiración); un mensaje a la humanidad de Jessica Schab, una de “niños de cristal e índigo” (“estoy aquí para inspirar a la gente a encontrar su propia verdad y no dar su poder a otros”, dice, antes de recomendar la conexión con un guía espiritual); otra charla de Montserrat Gascón –que se define como “experta en bloquearme el pericardio” y con la que no tengo nada que ver- sobre “El Pericardio, guardián del secreto de nuestra divinidad”, relacionada con su libro “Viva el pericardio libre”.

En la imagen, Huan Qi.

 

24/11/2009 00:44 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista No hay comentarios. Comentar.

PROHIBICIÓN

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1.

Escribe Franks Jordans:

“‘Cuatro años después de que las caricaturas del profeta Mahoma provocaran protestas violentas en el mundo musulmán, algunos países islámicos están iniciando una campaña a favor de un tratado internacional para proteger los símbolos y las creencias religiosas de la burla: esencialmente una prohibición de la blasfemia que se enfrentaría a las leyes que protegen la libertad de expresión en Occidente.

Documentos obtenidos por The Associated Press muestran que Argelia y Pakistán han tomado la delantera en la presión para llevar la propuesta a votación en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Si se ratifica en los países que consagran la libertad de expresión como un derecho fundamental, el tratado les obligaría a limitar la libertad de expresión cuando se corre el riesgo de ofender a los creyentes. El proceso, sin embargo, llevará años y la colisión no es inminente.

La propuesta se enfrenta a una dura resistencia de los países occidentales, incluido Estados Unidos, que no ha ratificado otros tratados de la ONU, como uno sobre la protección de los trabajadores inmigrantes.

Los expertos dicen que la iniciativa tiene posibilidades de éxito final si los países musulmanes persisten. Y cualquiera que sea el resultado, la campaña podría reavivar las tensiones entre musulmanes y Occidente que el presidente Barack Obama se ha comprometido a curar, y podría reanudar el temor a un ‘choque de civilizaciones’.

Hace cuatro años, un diario danés publicó unas imágenes que satirizaban a Mahoma, lo que provocó que turbas enfurecidas atacasen embajadas occidentales en países musulmanes, como Líbano, Irán e Indonesia. Varios periódicos europeos publicaron después las imágenes.

Los países que forman los 56 miembros de la Organización de la Conferencia Islámica están ahora presionando en Ginebra a un comité poco conocido ONU para que acepte que es necesario un tratado de protección de las religiones.

La medida sería un primer paso hacia la elaboración de un protocolo internacional que finalmente se sometería a la Asamblea General. El proceso podría llevar un decenio.

La propuesta puede encontrar apoyo en la Asamblea General. Durante varios años la Conferencia Islámica ha aprobado con éxito una resolución no vinculante en la Asamblea General que condena la ‘difamación de las religiones’. [aquí un texto de Hitchens sobre la resolución]

Si se aprobara el tratado, cualquiera de los 192 estados miembros de la ONU que lo ratificasen estaría obligado a respetar sus disposiciones. Otros países podrían sufrir críticas por negarse a suscribirlo.

El mes pasado, la administración Obama salió en contra de los esfuerzos de las naciones islámicas para prohibir la difamación de las religiones, diciendo que esas medidas limitarían la libertad de expresión.

‘Algunos afirman que la mejor manera de proteger la libertad religiosa es la aplicación de las llamadas políticas de lucha contra la difamación que restringirían la libertad de expresión y la libertad religiosa’, dijo la Secretaria de Estado de Hillary Rodham Clinton dijo. ‘Estoy totalmente en desacuerdo’

Pero hay señales de que Estados Unidos está preocupado por la campaña de la Conferencia Islámica. Entre bambalinas se ha esforzado en anular la propuesta, y envió a un diplomático estadounidense a Ginebra el mes pasado para unas conversaciones descritas como similares a la guerra de trincheras.

‘La presencia de Estados Unidos puede ser importante para determinar el destino de todo el proceso’, dijo Lukas Machon, que representa a la Comisión Internacional de Juristas ante la ONU

Desde un punto de vista jurídico, ‘todo el ejercicio es peligroso de la A a la Z, porque es una desviación de la práctica y el concepto de los derechos humanos’, dijo Machon. ‘Sólo añade restricciones.’

En una carta que ha obtenido la AP, Pakistán afirma que los insultos contra la religión van en aumento.

La Conferencia Islámica ‘cree que el ataque a las creencias sagradas y la difamación de las religiones, los símbolos religiosos, personalidades y dogmas perturba el disfrute de los derechos humanos de los seguidores de las religiones’, según la carta. Se envió el mes pasado a los miembros del Comité Ad Hoc sobre Normas Complementarias, una comisión temporal creada para examinar un tratado anterior contra el racismo.

En una presentación por separado a la comisión, Pakistán propuso ampliar el tratado contra el racismo para exigir a los signatarios ‘prohibir por ley la puesta en circulación de asuntos que son claramente abusivos o insultantes en relación con cuestiones que una religión considera sagradas’.

No está claro quién decidirá lo que se considera manifiestamente abusivo, pero los tribunales penales de cada país probablemente tendrán jurisdicción inicial sobre esa decisión, de acuerdo con Marghoob Salim Butt, un diplomático paquistaní en Ginebra, que confirmó la existencia de la campaña y ha abogado por la prohibición.

‘Tiene que haber un equilibrio entre la libertad de expresión y el respeto por los demás,’ Butt dijo en una entrevista telefónica.

‘Tomar el símbolo de toda una religión y retratarlo como un terrorista’, dijo Butt, refiriéndose a las caricaturas de Mahoma, ‘ahí es donde trazamos la línea.’

Un experto estadounidense con más de 20 años de experiencia en el sistema de derechos humanos de las Naciones Unidas dijo que el tratado podría tener consecuencias de gran alcance.

‘Sería, en esencia, promover una ley global sobre la blasfemia ‘, dijo Felice Gaer, un miembro de la Comisión de Estados Unidos sobre Libertad Religiosa Internacional. El equipo independiente, ordenado por el Congreso, emitió un informe la semana pasada que alertaba que las leyes existentes contra la blasfemia, en particular en Pakistán, ‘a menudo han dado lugar a graves violaciones de los derechos humanos’.

En Egipto, se han utilizado las leyes contra la blasfemia para reprimir a los disidentes, dijo El-Moataz Fegiery, director ejecutivo del Instituto de El Cairo para Estudios de Derechos Humanos. Abdel Kareem Nabil, un bloguero, fue condenado en febrero de 2007 a cuatro años de prisión por insultar al Islam y al presidente egipcio, Hosni Mubarak.

Dijo que los reformistas que reinterpretan los textos islámicos tradicionales se han convertido en el blanco de acusaciones de blasfemia.

En términos más generales, la introducción de leyes para proteger las religiones de las críticas debilitaría la noción de los derechos humanos, dijo el embajador de Suecia ante la ONU en Ginebra, Hans Dahlgren.

‘Las religiones como tales no tienen derechos. Es la gente la que tiene derechos’, dijo, agregando que la Unión Europea, cuya presidencia ocupa actualmente Suecia, se opondrá a los intentos de limitar la libertad de expresión”.

2.

Escribe Nick Cohen:

“Según cada tipo de cultura media con una columna de periódico o un espacio en Radio 4, un vulgar ‘nuevo ateísmo’ está barriendo el Reino Unido. Los lectores de Richard Dawkins, Philip Pullman y Christopher Hitchens son, nos dicen, estúpidos, porque no aprecian el misterio de la religión, el consuelo de los rituales y todo las demás, y también peligrosos, porque son tan fundamentalistas en sus críticas de la religión como los fanáticos religiosos a los que critican.

Podría hacerte perder el tiempo, señalando que ‘nuevos ateos’ no son tan diferentes de los viejos ateos -todavía no creen en Dios, por ejemplo- y añadir que la acusación de equivalencia moral sería más fácil de justificar si los ateos plantaran bombas en el metro. Pero el espacio es corto y la verdad deprimente sobre los ‘nuevos ateos’ que nadie señala  es que, si existen fuera de la imaginación de los escritores religiosos, nunca están allí cuando los necesitas. Porque si tuviéramos un movimiento ateo o laico vibrante en Gran Bretaña, ahora estaría atacando a este gobierno porque una vez más intenta montar el tigre islamista.

El domingo pasado, John Denham, secretario de comunidades, anunció: ‘Cualquier persona que desee construir una sociedad más progresista pasaría por alto, peligrosamente, la importante función de la fe. Continuamente debe buscar maneras de fomentar y mejorar la contribución de las comunidades de fe en los temas centrales de nuestro tiempo’.

Conforme avanzaba la semana, se puso de manifiesto qué tipo de ‘comunidades de fe’ los laboristas quenían poner en el centro de la sociedad ‘progresista’. Denham está echando de su departamento a Azhar Ali, un asesor del corazón del movimiento laborista (fue el líder los laboristas en el consejo de Pendle). El crimen de Ali fue que se opuso el islamismo cuando asesoraba a Tony Blair, Ruth Kelly y Hazel Blears.

Después de que Daud Abdullah, secretario general adjunto del Consejo Musulmán de Gran Bretaña, firmara una declaración defendiendo los ataques a la Royal Navy si Gordon Brown enviaba barcos para imponer un bloqueo de armas a Gaza, Ali dijo a sus compañeros que cortasen todos los vínculos. Podría haber dicho que un partido de centro-izquierda nunca debería haber tenido vínculos con el Consejo Musulmán de Gran Bretaña en primer lugar. La institución incluye a partidarios de los Hermanos Musulmanes, y del Jamaat-e-Islami del sur de Asia. Los liberales árabes saben de la Hermandad es el enemigo de todos los valores ilustrados que ellos defienden, mientras que sus equivalentes de Bangladesh ven a Jamaat de la misma manera que los lectores del Observer ven al British National Party, de extrema derecha, sólo que un poco peor, porque los asesinos de Jamaat colaboraron en los crímenes que cometió el ejército de Pakistán durante la guerra de independencia de Bangladesh.

Ese breve momento de la política de principios se ha terminado. Se habla de que el gobierno le podría dar al miembro del Consejo Musulmán de Gran Bretaña Sir Iqbal ‘la muerte es quizá un poco demasiado fácil para Salman Rushdie’ Sacranie un título nobiliario. Mientras tanto, los ministros están a punto de cortar la ayuda financiera para los musulmanes sufíes que, como la mayoría de los musulmanes de Gran Bretaña, suníes o chiíes, no son representados por el Consejo Musulmán de Gran Bretaña.

El apaño está en marcha y los islamistas están por todo Whitehall de nuevo. Denham recibe a Inayat Bunglawala del Consejo Musulmán de Gran Bretaña, que dio una muestra de las políticas ‘progresistas’ que el Partido Laborista está alentando cuando escribió un artículo defendiendo al jeque Yusuf al-Qaradawi, líder espiritual de la Hermandad Musulmana, un predicador que recomienda golpear a la esposa, la mutilación genital de las niñas y el asesinato de los apóstatas y los homosexuales. A principios de este año, dijo el jeque dijo de la masacre de judíos que ejecutó Adolf Hitler: ‘Era un castigo divino para ellos. Si Alá quiere, la próxima vez será de manos de los creyentes’.

La gente astuta que observa desde fuera a personas que estaban en la izquierda del siglo XX y ven que han pasado de llamarse ‘socialistas’ a ‘socialdemócratas’ a ‘seguidores de la tercera vía’ a ‘progresistas’ en rápida sucesión. Puede que se hayan preguntado qué significa la nueva etiqueta de ‘progresistas’. Ahora lo saben.

En el Departamento de Niños, Escuelas y Familias, Ed Balls, tiene tanto interés en apaciguar las iglesias como Denham en apaciguar el islamismo radical. La semana pasada, la National Secular Society (a la que doy dinero) describió cómo el Partido Laborista permite a las escuelas religiosas rechazar las solicitudes de profesores no religiosos sólo con el argumento de que dudaban de la presencia de seres sobrenaturales o rendían culto al ser sobrenatural equivocado. La refutación que emitió el departamento del Balls era tan injuriosa e inexacta que los funcionarios tuvieron que tomar el prácticamente desconocido paso de la retirada y por lo tanto reconocen tácitamente la verdad de la reclamación de los laicos, que afirmaban que la única gente que el Nuevo Laborismo permitía que empleadores discriminasen eran los ateos y los escépticos.

No hace falta ser un estratega político para entender la política de silbato de perros del Partido Laborista. Balls juega con dos barajas: alega que los conservadores llevarían el creacionismo a las aulas y no hace nada para restringir el control religioso de las escuelas. En el Departamento para las Comunidades, me dicen que el poder real no corresponde al ineficaz John Denham, sino a Shahid Malik, su segundo, que tal vez espere que apaciguar a Jamaat y la Hermandad lo ayudará a mantener el voto en su escaño de Dewsbury y permitirá que otros diputados laboristas desesperados por sobrevivir a una potencial victoria aplastante de los Tories.

Ningún ministro, sin embargo, se imagina que van a pagar un precio político mientras cientos de miles de ‘nuevos ateos’ se alejan asqueados. Lo cual no quiere decir que no se vaya a pagar un precio, sólo que vendrá en una moneda que ningún lector del Observer quiere aceptar. Las políticas comunalistas no siempre generan una reacción liberal; con más frecuencia, el comunalismo sólo produce mayor tensión entre comunidades.

Los sufíes prometen que dirán a los musulmanes Dewsbury que no voten Malik, que no es más de lo que merece. Más en serio, un renacimiento de la aventura de la izquierda con el islamismo sólo puede ayudar al British National Party a convencer a la clase obrera blanca de que sus gobernantes denuncian hipócritamente las teorías de la conspiración racial, la misoginia y la homofobia cuando vienen de los seguidores de Nick Griffin, pero no cuando provienen de a los amigos de Yusuf al-Qaradawi.

Es una forma desoladora de imaginar el período más largo de gobierno de izquierdas en Gran Bretaña, pero tal vez hará falta que el British National Party pase un test parlamentario o divida el voto laborista de modo que los Tories se adueñen de escaños que son ‘propiedad’ del laborismo para que el partido se dé cuenta de que no puedes ser un antifascista ocasional o un izquierdista a tiempo parcial sin que tu sociedad ‘progresista’ quede reducida al polvo”.

3.

Antonio Elorza escribe sobre Miguel Ángel Moratinos.

4.

La lista de intelectuales y escritores que apoyan a Antonio Tabucchi, al que el presidente del Senado italiano Renato Schifani pide 1,3 millones de euros por un artículo publicado en "L’Unita". Entre ellos hay españoles como Enrique Vila-Matas, Antonio Muñoz Molina o Fernando Savater, que firman en contra de "la ofensiva del poder italiano contra la libertad de juicio, de crítica y de interpelación".

 

En la imagen, protestas por la publicación de las caricaturas de Mahoma en Pakistán.Y una de las caricaturas.

23/11/2009 00:10 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista No hay comentarios. Comentar.

GRITOS

1.

Stephen King escribe sobre la biografía de Raymond Carver:

Raymond Carver, sin duda el escritor más influyente de relatos cortos de Estados Unidos en la segunda mitad del siglo 20, hace una aparición temprana en la biografía exhaustiva y a veces agotadora de Carol Sklenicka: a los 3 o 4 años de edad atado con una correa. ‘Bueno, por supuesto, tenía que mantenerlo a raya’, dijo su madre, Ella Carver, mucho más tarde y aparentemente sin ironía.

Puede que la señora Carver estuviera en lo cierto. Como los confusos bebdeores de clase media que pueblan sus historias, Carver nunca parecía saber dónde estaba ni por qué estaba allí. Me recuerda constantemente a un pasaje de historia de ‘Ghost Story’ de Peter Straub: ‘El hombre sólo conducía, distraído por esta telenovela sin fin de perros americanos’.

Nacido en Oregon en 1938, Carver pronto se trasladó con su familia a Yakima, Washington. En 1956, los Carver se mudaron a Chester, California. Un año después, Carver y un par de amigos fueron de juerga a México. Después las mudanzas se aceleraron: Paradise, California, Chico, California, Iowa City, Sacramento, Palo Alto, Tel Aviv, San José, Santa Cruz, Cupertino, Humboldt County. . . eso nos lleva sólo a 1977, el año Carver tomó su último trago.

Durante la mayor parte de esos primeros años de viajes inquietos, arrastró a sus dos hijos y su sufrida esposa, Mary Ann, la heroína menos reconocida de la historia de Sklenicka, detrás de él como latas atadas al parachoques de un cacharro que ningún concesionario de automóviles en su sano juicio podría tener en el comercio. No extraño que sus amigos lo apodaran Running Dog [El perro que corre]. O que cuando su madre lo llevara al centro de Yakima lo tuviera atado con una correa.

Brillante y talentoso como era, Ray Carver fue también el destructivo y absorto bebedor que toca fondo y empieza a cavar más profundo. Los alcohólicos anónimos expermentados saben que los borrachos como Carver son maestros en el ejercicio de la cura geográfica, y se niegan a reconocer que si metes a un borracho fuera de control en un avión en California, un borracho fuera de control se va a bajar del avión en Chicago. O en Iowa. O en México.

Y hasta mediados de 1977 Carver estuvo fuera de control. Mientras enseñaba en el Iowa Writers ’Workshop, él y John Cheever se convirtieron en compañeros de borrachera. ‘No hacíamos más que beber’, dijo Carver del semestre de otoño de 1973. ‘No creo que ninguno de nosotros retirase alguna vez las cubiertas de nuestras máquinas de escribir.’ Como Cheever no tenía coche, Carver aportaba el transporte en las rondas etílicas que hacían dos veces por semana. Les gustaba llegar a la tienda cuando el empleado abría la tienda para empezar el día. Cheever anotó en su diario que Carver era ‘un hombre muy amable’. También fue un cazador de alcohol irresponsable que habitualmente se marchaba sin pagar de los restaurantes, aunque debía de saber que era la camarera quien tenía que pagar la factura de la cena de clientes como él. Su esposa, después de todo, a menudo trabajaba de camarera para mantenerlo.

Fue Maryann Burk Carver la que ganó el pan en esos primeros años, mientras Ray bebía, pescaba, iba a la universidad y empezaba a escribir los relatos que una generación de críticos y profesores clasificaría erróneamente como ‘minimalismo’ o ‘realismo sucio’. El talento para la escritura a menudo recorre su propio circuito de limpieza (como atestigua la edición de ‘Raymond Carver: Collected Stories’, de la Biblioteca de América ), pero los escritores cuyas obras brillan con el conocimiento y misterio son muchas veces monstruos prosaicos en casa.

Maryann Burk conoció al amor de su vida (o su enemigo; Carver parece haber sido las dos cosas) en 1955, mientras trabajaba el mostrador de una tienda Spudnut en Union Gap, Washington. Tenía 14 años. Cuando ella y Carver se casaron en 1957, le faltaban dos meses para su 17 cumpleaños y estaba embarazada. Antes de cumplir los 18 años, descubrió que estaba embarazada de nuevo. Durante el siguiente cuarto de siglo mantuvo a Ray como camarera de cócteles y restaurantes, vendedora de enciclopedias y profesora. Al comienzo de su vida matrimonial, recogió fruta durante dos semanas para comprar la primera máquina de escribir de su marido.

Ella era hermosa; él era corpulento, posesivo y a veces violento. Para Carver, sus propias infidelidades no excusaban las de su esposa. Después de que Maryann se entregara a ‘un coqueteo borracho’ en una cena en 1975 -fecha en la que el alcoholismo de Carver había llegado al máximo- él la golpeó en la cabeza con una botella de vino, cortándole una arteria cerca del oído y dejándola al borde de la muerte. ‘Él necesitaba’ una ilusión de libertad ‘, Sklenicka escribe, ‘pero no podía soportar imaginarla con otro hombre.’ Es uno de los pocos puntos de esta admirable biografía donde Sklenicka muestra verdadera compasión por la mujer que mantuvo Carver y aparentemente nunca dejó de amarlo

Aunque Sklenicka presenta algo así como reverencia para el Carver escritor, y entiende claramente la influencia del alcohol contra su vida, apenas juzga cuando habla del Carver que era un marido borracho, desagradable e ingrato (y a veces peligroso). Cita a la novelista Diane Smith (‘Letters from Yellowstone’): ‘Fue una mala generación de hombres’, y casi lo deja en eso. Cuando cita a Maryann llamándose a sí misma una ‘Cenicienta literaria, que vive en el exilio por el bien de la carrera de Carver,’ la primera señora Carver viene a ser tan sólo otro ex esposa que lloriquea y no el bastión que fue, sin duda. Ray y Maryann estuvieron casados por 25 años, y durante esos años Carver escribió la mayor parte de su trabajo. Su tiempo con la poeta Tess Gallagher, la única otra mujer importante en su vida, fue menos de la mitad.

Sin embargo, Gallagher cosechó los beneficios personales de la sobriedad de Carver (que tomó su último trago de un año antes de que se enamorasen), y también los financieros. Durante el proceso de divorcio, el abogado de Maryann dijo -esto me vuelve a la cabeza constantemente y hasta cierto punto contamina mi disfrute de los cuentos de Carver- que sin una solución judicial decente, la vida de Maryann Burk Carver tras el divorcio divorcio sería ‘como un saco de pomos que no abrirían ninguna puerta’.

La respuesta de Maryann fue: ‘Ray dice que va a enviar dinero todos los meses, y yo le creo’. Carver cu esa promesmplióa, aunque no sin una buena dosis de quejas. Pero cuando murió en 1988, la mujer que había ayudado a su base financiera descubrió que había sido excluida de la recompensa financiera de los populares relatos de Carver. Sólo los ahorros de Carver ascendían a casi 215.000 dólares en el momento de su muerte; Maryann se llevó unos 10.000 dólares. La madre de Carver aún menos: a los 78 años, vivía en una vivienda pública de Sacramento y se ganaba la vida como ‘ayudante abuela’ en una escuela primaria. Sklenicka no llama a este tratamiento penoso, pero estoy feliz de hacerlo por ella.

Es como una crónica de un crecimiento de Carver como escritor que el libro de Sklenicka resulta inestimable, especialmente después de que su carrera se cruzó con la del editor, Gordon Lish, el autodenominado ‘capitán Fiction.’ Cualquier lector que dude de la torva influencia de Lish en los relatos ‘De qué hablamos cuando hablamos de amor’ puede cambiar de idea tras leer el iluminador relato que hace Sklenicka de de esta relación difícil y, finalmente, venenosa. Los que aún no está convencido puede leer las historias correspondientes en ‘Beginners’, ahora disponible en el sublimemente portátil y largamente esperado ‘Raymond Carver: Collected Stories’.”

(Aquí, más.)

2.

Martin Amis escribe sobre The Original of Laura. Y sobre Nabokov:

Lolita, Pnin, Desesperación (1936; traducido por el autor 1966), y cuatro o cinco relatos son inmortales. Rey, dama, valet (1928, 1968), Risa en la oscuridad (1932, 1936), El hechicero, El ojo (1930), Hermana siniestra (1947), Pálido fuego (1962), y Cosas transparentes están ferozmente logradas; y la pequeña Máshenka (1925), su primera novela, es una pequeña belleza. Curso de literatura europea (1980), Curso de literatura rusa (1981), y Curso sobre el Quijote (1983), junto a Opiniones contundentes (1973), constituyen el brillante registro de un artista-crítico excepcional. Las Selected Letters (1989), y las Nabokov-Wilson Letters (1979) y la magistral autobiografía Habla, memoria (1967), nos dan un retrato en cuatro dimensiones de un hombre deliciosos y honorable. La palabra que Nabokov denigraba con más frecuencia era ‘crueldad’. Y su naturaleza amable se ve con más claridad en la amorosa atención con la que, en su ficción, escribe sobre animales. Un minuto de pensarlo me da el gato de Rey, dama, valet (que se limpia con una pata trasera levantada ‘como un palo con hombros’), los encantadores perros y monos de Lolita, la ardilla y la inolvidable hormiga de Pnin, y el murciélago enfermo en Pálido fuego, que se arrastra ‘como un tullido con un paraguas roto’.

Lo llaman ‘resplandor trémulo’: una chispa, un destello, un centelleo. La esencia nabokoviana es una inestabilidad milagrosamente fértil, en la que sin avisar las palabras se separan de lo cotidiano y parten como llamas en un cielo nocturno, iluminando ocultas verstas de anhelo y terror. En Lolita, cuando comienza la fatídica cohabitación (nous connûmes, con un tono flaubertiano):

"Nous connûmes los varios tipos de trabajadores de gasolineras: el criminal reformado, el profesor retirado y el fracaso en los negocios, entre los machos; y las variaciones maternal, pseudo-educada y prostibularia entre las hembras. Y a veces los trenes gritaban en la noche monstruosamente caliente y húmeda con una sonoridad ominosa y desgarradora, que mezclaba la energía y la histeria en un chillido desesperado”.

3.

Dos listas de los mejores libros del milenio: una en el Telegraph y otra en el Times.

4.

Ayaan Hirsi Ali, Kazuo Ishiguro, Dominic West, Nick Hornby, Craig Raine, David Cameron, Craig Raine y otros hablan de sus libros preferidos del 2009.

 

22/11/2009 19:10 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista No hay comentarios. Comentar.

NEDA

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Escriben Arash Sahami y Angus Macqueen:

“Caspian Makan ha sido atropellado por el monstruo ciego y veloz de la historia. Hace apenas cinco meses su novia fue asesinada en las calles de Teherán. Una de las 80 muertes confirmadas de forma fiable durante las manifestaciones tumultuosas que siguieron a la controvertida elección presidencial. La mayoría de los familiares de las víctimas y amigos ha vivido su dolor en privado -pero Neda Agha Soltan, la novia Caspian, murió en directo en la cámara de un móvil, en una secuencia insoportable de 90 segundos que la convirtió en un icono. En internet su rostro se convirtió en el rostro de la protesta en cuestión de horas.

Pero los símbolos destsruyen vidas. En los días y semanas que siguieron, Caspian no sólo ha perdido a la mujer que planeaba casarse, sino también su país, su familia, sus amigos y su carrera. Cualquiera y todos los que tenían algo que ver con la muerte de Neda ahora son tóxicos para el gobierno iraní. Miembros de su familia han sido intimidados, amenazados, e incluso detenidos. El médico que la cámara muestra cuando trata de salvar su vida ahora está exiliado en Gran Bretaña. El profesor de música que estaba con ella cuando murió ha aparecido en la televisión iraní, con la evidente exigencia de negar lo que vio: que Neda fue asesinada por un miembro de la milicia religiosa.

Y Caspian desapareció. En los días posteriores a su muerte, habló en emisoras extranjeras y luego desapareció. Por último, se confirmó que estaba en la famosa prisión de Evin, en Teherán -el símbolo espantoso del régimen opresor del Sha transferido sin problemas a las manos de la policía secreta de la República Islámica. Fue retenido durante más de dos meses, parte de los cuales estuvo confinado en solitario. En septiembre fue puesto en libertad bajo fianza en espera de juicio –quizá para uno de esos juicios espectáculo que se han transmitido en la televisión iraní en los últimos meses, en los que los partidarios de líder de la oposición se han visto obligados a retractarse de sus acciones. A instancias de la familia y amigos, Caspian decidió que tenía que escapar.

Nos reunimos unos días después de salir. Está escondido y por ahora no quiere que la gente sepa dónde. Hay un miedo tangible del alcance de la policía secreta en la comunidad de exiliados iraníes. Su hogar temporal es un piso vacío en un bloque de anónimos en los suburbios de una ciudad de Oriente Medio que no conoce. Por ahora, vive con otras dos víctimas de las manifestaciones de verano. Uno de ellos es un hombre enorme que fue violado con una barra de hierro después de su detención. Caspia no corre peligro de perder la perspectiva.

No parece a alguien que acaba de pasar cinco días traumáticos huyendo de su patria, con un trayecto de ocho horas de a pie a través de montañas remotas. Arreglado y elegante, nos recibe con una sonrisa suave. Ofrece té, aunque no una silla, porque no hay una sola en el piso. Sus intentos de bromas no duran mucho. Los círculos oscuros y profundos grabados bajo los ojos lo traicionan.

El torbellino lo ha consumido todo, excepto las pocas pertenencias que pudo pasar de contrabando fuera del país: entre ellos un pequeño ordenador. Lo enciendo y ahí están sus fotos de Neda: la sonrisa hermosa que diio la vuelta al mundo de repente se convierte en su imagen privada de amor de nuevo. Aquí está el hombre para el que estaba sonriendo. Caspian toca la cara en la pantalla.

Su historia empieza como un romance de verano clásico: estaban en el mismo grupo de turistas a Turquía en abril de este año. Habla de Neda como una mujer brillante, frustrada con la vida. Turquía es un lugar tentador para los jóvenes iraníes, uno de los pocos lugares que los iraníes pueden visitar sin visado. Es un país musulmán, pero no es un estado religioso. No hay ningún velo en las fotos de Neda en las vacaciones.

Su voz baja a un susurro cuando recuerda sus conversaciones primer día de las vacaciones. Ella era religiosa y había estudiado teología y filosofía en la Universidad Islámica en Teherán. Sólo había estado allí tres trimestres, cuando se dio cuenta de que ella no reconocía a su dios en lo que se enseñaba. Se había casado muy joven y se había divorciado, lo que complicaba que consiguiera trabajo. Le encantaba viajar, y estaba tratando de conseguir un trabajo como guía en Turquía.

Caspian le habló de su vida como fotógrafo profesional, le dijo que también estaba divorciado, pero acordaron no hablar sobre sus relaciones previas. Iban a empezar de nuevo. Ella no estaba interesada en una relación casual, y él, a los 38 -12 años más que ella- sabía que iba en serio. Pero estaban nerviosos: un romance de vacaciones, después de todo.

‘Durante 10 o 12 días [después] no nos vimos y no tuvimos contacto porque queríamos ver lo que sentíamos por el otro. Elegimos un día para quedar y acordamos que ese día decidiríamos si de verdad queríamos estar juntos. Yo sabía que quería estar con ella y cuando ella llegó, supe que ella pensaba lo mismo. Yo estaba feliz’.

No estaban formalmente prometidos, pero el plan. Tenían billetes para volver a Turquía juntos (Estambul; la última semana de junio). Los planes privados de una pareja privada. Pero para entonces Neda estaba muerta y Caspian en prisión.

En medio sucedieron las elecciones presidenciales de junio. Ni Caspian ni Neda era muy políticos. Toda su vida adulta las elecciones habían sido entre una variedad cuidadosamente elegida de candidatos. Anteriores previos de reforma se habían agriado ante las realidades de un sistema político dominado por una élite religiosa. Ahora se trataba de un enfrentamiento entre el presidente Ahmadinejad y un ex primer ministro de línea dura, Husein Mousavi. Ni Caspian ni Neda tenían intención de votar.

 Luego -unos quince días antes de las elecciones- algo cambió. Tal vez fuera el debate televisado entre los candidatos, 10 días antes al día de las elecciones. Ahmadineyad, un orador público mucho más carismático pareció agresivo y a la defensiva en la pequeña pantalla. A diferencia del ensayado y soporífico debate de las elecciones en EE.UU., éste fue claramente muy personal. Ahmadineyad atacó a Mousavi por permitir que su esposa fuera vista con él en público. Los cortes se subieron a Youtube. Los iraníes repetían alegremente la réplica de Mousavi: ‘Este hombre mira fijamente a la cámara y miente.’

Por las razones que fuera, Mousavi, que no es ningún liberal, pronto adquirió un gran atractivo. Como una amiga de Caspian, que también ha tenido que huir al exilio, nos dijo: ‘Yo pensaba que no votar era un no al sistema. Esta vez, tenía la sensación de que era diferente. Animaba a todos a votar. Pensaba que debíamos evitar que el gobierno de Ahmadineyad regresara con su represión. No fue un voto a favor de ningún candidato: fue un voto de protesta’.

El ‘movimiento verde’ nació esos días antes de las elecciones, y las calles tomaron un ambiente de carnaval. A Neda se le contagió el entusiasmo. A Caspian no. ‘Yo le decía’ No te puede gustar Mousavi.’ Ella decía: ’Tienes razón, no me gusta, pero me gustan sus seguidores. Exigen sus derechos por sus derechos. No se trata de un hombre’. ‘

Es imposible decir cuál es el resultado de la elección en realidad. Ciertamente, la victoria de Ahmadinejad se anunció con inusual prisa. También es cierto que cientos de miles de iraníes se sintieron engañados. Y cuando salieron a la calle se encontraron con un grupo reunido de diversos servicios de seguridad de Irán: uniformados ‘robocops’ con porras, la policía antidisturbios, la Guardia Revolucionaria, y más peligrosa de todas, la milicia religiosa, los Basiji, a veces vestidos de paisano. El resultado, durante unos días mortales, fue la guerra en la calle. Fue bastante unilateral.

Los manifestantes estaban desarmados, a excepción de las piedras que recogieron en las calles las calles. Y teléfonos con cámara. Al intentar reconstruir lo sucedido en aquellos días para nuestro documental, hemos reunido un impresionante mosaico de imágenes.  Eventos controvertidos no están registrados por una cámara, sino en 10. Se ve desde varios ángulos a policías vestidos de civil que disparaban desde los tejados; a menudo las imágenes van acompañadas un comentario de sorpresa y la indignación. Esto es periodismo ciudadano, subido a continuación a la red para que todos lo puedan ver. Las imágenes son imposibles de rastrear, pero como datos registrados en bruto hacen que la tarea de la represión muda resulte casi imposible. A partir de ahora, acontecimientos como los de la plaza de Tiananmen tendrán muchos más testimonios fílmicos. La muerte de Neda fue una de estas secuencias.

La voz del Caspian es fuerte cuando habla de elecciones o política. Ahora baja a un susurro. ‘Se unió a los manifestantes desde el comienzo. Fue muy valiente y fuerte. Eso me preocupaba, la verdad. No quería que le pasara nada. Le pedí que dejar de ir a las protestas. Pensé que podía ser detenida o que le podía pasar algo. Pero ella sólo pensaba en su meta -la democracia y la libertad para los iraníes’.

Neda asistió prácticamente a todas las manifestaciones: a algunas con su madre, a algunas con Caspian.

Parece encerrarse en sí mismo cuando recuerda cómo explicaba por qué todo el mundo debía ir. Discutían sobre eso. ‘Ella decía: Me apoyas en todo, ¿por qué en esto no? Yo decía: No entiendes a esa gente. ¿Qué pasa si te pillan? Ella dijo: No es importante, Caspian, Es mi deber. Ella dijo Caspian, deja que te diga la verdad. Creo que en estas circunstancias tenemos que ser responsables. Aunque tuviera a un hijo, lo llevaría a las manifestaciones, dijo Neda. Entonces pensé que no podía impedirle que fuera’.

El día de su muerte, Caspian estaba con su cámara en otra parte de la ciudad. ‘Ese día hacía fotos de las protestas y los manifestantes. Era difícil tomar imágenes de los guardias de seguridad que golpeaban a los manifestantes. Usé la cámara del móvil cuando no podía usar mi cámara grande. Entre las seis y las siete de la noche comencé a ver gente disparando y heridos. Pensé mucho en Neda. Estaba preocupado por ella. Quería llamarla pero el sistema de telefonía móvil estaba desconectado y no podía comunicarme con ella. No dormí esa noche. Escenas terribles pasaban por mi cabeza. Yo estaba sentado frente a mi ordenador, mirando las fotos que había hecho. Alrededor de las seis de la mañana sonó mi móvil. Era el número de Neda. Pero no era ella. Era su hermana. Dijo: Caspian, hemos perdido a Neda. Yo no entendía lo que quería decir. No podía creer lo que me estaba diciendo. ‘

Para entonces, el mundo empezaba a ver en las imágenes que la mostraban en el suelo, con la sangre saliendo de su pecho, apoyada por dos hombres. La última imagen que la mayoría de la gente puede soportar muestra su rostro, hermoso y claro, antes de que la sangre corra sobre él, mientras voces desesperadas piden: ‘Mi niña. ¡Neda! ¡Quédate con nosotros!’. En otros lugares de la web hemos encontrado una prueba más: después de los disparos, la multitud se enfrentó al asesino aparente -un miembro de la milicia religiosa- medio desnudo delante de las cámaras de teléfono. Un arresto ciudadano era absurdo pero tomaron su carné de identidad como prueba y lo colgaron en internet.

La religión chií está impregnada de la mitología de martirio; la identidad musulmana de Irán siempre ha sido definido por el sacrificio. Las autoridades lo saben. Cuando las imágenes de Neda llevaron la noticia por todo el mundo, actuaron rápidamente para matar a la historia.

A partir de contactos con su madre y hermana, y el testimonio de Caspian, hemos reunido lo que vino a continuación. Les permitieron enterrarla, pero en una parte del cementerio reservado para los cuerpos de los manifestantes. Se les prohibió celebrar cualquier tipo de vigilia –a ninguno de los restaurantes locales, salas o las mezquitas se les permitió que los aceptaran. Mientras tanto, en la televisión, los funcionarios policiales de rango superior culpaba de la violencia a elementos terroristas, diciendo que las fuerzas gubernamentales no llevaban armas de fuego. Angustiado, furioso por lo que oía y atormentado por las pesadillas, Caspian Makan pensó que no podía permanecer en silencio. Concedió entrevistas por teléfono a BBC Persia, Al Yazeera y las estaciones de habla persa en el extranjero, donde describía brevemente lo que había sucedido.

Sus amigos le pidieron que abandonar el país, pero Caspian. ‘No quería. Yo no era capaz de hacerlo. No podía salir de casa de Neda. No podía estar muy lejos de ese movimiento. No me importaba’. El 26 de junio, seis días después de la muerte de Neda, la policía rodeó la casa apostando francotiradores en los techos cercanos. ‘Estaba en casa cuando sonó el timbre. Se llevaron todo mi archivo de trabajo, mis herramientas de edición, mis documentos, las 10.000 fotos que había recogido para publicar publicar un día. La mayor parte de este trabajo está dedicada a los sitios históricos en Irán y a la fotografía de naturaleza.

‘Me dijeron que me iban a llevar a la cárcel de Evin. Me llevaron a una celda. La tumba de Nelda tenía el número 32. La que tenía al lado llevaba el número 34, el número de mi celda. No quería volver después de que me hubieran apresado. Quería que me mataran a mí también’

Pasó casi dos semanas en régimen de aislamiento. Le vendaban los ojos cada vez que lo trasladaban. Pero podía oír. ‘El ruido de los golpes, los gritos. A veces, se oían los gritos y el llanto de los jóvenes. Creo que la mayoría eran voces de jóvenes. A veces los distinguía desde la puerta de mi celda’.

‘Era como una sala de examen. Sentaron a los jóvenes a las sillas. Querían que escribieran lo que hicieron durante las manifestaciones. No puedo decir el número exacto, pero creo que llevaban a unas 400-500 al día allí. Estaba tan lleno que tenían a gente sentada en las duchas’.

En los interrogatorios lo trasladaron a otra celda. ‘Me sentaron en el suelo frente a la pared. Había dos o tres de ellos. Nunca los vi. Sólo una vez vi el zapato de uno de ellos. Es muy puntiagudo y brillante. Decían que Neda era miembro de un grupo de oposición a la República Islámica del Irán. Insistían en que Neda y yo éramos miembros de un grupo que había planeado los acontecimientos’.

Después sugirieron que Neda estaba en una misión suicida –que había ido a morir a sabiendas, para socavar el Estado. Caspian creía que todo era un formalismo. ‘No lo decían en serio. Estaba bastante claro que ellos mismos no creían las acusaciones que estaban haciendo’. Lo que estaba claro era el daño que pensaban que la muerte de Nedaque había causado a la República Islámica y que él había hecho mucho peor al hablar en público.

Luego se cambió de táctica. ‘Dijeron: El gobierno de Irán está orgulloso de ti.’ Me trajeron helados y galletas. Después me llevaron a mi celda. Volví a sentir un poco de alivio. Pensé, vale, voy a apagar la luz. Era como un faro brillante que me apuntaba directamente a la cara. Entonces e di cuenta de que no había interruptor para apagarlo.’

Continuó así. ‘Me ataron a una silla junto a la pared. Me pegaron. Me dijeron que iban a ejecutarme.’ Esas semanas le propusieron distintas versiones de lo ocurrido, pero las rechazó.

Tras una serie de interrogatorios todo se mantuvo en calma durante una semana. Fue trasladado a una nueva celda durante 40 días, pero no le interrogaron de nuevo. En una sesión final los guardias admitieron que ni él ni Neda formaban parte de ningún grupo político ‘pero dijeron que yo había quebrantado la ley al hablar’. Ante la creciente presión -la familia de Neda exigía su liberación, al igual que AI y otras organizaciones internacionales- finalmente lo dejaron en libertad bajo fianza. Sigue acusado de ‘conspiración para derrocar a la República Islámica de Irán’. Las familias tuvieron que reunir 100.000 dólares y las escrituras del padre de Caspian.

Tras su liberación, pasaba todas las mañanas en la tumba de Neda. Iba temprano para evitar la policía de seguridad que andaba por las cercanías. ‘A Neda le gustaba el amanecer, así que iba temprano para estar a solas con ella entonces. Cuando salía el sol, la gente empezaba a llegar a llegar. Se ha convertido en un lugar de peregrinación’.

Todo el mundo le decía a salir, que iba a ser detenido de nuevo. Pero era difícil. ‘Yo no quería salir. Por un lado, creo que este movimiento no ha muerto y nunca morirá. Pero cuando vi las limitaciones que bajo las que estaba, cuando vi que me tenían bajo vigilancia constante y que tenía que guardar silencio, no pude soportarlo’.

El viaje para salir del país –organizado por contrabandistas profesionales- fue traumático. Estaba enfermo y solo. En un punto tuvo que cruzar solo un paso de montaña. La escalada le llevó 8 horas.

Caspian mira hacia delante. Está aliviado por haber llegado al final. ‘Cuando me marché de Teherán miraba a la buena gente de Irán, que es paciente y amable. Parecían abrumados. Tengo 38 años. Siempre amaré Irán. Fue tan duro: dejaba el lugar de descanso de Neda. Todavía no puedo creerlo. Todavía pienso que voy a verla’.

Tiene una misión. Quiere organizar una exposición en su memoria. Este hombre calmado y digno no se resigna. ‘Ahora que me he ido de Irán, puedo gritar. Para romper el silencio’.”

En la imagen (Mario Tama/Getty Images), un manifestante tiene una imagen Neda Agha Soltan en una protesta en Nueva York.

15/11/2009 23:01 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista No hay comentarios. Comentar.

SEMANA

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1.

Según Tayyip Erdogan, primer ministro de Turquía, “es imposible que quienes profesan la fe musulmana cometan genocidio”.

Erdogan había invitado a una cumbre de la Organización de la Conferencia Islámica en Estambul al presidente de Sudán, Omar Hasan Ahmad Al-Bashir, contra el que hay una orden del tribunal del Tribunal Principal Internacional por las atrocidades en Darfur. Según la orden, los crímenes han causado la muerte de 135.000 personas y han hecho que 2.500.000 personas abandonen sus hogares.

Erdogan dijo que en cualquier caso Darfur no era comparable a Gaza, y que prefería reunirse con Al-Bashir antes que con Netanyahu.

Finalmente Turquía, debido a la presión de la Unión Europea, retiró la invitación a Al-Bashir.

2.

Noam Chomsky ha estado en Irlanda, invitado por Amnistía Internacional. Allí ha elogiado la política exterior de Turquía, pero ha dicho que nunca entrará en la Unión Europea a causa del racismo de los europeos.

3.

Human Rights Watch denuncia que desde 2003 un gran número de ciudadanos chinos han estado incomunicados durante días o meses de manera secreta en centros de detención ilegal conocidos como "cárceles negras" por agentes estatales que violan los derechos de los detenidos con impunidad.

Según Human Rights Watch, “por lo general los detenidos en las cárceles negras son peticionarios.  Son ciudadanos de las zonas principalmente rurales que vienen a Beijing y a otras capitales de provincia en busca de resarcimiento por abusos que van desde apropiaciones ilegales de tierras y corrupción del gobierno hasta tortura policial.  Los funcionarios locales, con la tolerancia de las autoridades de seguridad pública, establecen las cárceles negras como una forma de asegurar que estos peticionarios sean detenidos, castigados y enviados a casa, para que estos funcionarios no sufran detrimentos en virtud de las reglas que imponen sanciones burocráticas cuando hay un gran flujo de peticionarios provenientes de sus áreas”.

 Al parecer, los detenidos sufren amenazas y abusos, que incluyen violencia física, robo, extorsión, amenazas, intimidación y privación de alimentos, sueño y atención médica.

4.

Champal Compoare, primera dama de Burkina Faso, ha exigido la prohibición de la ablación de clítoris en todo el mundo, en un encuentro en Uagadugú. La OMS calcula que entre 100 y 140 millones de mujeres en todo el mundo han sufrido esta mutilación brutal, "la violación más repugnante de los derechos humanos".

 

15/11/2009 12:39 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista No hay comentarios. Comentar.

MURO

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Dice The Economist:

“‘Entre todos los lugares, fue el Berlín dividido de la Alemania dividida en una Europa dividida donde la guerra fría estalló en una fiesta callejera de este a oeste’, observó a esta revista hace 20 años. Incluso a aquellos que habían confiado en el triunfo final de Occidente, la caída del Muro de Berlín les pareció sorprendentemente accidental. Cuando 200.000 alemanes orientales se aprovecharon de la decisión de Hungría de abrir sus fronteras y huyeron a Occidente, su gobierno comunista decidió modificar las restricciones de viaje que los habían encarcelado. Preguntado sobre el momento, el ministro de propaganda, sin haber recibido consignas, murmuró: "Por lo que sé, con efecto inmediato." Cuando la televisión lo contó, los berlineses se fueron. Desconcertados guardias fronterizo que habrían disparado a sus "camaradas" una semana los dejaron, y una barrera que había dividido fue alegremente desmantelada. El canciller de Alemania Occidental, Helmut Kohl, estaba tan poco preparado para la historia que estaba fuera del país.

La destrucción del Telón de Acero el 9 de noviembre de 1989 es todavía el acontecimiento político más notable de la vida de la mayoría de la gente: liberó a millones de personas y puso fin a un conflicto mundial que amenazaba con la aniquilación nuclear. Para los liberales en Occidente, sigue en pie como un recordatorio tanto de lo que se ha ganado desde entonces como de las cosas por las que todavía merece la pena luchar.

Sin embargo, las últimas dos décadas han visto más avances de la libertad económica que de la libertad política. Hace 20 años se hablaba de un orden mundial pacífico; eso ha desaparecido. Nuevas divisiones han surgido del nacionalismo, la religión o simplemente "el miedo al otro". En lugar de abogar de manera indiscutible por la democracia indiscutible, un montón de países, entre ellos, por desgracia, algunos de los antiguos miembros del Pacto de Varsovia, la mayoría del mundo árabe y de China, han puesto en marcha regímenes autoritarios descaradamente represivos. Cuando los líderes occidentales visitan Moscú, Riad, o Pekín, se limitan a murmurar acerca de los derechos humanos. Se asume que ese tipo de regímenes perdurará.

En cambio, la "globalización", ese término extraño que cubre la mayor libertad de circulación de mercancías, capitales, personas e ideas por todo el mundo, se ha convertido en el principio rector de comercio. Eso no quiere decir que sea universalmente aceptada: mira los predicamentos de la Ronda de Doha de negociaciones comerciales. Pero pocos lugares se oponen abiertamente a ella. En el ámbito económico, el antiliberalismo generalmente tiene que disfrazarse a través de gobiernos que tratan de adaptarlo, haciendo hincapié en el "capitalismo con características chinas", el "capitalismo de las partes interesadas", el "comercio justo" y así sucesivamente. Incluso después de la crisis, las clases comerciales asumen que el mundo será más integrado: ¿quién puede resistir la lógica económica y la tecnología?

No es difícil de entender que exista esa presunción. Consideremos dos éxitos del liberalismo económico, algo subestimados en este momento. El primero es su papel hace 20 años. Los berlineses del Este que corrían hacia el Oeste no sólo huían de la Stasi, sino que también vinieron en busca de frigoríficos, pantalones vaqueros y coca-cola en los supermercados. Para entonces, el comunismo, pese a todos sus tanques y misiles, era claramente una máquina económica menos eficiente. Mijail Gorbachov merece rédito por permitir que tantos siervos escaparan de forma pacífica, pero la Unión Soviética también se derrumbó porque no podría producir bienes.

E incluso aunque la etapa actual de la globalización empezó técnicamente antes de la caída del muro, fue impulsada por él. (La palabra aparecía pocas veces en esta revista antes de 1986 y sólo comenzó a ser común en la década de 1990.) La globalización habría significado mucho menos si la mitad de Europa había seguido tapiada; muchos gigantes instintivamente estatistas del mundo de los países emergentes, como Brasil, India , o incluso China, habrían sido mucho más lentos a la hora de abrir sus economías si todavía hubiera existido una alternativa semi creíble.

Eso apunta hacia el segundo éxito subestimado. Actualmente, el capitalismo actual juzgado con demasiada frecuencia por los excesos de algunos banqueros. Pero cuando los historiadores escriban sobre el último cuarto de siglo, Lehman Brothers y Sir Fred "la tira” Goodwin representarán menos páginas que los 500 millones de personas sacadas de la pobreza absoluta hacia algo parecido a la clase media. Su éxito no es sólo una cosa maravillosa en sí misma, el mayor salto en la historia de la economía. También ha ayudado a estimular a las demás libertades: mira cómo las ideas, buenas, malas y locas, se transmiten por todo el mundo.

Porque al final, no importa lo que los líderes de China le digan a Obama cuando visite Pekín a finales de este mes: la libertad económica y política están vinculadas; quizá no de forma no tan fuerte como la gente esperaba hace 20 años, pero siguen unidas. Si miramos hacia adelante, la clase media emergente de China, fascinada con internet, tendrá sin duda un apetito por la libertad más allá de lo puramente económico. El cambio podría ocurrir tan inesperadamente como lo hizo en 1989. Incluso las fortalezas más temible de la represión puede finalmente ser conquistadas. Entonces fueron Honecker y Ceausescu, mañana podría ser Castro, Ahmadineyad o Mugabe, un día Chávez, o incluso Hu.

Dicho de otra manera, la presunción de que la libertad política nunca alcanzará a la libertad económica podría ser afortunadamente errónea. El problema es que esta diferencia también podría cerrarse de otra manera. La libertad económica puede ser disminuida, tal vez incluso resultar invertida, por la política.

Para los liberales occidentales, incluso los que tienen una confianza tan firme en los mercados abiertos como esta revista, eso significa hacer frente a algunos hechos acerca de la popularidad de sus principios. La victoria del capitalismo occidental frente a su podrido rival comunista no garantiza una franquicia duradera entre los votantes. Como Karl Marx señaló durante la gran oleada de la globalización de finales del siglo 19, la magia de la ventaja comparativa puede ser agotadora y cruel. Deja atrás a los perdedores en grupos concentrados (el cierre de una fábrica de neumáticos, por ejemplo), mientras que los ganadores más numerosos (los conductores de vehículos más baratos) están dispersos. Esto hace a los ricos muy ricos: en un mercado global, se encuentras un caladero más grande que en un local. Y el capitalismo ha sido siempre propenso a los auges espectaculares y los desastres.

Por encima de todo la política sigue siendo obstinadamente local. Toda esa integración económica no ha sido igualada políticamente. Y en la medida en que existe un garante global del sistema actual, es Estados Unidos, un país que a medida que progrese la globalización seguirá perdiendo poder relativo. Gracias a su generosidad en la exportación de los secretos del éxito, ahora tiene a China más cerca de su hombro y otros gigantes emergentes están alcanzando. El apoyo público del proteccionismo se ha disparado en los Estados Unidos.

En los asuntos del hombre, el orgullo herido y la xenofobia a menudo triunfan sobre la razón económica. ¿Por qué si no Rusia aterroriza a sus clientes de gas? ¿O los británicos demonizan a la UE? En un mundo racional China agitaría el miedo a Japón y los saudíes ricos no ayudarían a los extremistas islámicos en el extranjero. Muchos empresarios, demasiado ocupados en sus BlackBerrys para preocuparse por el nacionalismo o el fundamentalismo, podría reflexionar sobre la descripción de Keynes de un londinense próspero de antes de agosto de 1914: tomando su té de la mañana en la cama, compra de artículos de todo el mundo a través del teléfono, considera la edad de la globalización como "normal, segura y permanente, excepto en el sentido de mejorar aún más" y desdeña "la política del militarismo" y "las rivalidades raciales y culturales" como simples "diversiones en su periódico".

Reconocer las deficiencias políticas de la globalización debería redoblar la determinación de los liberales occidentales para defenderla: para cerrar la brecha en el camino correcto. Eso implica una gran cantidad de cosas, desde la promoción de los derechos humanos hasta el diseño de mejores políticas de empleo. Pero también requiere la defensa de los enormes beneficios que el capitalismo ha traído al mundo desde 1989 con más fuerza que los líderes de Occidente han hecho hasta ahora. Y, acaso por encima de todo, no dar nada por sentado.”

 

13/11/2009 18:18 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista Hay 1 comentario.

ARENDT, HEIDEGGER Y LOS NAZIS

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Escribe Ron Rosembaum:

"¿Seremos capaces de pensar en Hannah Arednt del mismo modo? Dos nuevas y dañinas críticas, una de Arendt y otra de su duradero amante y admirador de los nazis, el filósofo Martin Heidegger, se publicaron el mes pasado. Las piezas siembran más dudas sobre las reputaciones infladas y no examinadas de ambas figuras e iluminan su relación intelectualmente tóxica.

Espero que esas revelaciones alienten un descrédito adicional del sintagma pseudo-intelectual más excesiva y erróneamente utilizado en nuestro idioma: la banalidad del mal. La banalidad de la banalidad del mal, su fatuidad, es desde hace mucho tiempo incomprensible, pero quizás ahora también quede circunscrita al reino de lo engañoso y lo deshonesto.

El primero de los dos nuevos informes -y el más ignorado en Estados Unidos, tal vez porque no está en Internet-, apareció en las sobrias del Times Literary Supplement de Londres el 9 de octubre. Se titulaba "Culpa a la víctima. Hannah Arendt entre los nazis: el historiador y sus fuentes." Arendt –la intelectual refugiada de origen alemán, autora del influyente Los orígenes del totalitarismo y el polémico Eichmann en Jerusalén: Un estudio sobre la banalidad del mal- ha sido atacada antes por ‘culpar a la víctima’ en su libro sobre el juicio a Eichmann, pero el autor de la pieza de TLS, el distinguido investigador británico Bernard Wasserstein, abre un terreno nuevo con materiales me parecieron impactantes.

En un artículo largo y cuidadosamente documentado, Wasserstein (que ahora enseña en la Universidad de Chicago) cita el escandaloso uso de citas por parte de Arendt de fuentes de ‘autoridades’ antisemitas y nazis en su libro sobre el totalitarismo.

Wasserstein concluye que su uso de estas fuentes era "más que un error metodológico: era un síntoma de una cosmovisión perversa, contaminada por la exposición excesiva a los discursos de desprecio y la estigmatización colectiva que eran su objeto de estudio", el antisemitismo. En otras palabras, afirma, Arendt había interiorizado los valores de la literatura antisemita que leyó en su estudio sobre el antisemitismo, al menos en cierta medida.

La conjetura de Wasserstein reavivará el debate sobre los comentarios despectivos de Arendt acerca de algunos judíos que fueron víctimas de Hitler, que aparecen en su libro sobre Eichmann y en sus cartas.

¿Estas revelaciones podrían ayudar a desterrar la reiteración robótica del sintagma de la banalidad del mal como una explicación de todo lo malo que hacen los seres humanos? Quizá Arendt no tenía la intención de que la frase se utilizara de esta manera, pero uno de sus perniciosos efectos fue que pareciera que la búsqueda de una explicación del misterio del mal realizado por "hombres ordinarios" había terminado. Como si nombrarlo de algún modo resolviera el problema. Es una frase que parece llena de significado y nos libra del atolladero, permitiéndonos evitar la pregunta difícil.

Fue la frase sobre la banalidad –y su supuesta profundad para la mente popular- lo que elevó a Arendt por encima de sus compañeros intelectuales exiliados en Estados Unidos, y la convirtió en una figura proto-Sontag, una estrella cerebral y un icono reverenciado en los departamentos de estudios culturales de Estados Unidos. Fue la frase que lanzó mil tesis.

Para mí, el uso de la expresión la banalidad del mal es un signo casi infalible de pensadores superficiales que quieren parecer intelectualmente sofisticados. Vamos: es una frase de bancarrota, una frase subprime, una frase de doctorando en Filosofía que posa como profunda disidencia. ¡Ooh, qué atrevida! El mal no sólo llega en la forma de tipos a lo Snidely Whiplash, con bigotes retorcidos, sino en la forma de burócratas que siguen órdenes malvadas. Y cuando se aplicó –como hizo originalmente con Adolf Eichmann, el entusiasta verdugo de Hitler, responsable de la logística de la Solución Final-, el sintagma era totalmente fraudulento.

Adolf Eichmann no fue, por supuesto, en absoluto un burócrata banal: sólo se describió a sí mismo de ese modo en un juicio para salvar la vida. Eichmann era un feroz y detestable enemigo y cazador de judíos, que, entre otras cosas, intervino personalmente después de la guerra estuviera perdida en la práctica, para insistir y velar por el asesinato en masa del último grupo casi intacto de judíos de Europa, en Hungría. Así que la frase era incorrecta en su origen, tal como se aplica a Eichmann, e incorrecta en casi todos los casos posteriores cuando se aplica en general. Incorrecta y contradictoria en sí mismo, lingüística, filosófica y metafóricamente. O uno sabe que lo que está haciendo es malo o no lo sabe. Si uno lo sabe y lo hace de todos modos, uno es malo; no pertenece una subcategoría especial de maldad. Si uno no lo sabe, uno es ignorante, y no malo. Pero la ignorancia genuina es rara cuando se produce el mal. Arendt debería haberse quedado con su formulación original de los crímenes nazis: "el mal radical". No es un concepto fácil de definir, pero, se podría decir, pero lo reconoces cuando lo ves. Sin duda, tiene más validez que la banalidad. (Wasserstein secamente observa que "sus epígonos han intentado con valentía conciliar las dos posiciones, ella misma reconoció la incoherencia" -entre el mal radical y banal- “pero nunca resolvió de forma satisfactoria la autocontradicción fundamental") Sin embargo, Arendt huyó desde el mal radical hacia la banalidad en más de un sentido.

El artículo de Wasserstein abre nuevos caminos cuando cita de algunas de las fuentes antisemitas que Arendt utilizaba para lo que se considera su obra principal, Los orígenes del totalitarismo. Por supuesto, se ha dicho que Arendt era hostil a los judíos, especialmente aquellos que no habían realizado la asimilación de la cultura germánica de la que ella estaba tan orgullosa.

Pero Los orígenes del totalitarismo no ha sido atacado por estos motivos. Y debo decir que aunque es un libro enormemente inflado por historia irrelevante, del tipo que muestra lo mucho que has trabajado, sirve de asidero para una comprensión teórica importante: que las similitudes entre los regímenes donde todo se somete a la vigilancia de la policía del Estado son más importantes que las diferencias, que las similitudes se pueden resumir con una sola palabra -totalitarismo- que se aplica a las dictaduras de izquierda y derecha, de cualquier ideología y por extensión a cualquier régimen teocrático o movimiento.

Es un concepto que tiene gran relevancia en este momento porque todavía hay quienes no entienden cómo se puede llamar "fascistas" a los estados policiales teocráticos. ¡Bueno! Es porque son totalitarios. Al margen de la religión que profesen, lo que comparten con los regímenes fascistas del pasado es mayor -en términos de negación de los derechos humanos- que lo que los separa de ellos. Del mismo modo que los regímenes políticos adoptan el culto religioso total de la adoración del Estado o el líder para imponer su opresión, los regímenes teocráticos o religiosos adoptan la opresión política para imponer su ortodoxia.

Pero Wasserstein (que irónicamente pronunció sus conclusiones por primera vez en la “Conferencia Hannah Arendt, en la Universidad de Radboud, en Holanda, en diciembre de 2008: probablemente no era lo que esperaban) ha encontrado algunos problemas en el análisis histórico del antisemitismo que elabora Arendt.

Presenta sus conclusiones con una breve inclinación a los defensores de Arendt: ‘En The New York Review of Books en 2007 Jeremy Waldron reprochó al historiador Walter Laqueur que hubiera especulado con que Arendt ‘había leído mucho de lucha contra la literatura antisemita por su propio bien’. ‘Waldron’, observó Wasserstein, ‘consideraba ofensivo de la conjetura.’

‘En realidad’ continúa Wasserstein, ‘merece una seria consideración, según se desprende si examinamos el uso de las fuentes en su trabajo. Consideremos, por ejemplo, el análisis de Arendt, en la segunda sección de Orígenes, de la función de judíos en la fiebre del oro y diamantes en Sudáfrica a comienzos del siglo XX. Se basa en el relato del economista británico JA Hobson, que decía que los financieros judíos ‘dejaban sus colmillos en los cadáveres de sus presas. Se aferraron al rand [la moneda sudafricana]... como están preparados para hacer en cualquier otro lugar del mundo’ –parte de un pasaje que Arendt cita con una aprobación explícita y nada irónica, elogiándolo como ‘muy fiable en sus observaciones y muy honesto en sus análisis’’.

¿‘Comillos’? ¿Te parece que suena como retórica hitleriana, que podría haberse sacado de Mein Kampf? Bueno, sí, ¿no te parece?

Y después está esto: ‘Una de las autoridades en que se apoya Arendt para hablar de los judíos sudafricanos’, informa Wassenstein, es un artículo de Ernst Schultze, ‘un propagandista nazi, que apareció... en una publicación alemana fundada y dirigida por el destacado ideólogo nazi Alfred Rosenberg’. Y después: ‘en un nuevo prefacio [a Los orígenes del totalitarismo] escrito en 1967, Arendt elogia el trabajo del distinguido historiador nazi Walter Frank, cuyas ‘contribuciones’, dice Wasserstein citando a Arendt, ‘todavía pueden leerse con provecho’.

Wasserstein se pregunta sobre los motivos de Arendt: ‘¿Estaba haciendo el pino con las orejas para no ser totalmente desdeñosa con sus adversarios ideológicos, que la despreciaban por cuestiones categóricas (es decir, raciales)?’, se pregunta.

Pero tiene que haber sido más que eso, responde, porque la historia judía moderna fue el único tema en el que se basó en varias ocasiones en los historiadores nazis como autoridades externas, es decir, diferentes a las pruebas de lo que los propios nazis pensaban o hacían. Además incorporaba mucho de lo que los historiadores nazi tenían que decir acerca de los judíos, desde el ‘parasitismo’ de las altas finanzas judías hasta el ‘internacionalismo’ de [Walter] Rathenau [el ministro alemán de Weimar asesinado por los antisemitas].

Por supuesto, siempre ha habido críticas judías a los judíos. Pero la ‘aversión de Arendt era mucho más profunda’ de lo que se ha creído, afirma Wasserstein. Termina su artículo preguntándose: ‘¿por qué?’

Creo que las nuevas revelaciones sobre Heidegger pueden arrojar alguna luz sobre esta cuestión. Siempre ha sido polémico hablar del duradero enamoramiento de Arendt hacia el profesor simpatizante de los nazis, y de cómo eso pudo dar forma a sus posiciones intelectuales. Los defensores de Arendt desprecian eso como cuestiones ‘sensacionalistas’, irrelevantes en la supuesta pureza trascendental del pensamiento de Arendt.

Pero dejar fuera de la ecuación a Heidegger es cada vez más difícil. Arendt no sólo tuvo una aventura con él cuando era una estudiante de 18 años, la mitad de la edad del filósofo, antes de que Hitler asumiera el poder, sino que su fascinación continuó a pesar de su exaltación pública del Führer, y de que despidiera a judíos tras convertirse en rector de Friburgo. Ahora sabemos que más tarde reanudó algún tipo de relación cordial con el filósofo de las camisas pardas (sí, a menudo llevaba una en sus conferencias). Arendt ayudó a Heidegger a regresar a la versión intelectual de la buena sociedad, y de hecho ayudó a impedir su ostracismo como seguidor de Hitler, al menos entre aquellos que consideran que su uso notoriamente opaco del lenguaje filosófico ofrece algo de valor en el fondo, aparte de más opacidad.

Los materiales sobre Heidegger ofrecen pruebas adicionales de su servil devoción hacia el Führer, no sólo en sus discursos públicos sino en su deseo de encontrar una fundamentación filosófica para el hitlerismo en los elevados dominios de su pensamiento.

Considera esta cita de una deliciosamente dura reseña de Carlin Romano en el Chronicle of Higher Education del 18 de octubre, que habla de algunas revelaciones sobre la desvergonzada adopción del nazismo por parte de Heidegger.

El mes que viene, Yale University Press publicará una traducción al inglés de Heidegger: la introducción del nazismo en la filosofía [en castellano: Akal, 2009] de Emmanuel Faye, un profesor de la Universidad de París en Nanterre. Es el último y más completo asalto de archivo al pensador aparentemente magistral que informó a los estudiantes de Friburgo en su célebre discurso rectoral de 1933 sobre la ‘verdad y grandeza interiores del nazismo’, declarando que ‘el Führer, y sólo él, es el presente y el futuro de de la realidad alemana, y su ley’.

Faye, cuyo libro causó batallas en los departamentos heideggerianos de Francia hace unos años, sigue los pasos de investigadores como el filósofo chileno judío Victor Farías (Heidegger y el nazismo, 1987: El Aleph, 1989, y Lleonard Muntener, 2009), el historiador Hugo Ott (Martin Heidegger, Alianza, 1992) y otros. ¿Objetivo? Exponer el intento vulgar y a menudo feroz del metafísico de convertirse en los años 30 en el principal tribuno académico de Hitler, y sus malabarismos después de la guerra para escapar al juicio por sus pecados. ‘Ahora sabemos’, dice Faye, ‘que el intento de justificación de 1945 de Heidegger no es más que una cadena de falsedades’.

La pieza de Romano en Chronicle generó un furioso hilo de comentarios, un espectáculo de postmodernos sufriendo ataques de histeria.

Puedo entender los ataques iracundos contra Romano por no tomar a Heidegger en serio; desgraciadamente, los enfadados académicos que lo defienden nunca definían exactamente por qué deberíamos hacerlo.

En general, estoy a favor de separar al hombre (o la mujer) de la obra, pero fue el propio Heidegger, sus defensores no parecen reconocerlo, quien reclamó el nazismo para sí. No estableció la separación que ellos enarbolan convenientemente para disculpar su racismo personal".

 

En la imagen, Hannah Arendt. Pensadores temerarios de Mark Lilla (Debate, 2004) incluye un ensayo sobre Heidegger y Arendt. También hay una brillante reflexión sobre Heidegger en El olvido de la razón (Debate, 2004), de Juan José Sebreli.

 

 

11/11/2009 00:35 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista Hay 1 comentario.

ANIVERSARIO

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1.

Se cumplen 20 años de la caída del Muro de Berlín, que precipitó el fin de la URSS y su dominio sobre el Este de Europa: aquí hay algunas reflexiones y unas fotos. Aun así, cientos de millones de personas viven bajo regímenes comunistas.

2.

La bloguera Yoani Sánchez, detenida y golpeada en Cuba. Así lo cuenta ella. Y mientras tanto, el tirano tiene quien le ecriba.

2.

Escribe Mark Tran:

“En los nueve meses que posteriores a su arresto por acusaciones de espionaje, guardias de seguridad norcoreanos golpearon a Guang-il Jung con un palo de madera. Todavía lleva las cicatrices en la parte trasera de su cabeza.

En el curso de las palizas, los guardias le rompieron todos los dientes, y lo dejaron sin dientes durante cuatro años. Para impedirle que durmiera, los guardias de la prisión subterránea de Hoeryong, cerca de la frontera china usaban ‘tortura de pichones’. Atron y esposaron por los brazos a Jung a un objeto que estaba tras él, de modo que no podía ni estar de pie ni sentarse. Le daba la sensación de que sus huesos se rompían a través de su pecho, mientras que el resto de su cuerpo estaba paralizado.

Jung contó la terrible historia de su detención antes de escapar a Corea del Sur en 2003, en un viaje a varias capitales europeas que realizó esta semana para hablar de lo que un informe de la ONU describió recientemente como ‘pésimo’ expediente en asuntos de derechos humanos.

La aparición de Jung y otra persona que había abandonado el país, una mujer de 54 que sólo dio el nombre de L, ante parlamentarios y europeos oficiales en Gran Bretaña fue organizada para presionar al máximo a Corea del Norte antes de que su expediente sea examinado por primera vez por el consejo de derechos humanos en Génova. Solidaridad Cristiana Mundial, que organizaba la visita europea, dice que Kim Jong-il ha cometido crímenes contra la humanidad y posiblemente actos de genocidio contra grupos religiosos, en concreto cristianos.

‘Tanto Guang-il Jong como L han experimentado sufrimientos y privaciones a una escala que no podemos empezar a imaginar’, dijo Tina Lambert, de esta institución. ‘Su testimonio llega en un momento crucial, antes del examen de la ONU a Corea del Norte’.

CSW calcula que hay 200.000 personas están retenidos en los campos de prisioneros políticos de Corea del Norte.

L, una cristiana que escapó a Corea del Sur en 2007 con tres hijos, era reacia a repetir los detalles de su propia tortura; le dejó al intérprete la tarea de revelar lo que había soportado.

‘Le arrancaron las uñas con pinzas, le quitaron todos los dientes inferiores –ahora lleva una dentadura postiza-, le metieron por la nariz agua con guindillas’, dijo el intérprete. ‘Quiero que aumente el conocimiento de lo que sucede, tenemos que hablar de esta situación’, dijo L, que no quería revelar su nombre porque todavía tiene parientes en el norte. ‘Es la única forma de que cambie algo.’

Cuando lo arrestaron, Jung, veterano del ejército de Corea del Norte, pesaba 75 kilos. Durante los interrogatorios su peso bajó hasta  los 38 kilos. Tras pasar nueve meses en manos de los servicios de seguridad, Jung hizo una confesión falsa y lo enviaron a un campo de trabajo en Yodeok, a 90 kilómetros al norte de la capital, Pyongyang.

En el campo, a los prisioneros destinados a morir se les asignaban tareas que no podían terminar. Cuando no terminaban el trabajo, sus raciones de comida se reducían como castigo. Finalmente, la combinación de mucho trabajo y menos comida hacía que muchos murieran de hambre. Después de tres años, Jung escapó a Corea del Sur en 2003.

CSW pide una comisión de investigación de la ONU para examinar los crímenes contra la humanidad en Corea del Norte.

El encargado de la información de la ONU en Corea del Morte, Vitit Muntarbhorn, presentó el mes pasado un durísimo informe sobre violaciones de los derechos humanos en Corea del Norte, y declaró que la ‘explotación de la gente corriente’ se ha convertido en ‘la prerrogativa perniciosa de la élite en el poder’.”

4.

El Partido Comunista elige un nuevo secretario general. Como de costumbre, se queja del sistema electoral español, que supuestamente es injusto con Izquierda Unida: compara ese “fallo democrático” con la absoluta falta de democracia en Cuba. Y dice:

En Cuba hay personas encarceladas porque han sido cómplices de atentados terroristas, porque han estado a sueldo de la embajada de EE UU.

Sobre la caída de la Unión Soviética, que todavía no sabe si asimilar o no, dice:

Pero también nos produce una reafirmación de los valores comunistas, que están muy por encima de la experiencia soviética.

Aunque las estimaciones varían, sin contar con el decrecimiento de la población por la bajada de la tasa de nacimientos, el suicidio demográfico, se calcula que los "intentos" de puesta en práctica de los valores comunistas produjeron en la URSS, China, Camboya, Corea del Norte, África, Afganistán y Europa del Este unos 94 millones de muertos.

5.

Este verano murió el filósofo y estudioso del marxismo polaco Leslez Kolakowski. Cuando oyó el comentario de Georg Lukacks, que aseguraba que incluso el peor socialismo era preferible al mejor capitalismo , respondió: “Sí, las ventajas de Albania sobre Suecia son evidentes”.

6.

Worlds Without Borders y Open Letters celebran el aniversario con una antología, The Wall in My Head: Words and Images from the Fall of the Iron Curtain.

 

08/11/2009 18:41 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista No hay comentarios. Comentar.

UNA ENTREVISTA CON AYAAN HIRSI ALI

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Han pasado cinco años desde el asesinato de Theo Van Gogh. Desde entonces, Ayaan Hirsi Ali, que escribió la  película, tiene que vivir protegida a causa de las amenazas de muerte del fundamentalismo islámico, que quieren matarla por criticar el maltrato de esta religión a las mujeres (una curiosa forma de refutación). En los últimos tiempos, un fondo de donantes privados paga a los protectores de Ayaan Hirsi Ali. Tras sus libros Yo acuso, Mi vida, mi libertad aquí una reseña,y aquí un artículo-, y Adán y Eva, que acaba de salir en España, en febrero publica Nomad.. Aquí hay una entrevista de Patt Morrison:

¿Qué le pareció la visita de la Secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton a África?

Siempre me alegro cuando Estados Unidos muestra interés por África, aunque sea simbólico, y el suyo era en buena medida simbólico. Creo que Hillary Clinton continuará con la ayuda del Departamento de Estado a África. Pero muchos países africanos se enfrentan a la expansión del islam radical, lo que significa que Estados Unidos va a enfrentarse con otro problema de seguridad nacional. El dinero wahabí está en África. Están construyendo mezquitas muy rápido. Están introduciendo la sharia. Es un movimiento de base, y no vi que nadie hablara de él.

Cuando hablamos de las mujeres en África, ¿Estados Unidos utiliza demasiados de sus valores o demasiado pocos?

Hay muchas disculpas por lo que significa la libertad. En África, te dicen: ‘Oh, es nuestra costumbre. La poligamia es nuestra costumbre, la mutilación genital femenina es nuestra costumbre, son nuestros valores’. Y los europeos y los estadounidenses son muy tímidos y apologéticos, diciendo: ‘Vaya, lo siento mucho, es vuestra costumbre’.

Su propia abuela vigiló su mutilación cuando tenías cinco años, aunque su padre se oponía.

Por eso insisto por principio. Mi abuela estaba convencida de que hacía algo bueno. Lo hacía por amor. Se lo había hecho a todas sus hijas; se lo habían hecho a ella, y a su abuela. No sabía que fuera posible no estar, como ella decía, ‘limpia’. Sí la educación ayuda, pero todo tenía que ver con la convicción que tenía de estar haciendo lo correcto.

¿Algún país irá alguna vez a la guerra por la seguridad y los derechos de las mujeres?

Parece que no sucederá. Pero soy muy optimista. No sobre ir a la guerra, sino sobre la capacidad de los seres humanos para cambiar de opinión. Recuerde lo que ocurrió con el comunismo. El gran problema es definir la protección de los derechos de las mujeres como el gran problema del siglo XXI. Si el mundo hace eso, la desigualdad de las mujeres será como la erradicación del apartheid: la gente insistirá en que está mal, está mal, está mal, y así es como se producen los cambios.

¿Qué cambia a la gente?

Le daré un ejemplo. La mujer sudanesa que decidió llevar pantalones: cuando el mundo la apoyó, no se atrevieron a azotarla. Es este tipo de insistencia inflexible. El tráfico de seres humanos –chicas secuestradas y obligadas a ejercer la prostitución- es una explotación económica. Eso puede erradicarse yendo a por los traficantes, proporcionando educación y erradicando la pobreza. Donde se pone velo a las mujeres, donde se cortan sus genitales, donde hay ‘crímenes de honor’, donde la mitad de la población no puede salir sin un guardián masculino... Eso no sólo se puede abordar hablando de la pobreza. Tienes que enfrentarte a esos principios.

He hecho esta pregunta a otras feministas. ¿Por qué siempre son los derechos de las mujeres los que están sujetos a negociación?

Sí. ¿No es interesante? Las mujeres son principalmente oprimidas por sus padres, sus hermanos, sus suegras, sus abuelas, así que es la forma más íntima de opresión. Otra cosa: el feminismo occidental todavía define al hombre blanco como el opresor, pero ahora es el hombre marrón, el hombre negro, el hombre amarillo. Cuando les dices: ‘Dejad de oprimir a vuestras mujeres’, ellos responden: ‘No me impongas tu cultura’. Habría sido fantástico que, cuando el presidente Obama fue al Cairo, hubiera dicho: ‘Le hemos enseñado al hombre blanco que la intolerancia es mala, y la ha dejado, al menos en su mayor parte. Ahora la intolerancia se ejerce en nombre del hombre negro, del hombre amarillo, del hombre marrón, de cualquier color’.

¿Usted distingue entre islam moderado e islam radical?

Me niego a hacerlo porque uno produce el otro. Naces en la corriente principal del islam. Te enseñan: No cuestiones al profeta; todo lo que dice el Corán es cierto. Y después vienen los radicales y lo amplifican, construyen a partir de ahí. Así que es el llamado islam moderado el que debe enfrentarse al elemento radical. Los musulmanes tienen que cuestionar la infalibilidad del profeta Mahoma. Tienen que dejar de enseñar a los niños y a los jóvenes que todo lo que dice el Corán es cierto y debe ser tomado en serio. Lo puede ver en el mundo cristiano. Hay grupos de cristianos muy radicales que se niegan a cansar. Pero la mayoría ha decidido reformarse, introducir nuevos modos de mirar la Biblia y permitir la libertad de expresión y conciencia. Así que si la gente se aparta de las ideas radicales, no los matan, no los decapitan.

En unos tres años podrá optar a la nacionalidad estadounidense. ¿Cómo ve aquí la gente su ciudadanía, en comparación con otros países?

Creo que la situación en Estados Unidos es mucho más sana que la europea. Estados Unidos tiene la ventaja de que cuando te conviertes en ciudadano, prometes lealtad a una Constitución que habla de ideas y no etnias. Por eso, los americanos no se sienten tímidos a la hora de enseñar a nuevos estadounidenses por qué la ciudadanía es importante, por qué el patriotismo es importante, el orgullo por los Padres Fundadores. Es más fácil que sentirse orgulloso de la historia de Francia, por ejemplo.

Nuestro valor central es la tolerancia. A usted le preocupa que toleremos las cosas equivocadas.

Para formar una comunidad de personas libres, hay que defender la libertad con uñas y dientes, y para que este país conserve su vitalidad, hay que entender que la libertad es una institución muy, muy vulnerable. Es algo que tienes que seguir defendiendo, y la única forma de hacerlo es siendo intolerante con la intolerancia.

¿Los musulmanes estadounidenses son distintos de los europeos?

Veo una gran diferencia, y es económica. La mayor parte de los musulmanes que vienen a Estados Unidos tienen un nivel de educación más elevado de los que van a Europa, y más ingresos. Esto cambia mucho porque vienen más musulmanes a Estados Unidos. Estados Unidos no es un estado de bienestar. Los musulmanes americanos tienen que tener un trabajo. Los países europeos son estados del bienestar donde muchos pobres dependen del estado para sobrevivir. Eso es muy atractivo para los radicales. Espero que los musulmanes estadounidenses sean distintos. Pero eso no hace que Estados Unidos sea inmune al Islam radical.

En la Sun Valley Writers’ Conference, la escritora iraní-estadounidense Firooeh Dumas cuestionó su observación de que en el islam la subyugación de las mujeres es un mandato religioso y no cultural.

Dijo que ninguna de las cosas de las que yo hablaba tenía nada que ver con el islam, que yo simplemente proyectaba en el islam mis experiencias personales. Eso es algo que siempre me molesta. Dije que la ley de la sharia es ley islámica; se deriva del Corán. En todos los lugares donde se aplica, vemos cómo se trata a las mujeres. Firoozeh Dumas representa a una mujer ilustrada, culta, moderna, cosmopolita. La mayoría de la gente de origen cristiano de ese tipo no defiende el cristianismo del mismo modo que defienden en el islam la gente de origen musulmán.

¿Se considera atea?

¿Dios creó al hombre o el hombre creó a Dios? Pertenezco al grupo que dice que el hombre creó a Dios. Me siento cómoda viviendo sin una fuerza exterior que me diga lo que tengo que hacer. Prefiero creer en los seres humanos.

¿Cómo se sitúa políticamente?

Mi posición política es lo que los estadounidenses llaman libertaria y algunos europeos liberal clásica. Aquí la palabra liberal [progresista] está secuestrada por gente que sólo se preocupa por el colectivismo. Pero, bueno, libertario también implica que no te importan las comunidades. Soy una luchadora radical por la libertad individual, una defensora de la libertad individual. Soy una universalista: creo que esos derechos y libertades son universales”.

En la imagen, Ayaan Hirsi Ali.

 

05/11/2009 00:15 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista No hay comentarios. Comentar.

HITCHENS ESCRIBE SOBRE AFGANISTÁN

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Escribe Christopher Hitchens:

“Si llega alguna vez el momento en que veamos nuestra intervención en Afganistán como un fracaso humillante, puede que el pasado fin de semana pasado se identifique como uno de los momentos en que la calamidad se hizo irreversible.

En el preludio de las elecciones de 2004 en ese país, busqué en los lugares donde los habitantes locales estaban siendo instruidos en los principios y en la mecánica de la votación. Fue como ver como un capullo muy cerrado empieza a brotar. Funcionarios de diversas organizaciones internacionales esperaban, por ejemplo, atraer a un determinado porcentaje de las mujeres afganas para desafiar sus antiguos opresores y registrarse: las instalaciones se colapsaron por el gran número de mujeres que se presentaron espontáneamente. Los grupos minoritarios que habían sido despreciados y asesinados por los talibanes, como los hazara, una comunidad chiíta con algunos lazos a Persia, se estaban movilizando para registrarse. La prensa y la televisión, completamente nuevas para muchos afganos, mostraban escenas de la democracia y algunos debates útiles. En el mismo día de la votación, hubo alguna queja acerca de la tinta indeleble para las puntas de los dedos, que no earn tan indeleble, pero un gran número de personas desafiaron las "cartas nocturnas" de los talibanes y se puso fila al sol para emitir un voto. Ninguna imperfección de procedimiento podría destruir la impresión de que los afganos estaban adquiriendo la esencial idea de una elección libre y competitiva.

La farsa triste y repugnante del 20 de agosto casi ha eclipsado este recuerdo. Una ridícula república bananera produjo en la primera ronda un resultado que no resistía ni el examen más superficial. En la primera inspección de los centros de votación y las papeletas resultaba paródicamente fácil descubrir los centros de votación que no abrieron, pero registran índices de participación amplia, y los votos que había pasado directamente de la imprenta a los bolsillos del presidente Hamid Karzai y sus colegas - uno de los cuales Azizullah Lodin, repite como presidente de la absurdamente llamada Comisión Electoral Independiente de Afganistán.

Eso sería bastante malo, si no fuera por la complicidad cobarde de la misión de la ONU en Kabul. Se asignaron unos 200 millones de dólares del dinero de la comunidad internacional para garantizar que los afganos pudieran votar, pero cuando un gran número de ellos no supo o no pudo, mientras otros muchos lo conseguían cinco o seis veces, no hubo ninguna señal de alarma de los funcionarios de las Naciones Unidas responsables en Kabul. O tal vez debería reformularlo: uno de los agentes se quejó de que se había producido un a) fraude generalizado, y b) la connivencia del gobierno en el mismo y c) la indiferencia de las Naciones Unidas que ascendió a la complicidad. Fue Peter Galbraith, un diplomático estadounidense que era entonces el representante especial adjunto del secretario general de la ONU, esa figura brillante conocida en canciones e historias como Ban Ki-moon. Galbraith se quejó de que Kai Eide, el jefe noruego de la misión de la ONU, había mostrado indiferencia ante la flagrante parcialidad mostrada de las autoridades locales afganas que gastaban el dinero de las Naciones Unidas para comprar votos para su jefe. Eide a su vez se quejó a Ban, que inmediatamente correspondió despidiendo a Galbraith. Así pues, no se puede decir que ninguno de los involucrados en este fiasco y fiesta de la corrupción haya perdido su empleo. Sería casi cierto, sólo que quien dio la alarma fue despedido, como primera medida.

Poco importaría ahora si hubiera una segunda vuelta o no, o unas elecciones ‘controvertidas’: ningún afgano sensible puede creer que el proceso sea algo más que un apaño cínico. No es tan malo el reciente pisoteo del derecho de voto del pueblo iraní, pero se supone que tenemos un criterio algo más elevado que eso (y la simple comparación, por supuesto, muestra dónde andan las apuestas ).

Uno imagina que los talibanes apenas pueden creer su suerte. Se oponen al voto en principio, como algo anti-islámico, y se oponen especial y ferozmente al voto de las mujeres, pero no necesitan acentuarlo. Pueden ayudar a inflar el coro de cinismo y desprecio.

Las medidas del pánico propuestas para afrontar este resultado espantoso han sido a veces tan malas como el problema original. Admitiendo demasiado tarde y demasiado a regañadientes que el fraude necesitaba una segunda vuelta, Kai Eide nos enfrentó a una elección entre una apresurada segunda votación vigilada por los mismos corruptos o un retraso hasta que el pase el brutal infierno afgano –otro regalo gratis para las fuerzas de la ruina y el fanatismo. Algunos incluso propusieron un destartalado gobierno provisional entre Karzai y su rival principal, Abdulá Abdulá (es bonito que lo llamaran dos veces) Todo esto es un intento de evitar afrontar el dato evidente de que durante meses de este año, y con nuestro dinero, el pueblo afgano fue engañado y traicionado en el momento en que sus necesidades eran más urgentes.

Me pregunto qué dirán los grandes amigos de las moralmente infalibles Naciones Unidas. ¿Y cómo el Congreso, el Presidente de Estados Unidos y los líderes de otros países que han donado y patrocinado explican lo que ha pasado con los fondos que concedieron? He escrito docenas de veces sobre cómo ninguno de los supuestos paralelismos con Vietnam sirven (al-Qaeda una importación extranjera en Afganistán; ninguna amenaza del Vietcong a las ciudades de Estados Unidos; ya conoces el resto), pero hay una cosa que deshonró a Vietnam del Sur y es fundamental evitar en cualquier caso: el compromiso de las fuerzas estadounidenses con un gobierno que consigue haberse enriquecido y estar en bancarrota al mismo tiempo y que hace que su propio pueblo sienta ganas de escupir.”

En la imagen, una trabajadora del Comité Electoral explica los procedimientos del voto a una mujer afgana, durante las elecciones de 2004.

 

04/11/2009 09:40 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista No hay comentarios. Comentar.

ENEMIGOS DEL PUEBLO

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Jonathan Yardley escribe sobre Enemies of the People, de Kati Marton:

“La familia sobre la que escribe Kati Marton es la suya. Periodista de televisión y radio en Nueva York moderadamente conocida y bien conectada, Marton nació en Hungría, y vivió sus primeros ocho años en el país bajo el  régimen comunista del dictador Mátyás Rákosi. Nació en 1949; era hija de un prominente periodista húngaro, el corresponsal de Associated Press Endre Marton, y de su esposa Ilona, también periodista. Eran valientes que pagaron por su valor en prisión; sus dos hijas tuvieron que vivir con una familia ‘dispuesta a acogernos a cambio de una cantidad mensual’.

La historia de Marton, por tanto, habla de valentía, sufrimiento, supervivencia y justicia. La cuenta con una prosa directa y lúcida –un logro mayor si consideramos que el inglés no es su lengua materna- y con las emociones bajo control. No es una memoria de ay-qué-pena, de las que tanto abundan estos días, sino un informe bien redactado y casi clínico de cómo es vivir en un estado totalitario y lo que cuesta escapar de él. Es mucho menos una autobiografía de Marton que una biografía conjunta de sus excepcionales padres.

No la podría haber escrito hace un par de décadas, cuando Hungría seguía en la órbita de la Unión Soviética; no fue hasta más tarde que la ley húngara hizo posible para ella leer ‘los archivos de mi familia, que tenía la AVO –la temida policía secreta húngara- en sus archivos de Budapest’. Esos archivos, ‘que leí y traduje del húngaro, fueron mi fuente primaria para conocer los detalles precisos de los veinte años de vigilancia casi  total del Estado del Terror sobre mi familia, y el tormento en prisión de mis padres’. Ella tenía sus propios recuerdos, y una memoria publicada por su padre (‘El cielo prohibido’, 1971), y otra inédita de su padre, pero los archivos de AVO fueron la clave para que este libro fuera posible.

Marton hizo su primera visita a los archivos de AVO hace varios años. Allí la recibió Katalin Kutrucz, directora del archivo, que sacó los ‘cientos de páginas de la vida de nuestra familia’ y, ‘leyendo mis pensamientos’, dijo: ‘Todo el mundo en tu círculo, al margen de que tus padres confiaran en ellos o no, informaba sobre ellos. Era así’. Era un estado que institucionalizó la delación como forma de vida:

El principal instrumento de sovietización era AVO, que informaba directamente a los servicios secretos de Stalin –NKVD y KGB. Establecido en septiembre de 1946 (en el mismo elegante palacio renacentista donde leí los archivos de mis padres), tenía 17 divisiones, cada una con una función especial. Todo el mundo sabía que el Ejército Rojo estaba tras el AVO, que era en efecto un Partido Soviético dentro del Partido Comunista Húngaro. Su principal característica, lo aprendí al crecer, era una brutalidad contra la que las acciones ordinarias políticas y diplomáticas eran inútiles. La División Uno tenía que infiltrarse y controlar la vida política húngara, a través de una vasta red de informadores, normalmente reclutados por medio de la intimidación. Típicamente, los objetivos eran sacados de la cama en mitad de la noche, y liberados con la condición de que se convirtieran en informadores. Entre ellos se incluía la mayor parte de mi círculo familiar inmediato.

Los Marton tenía un interés especial para el AVO por la elevada posición de Endre e Ilona en los círculos periodísticos de Budapest y porque tenían relación con mucha gente de la delegación estadounidense. Endre era un ‘corresponsal completamente acreditado, a tiempo completo, de la AP’, mientras que Ilona tenía ‘un puesto similar en la rival Unitd Press’. ‘Mi madre era una observadora aguda y una comentarista ingeniosa’ pero ‘no era escritora’, así que, ‘aunque no lo sabían, mi padre informaba tanto para la AP como para la UP’. Ambos habían ‘sobrevivido a los nazis por los pelos’ en la Segunda Guerra Mundial, pero la experiencia no los había intimidado:

Cuando los comunistas se hicieron con Hungría, mis padres se aliaron abiertamente con el nuevo enemigo: los estadounidenses. ¿Cómo podían correr riesgos así? Habiendo superado a los nazis, ¿tenían una sensación de inmortalidad? ¿O sólo querían volver a disfrutar de la vida? Todavía no tenían cuarenta años, estaban llenos de vitalidad, y repentinamente requeridos por diplomáticos y periodistas británicos y estadounidenses que habían ido a ver la sovietización de esta desdichada esquina del este Europa Central. Tener unos amigos tan ‘poderosos’ pudo dar a mis padres una sensación de inmortalidad. Tras el estigma de ser judíos en una sociedad antisemita, debió ser un bálsamo.

 

Eran buenos en lo que hacían. ‘Tu madre y tu padre eran indispensables’, le dijo a Marton un periodista estadounidense. ‘Nos daban pistas que no teníamos. Eran un modelo de lo que eran los periodistas en circunstancias difíciles. Eran listos, y tenían encanto e integridad profesional. Teníamos un vínculo íntimo. Nos preocupábamos por ello. Estaban en arenas movedizas. Pero seguían informando’. Las arenas se volvieron más movedizas mientras el gobierno de Rakosi expulsaba gradualmente a todos los periositas occidentales, dejando a los Marton como única fuente fiable del mundo exterior para saber lo que sucedía en Hungría.

No es sorpende que a Rakosi y sus apparatchiks esto no les gustara nada. Se convencieron de que los Marton estaban involucrados en ‘actividades de espionaje de la embajada estadounidense’; el paso siguiente arrestar a Endre a principios de 1955 e interrogarle despiadadamente durante meses. Sin duda, había sido imprudente en algunos de sus tratos con los estadounidenses, pero no había hecho nada para traicionar a Hungría –de hecho era un húngaro apasionadamente patriota- y no era culpable de nada. Sin embargo, finalmente empezó a sentirse culpable de algo: ‘Este es el triunfo definitivo del totalitarismo: la víctima que busca culparse a sí mismo’.

La siguiente en ir a la cárcel fue Ilona. A su debido tiempo, la acusaron de ser ‘asesora permanente’ de los estadounidenses, y afrontó la ‘ridícula’ acusación de ‘hablar del precio de los huevos (y la carne) con los estadounidenses’, lo que constituía una ‘traición en la Hungría de Rakosi’. A Endre lo condenaron a seis años de cárcel; a Ilona a tres. Después, sin advertirle nada, a ella la liberaron y a él lo perdonaron, probablemente a causa de la intensa presión diplomática de Occidente. Se reunieron con sus hijas, reclamaron su viejo apartamento y fueron a trabajar, lo que en noviembre de 1956 significaba cubrir la desgarradoramente fracasada revolución húngara. El trabajo de Endre fue atrevido y brillante, y cuando la familia escapó a Estados Unidos un año después le dieron un ‘Premio George Pork por logros en el periodismo’. Fue el principio de una larga y exitosa carrera estadounidense con la AP: trabajaba fuera de Washington y vivía con su familia en Bethesda; todo este tiempo lo siguieron espiando el AVO y sus agentes.

Es una historia tremenda, y Marton la cuenta muy bien. Admira profundamente a sus padres pero no los idealiza o intenta explicar su gusto por el riesgo. No sabe si a ellos les gustaría el libro –no les gustaba que contaran sus secretos-, pero seguramente el lector sentirá, como yo, que es un poderoso tributo”.

Aquí, la reseña del Alan Furst en el New York Times.

He tomado la imagen aquí. Kati Marton está en el centro, junto a su madre y su hermana.

 

02/11/2009 22:25 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista No hay comentarios. Comentar.

HUMO

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1.

Después de que una comisión del Ministerio de Cultura diera la calificación X a la película Saw VI, supongo que como siempre para protegernos, El País se pregunta si el cine de terror es malo para la salud:

El psicólogo Luis Muiño, experto en cine, tiene su opinión muy clara: "Yo creo que el impacto psicológico de una película debería medirse a través de las narrativas que trasmite y cómo enfoca las relaciones entre las personas. Hay películas que aunque son duras funcionan bien a nivel psicológico porque difunden narrativas sanas. Ciudad de dios, por ejemplo, es una película dura y muy realista pero que difunde una narrativa sana: se puede salir de la cadena de la violencia. Yo vi un trozo de la primera entrega de Saw y me pareció una película insana. Transmite una narrativa sádica y pretende hacer negocio a partir de fomentar una forma de afrontar los problemas brutalmente insana. No hay que engañarse. No es arte. Lo que va a ocurrir al darle la categoría X es simplemente que van a sacar menos dinero. No es censura. Aunque parezca mentira, porque soy un tipo de izquierdas, me parece muy bien. Desde mi perspectiva, películas que hacen dinero causando malestar psicológico es mejor que se pasen en salas X. Es como escuchar durante dos horas a un violador diciendo que todas las mujeres son iguales y no contrariarle. Y conste que soy un gran aficionado al terror, pero esta saga promueve que salgamos del cine peor de lo que entramos. Desde el punto de vista del arte no la censuraría, pero desde el punto de vista de un psicólogo, sí".

Las cursivas son mías.

2.

“—No —dijo la sobrina—, no hay para qué perdonar a ninguno, porque todos han sido los dañadores: mejor será arrojallos por las ventanas al patio y hacer un rimero dellos y pegarles fuego; y, si no, llevarlos al corral, y allí se hará la hoguera, y no ofenderá el humo.”

Alguno, ya se sabe, perdonaron.

3.

Lovecraft, Sinclair Lewis, Robert Graves y Katherine Anne Potter escribieron novelas como “negros”. Aquí salen diez de ellas. Aunque la mejor historia es la de Ecstasy and Me: My Life as a Woman, una autobiografía de Hedy Lamar escrita por Leo Guild, al que han calificado como el peor novelista pulp de todos los tiempos, que ya es decir. El libro tenía tantos errores que Lamar demandó a la editorial por inexactitudes en su propia autobiografía.

4.

Cuenta The Economist:

“¿Cuál es el lugar más duro del mundo para ser cristiano? ¿Corea del Norte, quizá? ¿Arabia Saudí? Prueba con Somalia. Se piensa que no hay más de mil cristianos en una población de 8 millones de personas, con algunos miles más en la diáspora. La milicia islamista Shabab, que controla la mayor parte del sur de Somalia, se dedica a buscarlos.

Los hombres cristianos van a las mezquitas los viernes, para no despertar sospechas. Las Biblias se mantienen ocultas. No hay reuniones públicas, ni una iglesia. Las iglesias católicas y los cementerios han sido destruidos. Las últimas monjas en la castigada capital, Mogadiscio, fueron expulsadas en 2007. Un año antes, una monja anciana que trabaja en un hospital fue asesinada. Los únicos cristianos que quedan nacieron en Somalia.

Perseguirlos y matarlos es propaganda útil para Shabab. Entre otras cosas adoctrina a sus jóvenes luchadores y futuros terroristas suicidas en la creencia en que Estados Unidos, Gran Bretaña, Italia, el Vaticano, Etiopía y Kenia son ‘cruzados’ que intentan convertir a los somalíes al cristianismo. La ONU está detrás de todo. Por supuesto, Israel también está detrás, intentando socavar el islam.

El tambaleante gobierno de transición que dirige el jeque Sharif Ahmed, cuya ley arbitra débilmente los territorios que Sahbab todavía no gobierna, no tiene muchas posibilidades de defender a sus ciudadanos si los pillan en posesión de una Biblia. Aunque profesa la moderación, promueve una versión de la sharia donde cada ciudadano somalí nace musulmán, y cualquiera que se convierta a otra religión es culpable de apostasía, lo que se castiga con la muerte.

 Cada mes varios somalíes son asesinados por ser cristianos. A veces es sólo una etiqueta que los yihadistas ponen a la gente sospechosa de trabajar para la inteligencia etíope. Pero muchos son simples creyentes. Según fuentes somalíes y grupos cristianos que vigilan Somalia desde el exterior, al menos 13 miembros de iglesias clandestinas han muerto en los últimos meses. La mayoría eran menonitas, evangelizados por misioneros en el río Juba al norte del país. Entre ellos hay una mujer de 46 años asesinada cerca de la localidad de Jilib después de que se encontrara una Biblia en swahili en su bolsa; un hombre de 69 años muerto al sur de Mogadiscio después de que combatientes de Shababa encontrasen 25 Biblias en una maleta; y dos chicos, de 11 y 12 años, decapitados por Shabab después de que su padre se negara a dar información sobre una iglesia clandestina”.

5.

Larry David provoca la ira de algunos cristianos porque en la nueva temporada de Curb Your Enthusiasm su personaje orina encima de Cristo. En Egipto fundamentalistas cristianos y musulmanes se oponen a que actúe Beyoncé. Christopher Hitchens cuenta lo que ha aprendido debatendo con gente religiosa por todo el mundo. Sale a la venta la película Collision, su discusión con el pastor Douglas Wilson.

En la imagen, Lamarr.

 

01/11/2009 01:40 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista No hay comentarios. Comentar.

DJEMILA BENHABIB

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1.

Caroline Fourest (aquí su blog, y aquí sus libros) ha escrito:

“El libro de Djemila Benhabib, Ma vie à contra-Coran (VLB éditions) es un gran éxito en Canadá. Se está convirtiendo en el libro favorito de todos aquellos que han huido del islam para buscar refugio en Europa. Desde París a Londres, pasando por Québec, con el debate sobre ‘la acomodación religiosa’, la autora sigue el camino de un mal que creía haber dejado atrás. Se sorprende por la ingenuidad de algunos frente al fundamentalismo. ¿Es suficiente para mostrar el velo como un acto de libertad, disfrazar sus palabras y su proyecto para que se tolere la intolerancia?

Djemila Benhabib está inmunizada frente a esta ingenuidad. Conocer la historia del Islam político que desoló Argelia a ayudar a descifrar el doble discurso de los fundamentalistas. El gran mérito de su libro es que nos transmite este relato y esta mirada. También tiene otro: demostrar la inmensa responsabilidad del poder argelino en el ascenso del islamismo.

Algunos independentistas querían la laicidad... El FLN prefirió centrarse en la islamización de la nación argelina. La Constitución consagró el Islam como religión de Estado. Plagadas de maestros importados de Egipto y formados por la Hermandad Musulmana, las escuelas públicas se convirtieron en lugares donde se machacaba el cráneo de los niños a golpe de recitar el Corán.

Djemila guarda un recuerdo incómodo. ‘Yo también pedía la flagelación de los adúlteros y la matanza de los infieles’. Pero en ella el adoctrinamiento no echó raíces. Sus padres militaban en el PAGS, un movimiento comunista. En casa preferían los libros de Angela Davis. En ese momento, todavía había muchos argelinos que preferían el progreso a la reacción. Se les marginaba y se les acusaba de ‘occidentalizados’. La policía los seguía.

En octubre de 1988 los jóvenes se rebelaron, salieron a las calles y quemaron coches. La represión fue terrible. En lugar de entender la ira como un deseo de libertad, el Presidente Chadli Benjedid volví a los fundamentalistas y se rindió a sus demandas, con la esperanza –ilusoria- de comprar la paz social. Después de aprobar un código de familia que llevaba la mujer argelina a la situación de un menor, se podía aprobar una ley que declaraba la educación física opcional para las colegialas... en nombre de la modestia. El Frente Islámico de Salvación (FIS) se sentía reconfortado. Subía inexorablemente.
El resultado es conocido. Después de una primera votación la ley que le dio FIS la mitad de los municipios, los fundamentalistas ganaron la primera vuelta de las elecciones parlamentarias de diciembre de 1991. Se preparaban para mantener su promesa: ‘se prohíben los partidos seculares o socialistas’ y ‘aplicar la sharia’. El ejército anuló el proceso electoral. Los islamistas se lanzaron a la guerrilla, el ejército a la guerra sucia... Atrapados, los intelectuales, artistas, los laicos eran presa de ambos y vivían en el terror.

Djemila Benhabib recuerda el 25 de marzo de 1994, el último día del ultimátum del GIA, que ordenaba a las mujeres a usar el velo: ‘Salir de casa se convirtió en una expedición. En cada esquina, la muerte acechaba a las cabezas desnudas’. Las chicas que se atrevían a salir sin velo eran asesinadas cuando iban a la escuela o la universidad. La familia Benhabib recibía amenazas todos los días. Era hora de ir al exilio. Pero la pesadilla no había terminado.

En Europa, los argelinos laicos encontraron de nuevo a sus torturadores. Los islamistas perseguidos por el ejército no tuvieron dificultades para obtener el estatuto de refugiados. Los embajadores de la Hermandad Musulmana monopolizaron los medios de comunicación y publicitaron la opción del velo. En algunos barrios de Francia, la ‘reforma’ fundamentalista deseada por Hassan Al-Banna y el FIS consiguió convertir a los musulmanes modernos o no practicantes en el musulmán moderno o no practicantes en traidores ‘occidentalizados’.

Djemila Benhabib no soporta ver que su propaganda se tolera en nombre del multiculturalismo. Su libro es una advertencia: ‘Cualquier indulgencia con esta ideología de la muerte no sólo es un grave error de principio: es una traición’.”

2.

Djemila Benhabib ha escrito:

“No me avergüenzo de haber nacido mujer. No tengo nada por lo que disculparme. No tengo por qué esconderme. Los islamistas hacen a las mujeres culpables de sus deseos, de sus miserias y de sus frustraciones sexuales. Son enfermos del sexo.

El odio y la sumisión de las mujeres cristalizan su ideología. No puede haber mujeres libres y emancipadas en un Estado islamista, y tampoco hombres. Engels tenía razón al decir que ‘el grado de emancipación de la mujer es la medida del grado de emancipación general’. Frente a la barbarie siempre presta a recobrar sus derechos, tenemos la responsabilidad, si no el deber, de combatirla. Está en juego nuestro porvenir y el de nuestros hijos. Es un camino difícil, pero salvador para la humanidad. A lo largo de este libro, he mostrado cuál el precio que hay que pagar por la libertad.

Con el caso de las caricaturas, constatamos que los islamistas, apoyados por estados potentes como Arabia Saudí, Irán, Egipto, pero también Turquía, presionaron a la Unión Europea y la ONU para limitar la libertad de expresión introduciendo una ‘concepción islámica’ de la blasfemia.

Sabed que en democracia, el derecho a criticar todas las religiones, incluido el islam, es un principio inalienable. También el derecho a la blasfemia. Además, la igualdad de los sexos, la libertad de conciencia y la libertad de expresión son intocables. Su derogación por motivos religiosos ataca los valores fundamentales de la sociedad. Quiebran nuestros valores y acentúan el poder de los religiosos sobre la vida pública”.

En la imagen, Djemila Benhabib.

24/10/2009 21:09 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista Hay 1 comentario.

LA INTIMIDAD DE LOS EXTRAÑOS

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1.

Salman Rushdie ha recibido el Premio Carl Sandburg. Caryn Green habló con él.

"’Las cosas que a la gente le gustan de un libro son exactamente las mismas cosas que hacen que a otros no les guste. ¡La misma frase! En este momento, no me importa [la crítica]’. Pero sí que le importa que dure la literatura. “’La belleza de leer un libro tú solo’, dice, ‘es ver cómo interactúa la imaginación del autor con la tuya, de una forma que no hace si estás viendo una película. Hay una curiosa intimidad de los extraños. Por eso creo que este género sobrevivirá’”.

2.

Una entrevista con Herta Müller:

Müller: Pasé tres años en la fábrica. Los primeros dos años en el departamento de traducción luego en uno distinto, de relaciones públicas, si quieres.

RFE/RL: Probablemente diseñado por la policía secreta.

Müller: Sí, me di cuenta más tarde. La gente de Securitate vino y me dijo que si teníamos invitados, de Alemania por ejemplo, tras encontrarme con ellos tendría que escribir para Securitate mis ‘impresiones’. Y querían que escribiera lo que mis colegas rumanos, los especialistas, habían dicho a los alemanes. Y no les importaba que saliera con los invitados extranjeros... A eso les respondí que no era una prostituta. También les dije que era una mala observadora de la gente, que me había equivocado mil veces sobre la gente. Pero el tipo de Securitate dijo que eso no le interesaba: quería mi opinión tal como era: una opinión personal, sincera. Después quiso que escribiera que iba a colaborar y le dije que no lo haría.

RFE/RL: ¿Y?

Müller: Dio un portazo y dijo: ‘Te pondré en problemas’ o ‘Acabaré contigo’ en jerga rumana. Literalmente no me arrojó al agua, pero no hubo paz para mí después de eso. Durante varias semanas me llamaban cada día a las 7.30 a la oficina de mi jefe para discutir el asunto con él y con el secretario del Partido Comunista y el secretario de las Juventudes Comunistas. Cada vez me decía que dimitiera y buscase otro trabajo, pero les decía que me gustaba tanto el trabajo que no se me ocurría que más hacer. Les dije que tendrían que despedirme si querían librarse de mí, y les pedí que especificaran por escrito la razón por la que me despedían. Es decir, mi rechazo a colaborar con la policía secreta. Luego fui a hablar con la gente del sindicato, para quejarme, pero el líder no quiso escucharme.

Lo que ocurrió fue un completo desastre. Ahora puedo reírme. Pero entonces estuve cerca de tener un ataque de nervios, hasta que me despidieron. Primero me ofrecieron un trabajo sin cualificación, pero lo rechacé. Luego me despidieron. Me dejaron sin fuente de ingresos. A mi marido, Richard Wagner, también lo habían despedido. Y además me convocaban casi todos los días ante Securitate. Y allí ni siquiera me acusaban de cosas de las que era consciente, como mi incidente en la fábrica o mi actividad literaria. Me decían que era prostituta, que me acostaba por dinero con estudiantes árabes. Yo no conocía a ningún estudiante árabe, pero ellos decían que podían montar un buen juicio, con testigos y todo. También dijeron que comerciaba con bienes que no podían encontrarse en el mercado rumano”.

3.

Hamás patrulla las calles de Gaza para imponer una vestimenta conservadora. Escribe Roy McCarthy:

“Comenzó con una erupción de patrullas de policía inusualmente enérgicas. Agentes armados de Hamás detuvieron a sin camisa sentados en la playa, disolvieron grupos de hombres y mujeres solteros y se ordenó a los tenderos que no mostrasen la ropa interior de los maniquíes en sus escaparates.

Luego vino un esfuerzo para obligar a las mujeres abogadas a respetar un código de vestuario más conservador, y una intensa presión sobre los padres para vestir a sus hijas de manera más conservadora el nuevo período escolar. La semana pasada, la policía comenzó a imponer un nuevo decreto que prohibía a las mujeres montar en moto.

Por primera vez desde que Hamás ganó las elecciones parlamentarias palestinas hace casi cuatro años, el grupo está tratando de islamizar la sociedad de Gaza. En público, los líderes de Hamás dicen que están simplemente alentando a una moral social, e insisten en que no están tratando de imitar a la policía religiosa que opera en otros países islámicos. Pero muchos lo perciben como una nueva ola de refuerzo de lo que ya es una sociedad musulmana devota.

Asmaa al-Ghoul, escritora y ex perodista, fue una de las primeras oponerse la nueva campaña. Estaba con un grupo de amigos y amigas en una cafetería junto a la playa a finales de junio. Al caer la noche, ella y otra amiga fueron a nadar con pantalones largos y camisetas. Momentos después de salir del agua, se vieron confrontados por un grupo de agentes de policía de Hamas cada vez más agresivos. ‘¿Dónde está tu padre? ¿Tu marido?’, le preguntó un oficial. A Ghoul, que tiene 27 años, le dijeron que su comportamiento no había sido respetable. Cinco de sus amigos masculinos fueron golpeados y detenidos durante varias horas.

‘Creo que nuestra sociedad es laica, pero algunos partidos islámicos quieren cambiarla para que sea religiosa’, dijo. Goul no lleva velo, una opción cada vez menos frecuente en las mujeres de Gaza y que, en general, se limitan sólo a los que viven en las zonas más prósperas de la ciudad de Gaza. Sufre de forma rutinaria burlas de otros palestinos mientras camina desde su casa a su cafetería favorita. ‘Tenemos miedo de ser nosotros mismos en la calle’, dijo. ‘Hamás utiliza el islam en la mezquita para tratar de controlar los corazones de la gente.’

La sociedad de Gaza se ha vuelto mucho más conservadora en la última década. En parte se debe a la creciente influencia de movimientos islamistas como Hamás y otros que sostienen puntos de vista extremistas aún más. Los palestinos también culpan al  bloqueo económico de Israel: dicen que ha impedido el libre flujo de ideas y el debate e impide que los los habitantes de Gaza que viajan al extranjero. La violencia del conflicto, dicen, permite que el conservadurismo a florecer.

Los líderes de Hamás insisten que no hay coacción en su nueva campaña. ‘La principal herramienta de la campaña es la concienciación y la educación sin interferir con el comportamiento de los individuos o forzarlos’, dice Abu Talib Shaar, ministro de Hamás de asuntos religiosos, educado en Arabia. ‘Esto no significa que vayamos a imponer la sharia en la comunidad. No queremos ser como los talibanes en Gaza’.

Esta campaña de educación que se llama fadeela o la virtud, y en parte se compone de carteles distribuidos por toda la ciudad. Algunos aconsejan a los jóvenes contra el tabaco o las drogas. Otros advierten contra la pornografía en Internet o la televisión por satélite: ‘Ten cuidado. Ver canales sucios corrompe a la familia y la próxima generación.’ Ese cartel particular listas recomendadas canales: todos son religiosos e islámicos.
La campaña se centra sobre todo en lo que las mujeres usan. Un cartel sorprendente denuncia la tendencia de las mujeres jóvenes a usar su pañuelo en la cabeza junto con pantalones ajustados como una ‘industria satánica al 100 %’. Muestra un diablo rojo que sosteniene una imagen de una mujer joven y vestida a la moda y recomienda cubrir más la cabeza y de forma menos atractiva: ‘El hiyab correcto es el camino al cielo.’

Preguntado sobre su actitud frente a las pocas mujeres de Gaza que no cubren su cabello, Abu Shaar, dijo: ‘Nosotros les decimos que es un elemento esencial para una musulmana. Llevar el velo es tan esencial como la oración’.

Quizás la mayor sorpresa de la campaña es la resistencia que ha generado. A pesar de Gaza es socialmente conservadora, muchos palestinos se niegan a seguir un código social determinado e impuesto. Cuando el responsable de justicia de Hamás, Abdel-Raouf al-Halabi, ordenó un nuevo uniforme para todos los abogados (lo que para las mujeres significaba con un velo y una yilbab -una sotana de longitud- no contaba con la temeridad de la respuesta. Casi todas las 150 abogadas de Gaza ya llevaban la cabeza cubierta, pero impugnaron el fallo sobre la base de que no tenía ningún fundamento en la ley. El juez presidente se vio obligado a retroceder.

‘Fue absolutamente ilegal’, dijo Dina Abu Dagga, un abogado que ha cubierto el cabello desde que estaba en la universidad de El Cairo.

No era correcto que el juez presidente cambiara el código de vestimenta, dijo. Bajo la ley palestina, el poder recaía en el sindicato de abogados.

‘No estamos contra el hiyab. Me pongo yo misma’, dijo. ‘Estamos en contra de la imposición y restricción de nuestras libertades. Hoy en día se impone el hijab, pero mañana será otra cosa’.

Zeinab El-Ghunaimi, una de los pocas abogados mujer que no lleva velo, dijo que algunas mujeres estaban adoptando el hiyab para evitar una atención no deseada en las calles o en el trabajo. ‘Las autoridades están tratando de poseer y controlar a las mujeres’, dijo. ‘El problema es cuando estas restricciones son impuestas’”.

4.

Una entrevista con Philip Roth. En un par de semanas sale su nueva novela, The Humbling. El otro día se dio una vuelta por su ciudad, Newark.

5.

Continúan las protestas porque este año China (un país que machaca sistemáticamente la libertad de expresión) haya sido el país invitado de la Feria de Fráncfort. Entre los autores invitados por la feria a los que la policía china no permitió acudir se encuentra Liao Yiwu, que pasó 4 años en la cárcel tras escribir un poema sobre la masacre de Tiananmen.

6.

Se han anunciado los 39 escritores de Beirut 39.

 7.

Una entrevista con Craig Raine, director de la revista literaria Areté.

8.

Cómo convertí a Woody Allen en una tira de cómic.

9.

Un blog de premios literarios (franceses).

He tomado la imagen de Müller aquí.

 

20/10/2009 09:24 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista No hay comentarios. Comentar.

EL ESCRITOR Y EL TIRANO

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1.

Enrique Krauze escribe en Letras libres sobre la biografía de García Márquez de Gerald Martin:

Tres despachos que Martin considera ‘memorables’, pero no glosa siquiera, fueron escritos por García Márquez tras una larga estancia en la isla en 1975 y se titularon ‘Cuba de cabo a rabo’. Los publicó en agosto-septiembre de ese año la revista Alternativa, que fundó en Bogotá en 1974. ¡Y vaya que eran memorables! Sabrosos, como todos los suyos, declaraban una profesión absoluta de fe en la Revolución encarnada en la heroica figura del comandante (a quien García Márquez, a pesar de permanecer tres meses en la isla, no conocía aún): ‘Cada cubano parece pensar que si un día no quedara nadie más en Cuba, él solo, bajo la dirección de Fidel Castro, podría seguir adelante con la Revolución hasta llevarla a su término feliz. Para mí, sin más vueltas, esta comprobación ha sido la experiencia más emocionante y decisiva de toda mi vida.’

Lo fue, al grado de que en 34 años García Márquez no se ha apartado públicamente de esa visión epifánica. ¿Qué vio, que cualquiera podía ver? Logros tangibles en los servicios de salud y educación (aunque no se preguntó si para alcanzarlos era necesario el mantenimiento de un régimen totalitario). ¿Qué no vio? La presencia de la URSS, salvo como generosa proveedora de petróleo. ¿Qué dijo no haber visto? ‘Privilegios individuales’ (aunque la familia Castro se había adueñado de la isla como patrimonio personal), ‘represión policial y discriminación de ninguna índole’ (aunque desde 1965 se habían creado los campos de concentración para homosexuales, antisociales, religiosos y disidentes, llamados eufemísticamente Unidades Militares de Ayuda a la Producción o umap). ¿Qué sí vio, finalmente? Lo que quería ver: a cinco millones de cubanos pertenecientes a los Comités de Defensa Revolucionaria no como los ojos y el garrote de la Revolución sino como su espontánea, multitudinaria y ‘verdadera fuerza’ o, más claramente –en palabras de Fidel Castro, citadas con elogio por el propio García Márquez–, ‘un sistema de vigilancia colectiva revolucionaria para que todo el mundo sepa quién es y qué hace el vecino que vive en la manzana’. Vio multitud de ‘artículos alimenticios e industriales en los almacenes de venta libre’ y profetizó que ‘en 1980 Cuba sería el primer país desarrollado de América Latina’. Vio ‘escuelas para todos’, restaurantes ‘tan buenos como los mejores de Europa’. Vio ‘la instauración del poder popular mediante el voto universal y secreto desde la edad de dieciséis años’. Vio a un viejo de 94 años embebido en sus lecturas ‘maldecir al capitalismo por todos los libros que dejó de leer’.

Pero sobre todo vio a Fidel. Vio ‘el sistema de comunicación casi telepática’ que había establecido con la gente. ‘Su mirada delataba la debilidad recóndita de su corazón infantil [...] ha sobrevivido intacto a la corrosión insidiosa y feroz del poder cotidiano, a su pesadumbre secreta [...] ha dispuesto todo un sistema defensivo contra el culto a la personalidad.’ Por eso, y por su ‘inteligencia política, su instinto y honradez, su capacidad de trabajo casi animal, su identificación profunda y confianza absoluta en la sabiduría de las masas’, había logrado suscitar el ‘codiciado y esquivo’ sueño de todo gobernante: ‘el cariño’.

Aquellas virtudes se sustentaban, según García Márquez, en la ‘facultad primordial y menos reconocida’ de Fidel: su ‘genio de reportero’. Todos los grandes hechos de la Revolución, sus antecedentes, detalles, significación, perspectiva histórica, estaban ‘consignados en los discursos de Fidel Castro. Gracias a esos inmensos reportajes hablados, el pueblo cubano es uno de los mejores informados del mundo sobre la realidad propia’. Esos discursos-reportajes, admitía García Márquez, ‘no habían resuelto los problemas de la libertad de expresión y la democracia revolucionaria’. La ley que prohibía toda obra creativa opuesta a los principios de la Revolución le parecía ‘alarmante’ pero no, desde luego, por su limitación a la libertad sino por su futilidad: ‘cualquier escritor que ceda a la temeridad de escribir un libro contra ella, no tiene por qué tropezar con una piedra constitucional [...] la Revolución será ya bastante madura para digerirlo’. La prensa cubana le parecía todavía deficiente en información y sentido crítico, pero se podía ‘pronosticar’ que sería ‘democrática, alegre y original’ porque estaría fincada en ‘una nueva democracia real [...] un poder popular concebido como una estructura piramidal que garantiza a la base el control constante e inmediato de sus dirigentes’. ‘No me lo crea a mí, qué carajo. Vayan a verlo’, concluía García Márquez.

Años más tarde, en una entrevista para The New York Times, Alan Riding le preguntó ¿por qué, si viajaba tanto a La Habana, no se establecía allí?: ‘Sería muy difícil para mí llegar ahora y adaptarme a las condiciones. Extrañaría demasiadas cosas. No podría vivir con la falta de información.’”

2.

Más adelante, dice Krauze:

“Martin hubiera podido extraer mucho jugo del libro Gabo y Fidel de Ángel Esteban y Stéphanie Panichelli (que sólo menciona en la bibliografía). Allí se recoge el testimonio de Miguel Barnet, poeta cubano amigo de García Márquez y presidente de la Fundación Fernando Ortiz. Barnet hace la crónica de las fiestas en la ‘mansión de Siboney’, describiendo incluso la vestimenta de ‘Gabo’, el anfitrión. Fidel y ‘Gabo’ –dice Barnet– ‘son verdaderos especialistas en cultura culinaria, y saben apreciar los buenos platos y los buenos vinos. Gabo es ‘el gran sibarita’, por su afición a los dulces, el bacalao, los mariscos y la comida en general’. Por otra parte, Manuel Vázquez Montalbán, escritor español amigo de Castro, recogió este testimonio del ‘gran Smith’, quizás el mejor cocinero cubano: ‘Gabo es un gran admirador de mi cocina y me ha prometido un prólogo para el libro de mis vivencias, que está casi concluido.’ En ese libro, cada uno de los platos se asocia a un personaje relevante para quien fue pensado. El de ‘Gabo’ es ‘Langosta a lo Macondo’, y el de Fidel Castro, un ‘Consomé de tortuga’.

Por esos días, la cartilla de racionamiento cubana (vigente desde marzo de 1962) contenía, al mes y por persona, las siguientes delicias: siete libras de arroz y treinta onzas de frijoles, cinco libras de azúcar, media libra de aceite, cuatrocientos gramos de pastas, diez huevos, una libra de pollo congelado, media libra de picadillo condimentado (de pollo), a los que se pueden sumar como alternativa en el apartado de ‘productos cárnicos’ pescado, mortadela o salchichas”.

3.

Gerald Martin habla de una visita posterior del dictador a Moscú: “Mientras estaba en Moscú, Fidel le compró a García Márquez una gran remesa de su caviar favorito.”

4.

En su reseña en Artes & Letras, Félix Romeo citaba una frase de Reinaldo Arenas que también aparece en la biografía:

“Que un escritor como el señor García Márquez, que ha escrito y ha vivido en el mundo occidental, donde su obra ha tenido una inmensa repercusión y acogida que le han garantizado un modo de vida y un prestigio intelectual, que un escritor como él, amparándose en la libertad y posibilidades que ese mundo le brinda, use de ellos para hacerle la apología del totalitarismo comunista que convierte a los intelectuales en gendarmes y a los gendarmes en criminales, es sencillamente indignante”.

He tomado la imagen aquí.

 

 

18/10/2009 22:26 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista No hay comentarios. Comentar.

LECTORAS

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1.

La próxima novela de Ian McEwan, Solar, estará en las librerías el 18 de marzo. Descrita como una novela satírica sobre el cambio climático, cuenta la historia de un físico cincuentón y ganador del Premio Nobel cuya carrera y vida personal andan en declive, y que acepta colaborar con un programa del gobierno contra el cambio climático.

2.

Escribe Rafael Sánchez Ferlosio:

‘Unanimidad, que, por lo demás, no han compartido las cuatro ciudades aspirantes [a los Juegos Olímpicos de 2016], en parte, quizás, porque les ha faltado un condotiero emocional tan irresponsable como Ruiz-Gallardón, consciente del valor político del deporte como instrumento de control social, cosa que no es ahora, pero que se ha desmesurado inmensamente con la imponente, jamás imaginable, hipertrofia que ha sufrido el deporte en estos últimos 25 o 30 años, hasta convertirse en máximo o virtualmente único contenido del patriotismo tanto nacional como periférico.

La proclamación solemne la hizo el Abc del 8 de octubre del 2008 en un editorial titulado El orgullo de ser español, que empezaba con estas palabras: ‘A día de hoy, España es una gran potencia deportiva al más alto nivel internacional’. A continuación cantaba las victorias de la selección nacional de fútbol, de Rafael Nadal, de Pau Gasol, de Alberto Contador y otros dos ciclistas, de Fernando Alonso, ‘heredero genuino de los más grandes pilotos de la historia’ (‘historia’ ponía, sí, es literal). Más adelante se leía lo siguiente: ‘En tiempos confusos para la vertebración territorial del Estado, el deporte está jugando un papel relevante porque aglutina las emociones comunes y demuestra la fuerza de la unidad frente a las absurdas tentaciones políticas disgregadoras’. Pero sobre esta misma preocupación unitaria, el editorial se equivocaba, en cierta curiosa manera indirecta, unos párrafos más abajo, al decir: ‘... los deportistas no son fáciles de atraer hacia causas localistas y cerradas, como pretenden algunos políticos nacionalistas con su habitual cortedad de miras’, lo cual es, en principio, objetivamente cierto, salvo que el Barça, queriendo o sin quererlo, no ha sido tan corto de miras al anticiparse largamente a todos los demás en apuntar más lejos que ninguno de ellos en cuanto a transfigurar el deporte -el ‘deporte rey’, en este caso- en un importante componente o contenido de la patria. Hoy, muchos años después, aquella genial inspiración de ‘El Barça es más que un equipo’ se ha cumplido, a escala nacional, como ‘España no es más que un equipo’.

3.

Nina Sankovitch decidió leer un libro al día durante un año, y escribir la reseña. Le quedan unas semanas. Aquí, un retrato.

4.

Las Naked Girls Reading de Chicago van a leer libros prohibidos a Nueva York.

5.

Escribe Sarah Boseley:

“Unas 70.000 mujeres mueren cada año y muchas más sufren daños como resultado de abortos no seguros en países con leyes restrictivas sobre la interrupción del embarazo, según un informe.

El número total de abortos en todo el mundo ha caído, según el influyente Guttmacher Institute, pero la caída sólo afecta a abortos legales y es principalmente el resultado de cambios en el este de Europa.

Hubo 41,6 millones de interrupciones en todo el mundo en 2003, frente a 45,5 en 1995. Pero en 2003, 19,7 millones de ellas fueron abortos sin garantías de seguridad y clandestinos. Las cifras de esos apenas han cambiado desde 1995, cuando había 19,9 millones.

Casi todos los abortos sin garantías de seguridad se produjeron en países en vías de desarrollo con leyes restrictivas sobre el aborto.

‘Virtualmente todos los abortos en África y América Latina y el Caribe fueron inseguras’, dice el informe. En Asia, los procedimientos seguros superaron a los inseguros por el gran número de abortos legales en China. La mayoría de los que se producen en Europa y casi todos los que se producen en Norteamérica cumplieron las condiciones de seguridad.

Sólo el 28 % de las mujeres africanas casadas usa anticonceptivos”.

6.

Escribe Luke Harding:

Un historiador ruso que investigaba la suerte de los alemanes prisioneros en la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial ha sido detenido, en el último ejemplo de la represión a la investigación sobre la época de Stalin que ejercen las autoridades rusas.
Mikhail Suprun fue detenido el mes pasado por funcionarios de los servicios de seguridad de Rusia. Registraron su apartamento y se llevaron su archivo personal completo. Ha sido acusada de violar las leyes de privacidad y, si lo declaran culpable, se enfrenta a cuatro años de cárcel.

Suprun había estado investigando casos de alemanes enviados a los gulags de Rusia en el Ártico. El estudio de este profesor de historia de la universidad de Arjangelsk Pomorskiy, incluía a prisioneros de guerra alemanes capturados por el Ejército Rojo, así como personas de origen alemán y habla rusa -muchos del sur de Rusia- que fueron deportadas por Stalin. Ambos grupos terminaron en los campos de Arjangelsk.
‘Yo quería planeando escribir dos libros. Necesito otros dos o tres años antes de acabarlos’, dijo Suprun hoy. El historiador -que describió su detención como ‘absurda’ - dijo que había firmado un acuerdo con los funcionarios locales para no hablar más sobre su caso.

Sin embargo, la detención ha provocado indignación en Alemania y entre los principales historiadores. Llega en medio de los intentos del Kremlin de rehabilitar a Stalin, y obstaculizar la investigación histórica independiente: la represión política durante la era soviética y las víctimas del sistema del gulag son ahora temas tabú.

El historiador y escritor Orlando Figes describe detención Suprun como algo sin precedentes, y parte de una ‘campaña de Putin contra la libertad de investigación histórica y de expresión’.

7.

Una entrevista a Nicolas Sarkozy, donde habla sobre su hijo, La mauvaise vie de Fréderic Miterrand y Afganistán.

8.

Una entrevista a Michael Ignatieff, el ensayista, pensador, ex presentador de televisión y biógrafo de Isaiah Berlin que tiene posibilidades de convertirse en primer ministro de Canadá.

He tomado aquí La lectora de Fragonard.

16/10/2009 09:24 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista Hay 2 comentarios.

LLEGAR Y BESAR EL NOBEL

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Escribe Christopher Hitchens:

Alfred Nobel compartía algo con Mark Twain y Ernest Hemingway y Marcus Garvey. Pudo leer sobre de su propia muerte en los periódicos. Parece que estaba tan deprimido por el énfasis de los obituarios en su trabajo pionero sobre la dinamita –el arma de destrucción masiva de su época- que decidió mejorar la necrológica dando dinero para un premio por la paz internacional.

Pero si ‘prematura’ es la palabra que Nobel pronunció cuando leía la noticia de su propia muerte, también es la palabra más educada posible par acalificar la concesión del Premio Nobel de la Paz al presidente número 44 en el primer año de su primer mandato. Hasta ahora, los premios anuales de la ‘paz’, otorgados por escandinavos biempensantes, pertenecían a uno de estos cinco tipos:

1. Por sus servicios a la diplomacia y la realpolitik. En esta categoría podrían encontrarse Theodore Roosevelt –que no era precisamente un amante de la paz- por su participación en la negociación para poner fin a la guerra ruso-japonesa, el desastre ahora olvidado que presagiaba la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa. Se podrían añadir aquí los otros premios a los estadistas que todavía eran políticos activos, como el canciller Willy Brandt de la (entonces) Alemania Occidental en 1971 y Gorbachov, el último líder de la Unión Soviética, en 1990.

2. Por sus servicios al cinismo, el oportunismo y la hipocresía. Aquí encontramos a Yasir Arafat y Henry Kissinger, junto con sus homólogos de Israel y de Vietnam del Norte, adornados por ‘acuerdos de paz’ que no estaban destinados a mantener y que condujeron a brotes posteriores de violencia letal. (Hay que decir a favor de Le Duc Tho, compañero de premio de Kissinger y estalinista de Hanoique tuvo la elegancia de rechazar su parte.) Sobre el premio a Kissinger, que produjo la imagen inédita del querido rey Olaf de Noruega recibiendo bolas de nieve en las calles de Oslo, el periódico La Stampa de Roma publicó un editorial que lo definía con acritud como ‘un estímulo para aquellos que declaran la guerra sólo para ser capaces de pararla después’, que, con su reverso implícito, es una bonita formulación del último premio para dirigentes israelíes y palestinos.

3. Por sus servicios para los derechos humanos. Puede que estos tengan algo que ver o no, aunque en el legado de Nobel se especifica a quienes ‘hagan la mayor parte o la mejor obra en la fraternidad entre naciones, la abolición o reducción de los ejércitos permanentes y por la explotación y promoción de los congresos de paz ‘. Pocos dudan que el Dr. Martin Luther King Jr. honra el espíritu si no la letra de esta rúbrica, aunque es difícil ver cómo se aplica a Agnes Bojaxhiu, más conocida por la prensa como Madre Teresa, que nunca pretendió trabajar por la paz y que anunció en su discurso de aceptación que la principal amenaza a la paz mundial era el aborto. Incluso la designación de Carl von Ossietzky, en 1935, cuando estaba en un campo de concentración alemán, y de Andrei Sajárov, cuatro décadas más tarde, el comité del Nobel no ayudaron a acortar ninguna guerra, pero sí contribuyeron al respetoa los derechos humanos y el espíritu humano. Hay un argumento cada vez más poderoso a favor de un premio particular y específico que se dedique a eso. Y únicamente.
4. Por sus servicios a sentimientos vagos y arbitrarios de buena voluntad. Uno podría pensar que 1946 habría sido un buen año para Mohandas K. Gandhi, que los indios llaman ‘el Mahatma’. Yo no podría estar de acuerdo, pero creo que el primer año de la era de posguerra fue una época absurda para dar el premio a Emily Balch y John Mott, este último quizás mejor conocido por sus labores como funcionario internacional de la YMCA. La historia del premio de la paz está plagada de este tipo de absurdos pintorescos, a menudo se inclina hacia dignatarios franceses y belgas pasados de fecha, o grupos ultrapolitizados como Amnistía Internacional.

5. Por lealtad a las instituciones supranacionales y a las Naciones Unidas y sus cadetes y satélites. La Cruz Roja Internacional, que asume que la guerra es inevitable y no tiene ninguna posición en absoluto favorable a la ‘paz’, ganó el premio en 1917, 1944 y 1963. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, que necesariamente parte del mismo supuesto como equipo de limpieza y respuesta, ganó en 1954. El propio secretario de Naciones Unidas, bajo Kofi Annan, aceptó amablemente el premio hace unos años, como si -aun después de Ruanda y Bosnia- el reconocimiento sólo fuera algo que, simplemente, la institución merecía desde hacía mucho.

La adjudicación del viernes a nuestro admirado ejecutivo en jefe no cae en ninguna de estas categorías, pero pretende satisfacer las condiciones de la primera, la cuarta y la quinta. Respondiendo a una pregunta que sin rodeos planteó ‘¿Por qué?, el portavoz del Comité del Nobel Thorbjørn Jagland defendió la elección de Barack Obama, diciendo, en primer lugar, que el premio ha tenido a menudo la intención de ‘mejorar ‘el trabajo en marcha de los jefes de gobierno, citando la precedentes de Brandt y Gorbachov. Añadió, en segundo lugar, que el énfasis del presidente sobre la primacía de las Naciones Unidas es meritorio en sí mismo. Esto, hay que decirlo, es ridículo. Es el primer premio ‘Nobel’ virtual.

En 1971, cuando le dieron el premio, el señor Brandt ya había hecho su imperecedera visita a Varsovia, donde cayó de rodillas en el monumento al gueto de la ciudad. Su Ostpolitik, o la reconciliación con antiguos vasallos y las víctimas del nazismo del Este, era una realidad. Habría continuado con o sin la palmadita en la espalda de los países escandinavos. De hecho, el año anterior a la concesión del premio, el canciller de Alemania había obtenido otro galardón supremo aunque engañoso, cuando una revista estadounidense que no necesito mencionar lo nombró ‘Hombre del Año’. Gorbachov fue galardonado en 1990, varios años después de haber alcanzado un acuerdo histórico sobre el desarme con Ronald Reagan. (Si puedes imaginar a Ronald Reagan recibiendo una invitación al premio, tu imaginación es mucho más poderosa que la mío.) Así que el reconocimiento a los ejemplos de coraje moral y político -también podría sostenerse en los casos de Anwar Sadat y Menachem Begin- no son ni remotamente aplicables en el presente caso. Muy bien, entonces, ¿qué pasa con la idea de alentar las medidas políticas a priori y la conducta amante de la paz? En esta concepción rosada Barack Obama es como Tom Cruise: se le alaba y promueve por atrapar la delincuencia en ciernes, y detener a gente antes de que se cometa ningún delito. (Un eslogan completamente nuevo: ‘duro con el pre-crimen’.)

Nos encontramos pues en un universo bastante peculiar, donde se premian las buenas intenciones antes de que hayan sido objeto de de la intensa metamorfosis que supone ser traducidas en buenas obras, o hechos concretos. Y cada vez es más difícil de evitar la sospecha de que hay algo explícitamente político en el proceso de la toma de decisiones del Nobel. No creo señalar a las sombras. Especialmente en los últimos tiempos, los premios de literatura, un ámbito en el que estoy más calificado para pronunciarme, han reflejado una mentalidad similar o idéntica. Las opciones de un anarquista italiano, estalinistas de Austria y Portugal y de la histeria antiestadounidense de Harold Pinter deben estar frescas en nuestras mentes, y podemos recordar que se trata de un comité del Nobel que no reconoció ni a Vladimir Nabokov ni a Jorge Luis Borges.

Quizás no por coincidencia, la elección del ex presidente Jimmy Carter para el premio de la paz en 2002 fue acompañada por declaraciones de Oslo. que dijo abiertamente que recompensaba su oposición a la política exterior de un presidente electo de los Estados Unidos. (A partir de ese argumento, Carter podría haber recibido el premio por escribir a los jefes de Estado árabes en 1991, pidiéndoles que se sumaran a la coalición contra la invasión de Sadam Husein de Kuwait: un acto de anexión ilegal que implicaba la desaparición real de un Estado miembro de las Naciones Unidas y la Liga Árabe. Una vez más, me resulta difícil imaginar que un ex presidente republicano fuera honrado de esta forma por atacar a uno de sus sucesores.)

Puede que el aspecto de imparcialidad sea exagerado. A largo plazo, los Nobel de ‘derechos humanos’, que por ahora no existen en realidad bajo su propio nombre, muestran una distribución  justa que va de Irán a Europa el Este a África y otros lugares. Pero la tarea del jefe ejecutivo de los Estados Unidos es algo más complicado que una simpatía vaga y general de los oprimidos. Consiste, en última instancia, en ser un comandante en jefe, y consultar estrechamente con un Congreso elegido los graves asuntos de la guerra y la paz y la seguridad. Si consigue que algo de esto salga bien, si por poner un ejemplo difícil, se las arregla para negociar una transición no violenta en un Irán con energía nuclear pero sin armas nucleares (y que quizá permite a su propio pueblo para intervenir en sus asuntos internos) entonces lo habrá hecho muy bien, y merecerá mucho más que una medalla y un cheque enorme. Esto es, sin embargo, poco probable, que le hagan caso sobre estas cuestiones graves, sin la amenaza creíble del poder y la fuerza económica, política y militar de Estados Unidos. Algo en el universo mental del comité del Nobel es claramente hostil a los datos que sostienen esta consideración.

Se puede argumentar que para los presidentes no es bueno obtener su reconocimiento y su alabanza antes de conseguir verdaderos logros. Hasta se podría decir afirmar que éste el triunfo contra forma adversidad, del tipo que promete todo tipo de honor a los que soportan el calor y el peso de la jornada, que muestran las cicatrices de la batalla y la lucha, y que se han templado y formado en el combate y la adversidad. Como el presidente Obama ha admitido en sus bastante fascinantes autobiografías, es consciente de su propia suerte y buena fortuna. Así que no tientes al destino, al aceptar un premio para una carrera en la que todavía no has participado y mucho menos ganado. Tal vez, como los potentados romanos de la antigüedad, Obama debería contratar a un agente que le susurre regularmente para recordarle que también es mortal. (Rahm Emanuel me parece el sirviente casi perfecto para este esencial trabajo cotidiano.) Mientras tanto, al igual que debe lamentar haber cruzado el mar para llevarse un trato olímpico para su ciudad de adopción, el Presidente quizá deseé no viajar hasta Estocolmo para aceptar la adulación inmerecida de aquellos a los que Saul Bellow denominó La Empresa de Pavimentación de las Buenas Intenciones”.

He tomado la imagen aquí.

 

15/10/2009 00:50 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista No hay comentarios. Comentar.

AGUA TURBIA

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1.

Simon Jenkis escribe:

“La verdad es que la base teórica de las ‘localidades ecológicas’ o ecotowns se ha derrumbado, víctima de la ideología de la conservación del planeta y el cambio climático. Desde el principio el concepto estuvo recubierto de pretensiones, sostenido por la edad de oro de la consultoría Whitehall. Cada arquitecto clamaba ser un defensor de esas nuevas ciudades.
No tenía sentido que se dijera que las ciudades de nueva construcción en el país fueran a ser ‘neutrales en carbono’. Abren el suelo, talan árboles –liberando tanto carbono como talando árboles- y consumen energía al poner asfalto y edificar ladrillo, hormigón, vidrio y piedra. Se requieren nuevas infraestructuras de todo tipo y los habitantes se conviertan en usuarios intensivos de coches.

Los promotores se reunieron bajo la bandera ecotown porque se les prometió la aprobación acelerada de sus casas favoritas, para ejecutivos y con baja densidad de población. Se marcharon, incrédulos, cuando les dijeron que los ministros impedirían que la mitad de los dueños de las casas tuvieran coche. Este verano el Panel sobre el Desafío de las Ecotowns del gobierno estaba cerca de la desesperación. Para un crítico que sólo eran ‘casas con las turbinas en la parte superior’. Al Arquitects’ Journal le parecía que estaban ‘muertas’.

La utopía de la creación de comunidades desde cero hizo llamaba a los políticos del siglo XX, y no sólo al este del Telón de Acero: estarían diseñadas para ser libres de los males urbanos, del pecado, el smog, la miseria, el hacinamiento y el capitalismo. Los arquitectos podrían respirar libremente. Los niños pequeños podrían bailar en las calles. Las nuevas ciudades como Letchworth prohibieron el alcohol en los bares, y servían Cydrax y Bovril. Se asignaron salas para encuadernar, hacer sandalias y servir como ‘lugares de encuentro para los trabajadores en huelga’.

Se pensaba que esta ideología se había desintegrado con el ‘blues de la ciudad nueva’ de la década de 1960 y la anomia de Telford y Milton Keynes. Se creía que había muerto hace una generación. Pero no se puede contener una agenda estalinista. En las ciudades Yvette Cooper revivió el espíritu de la década de 1970 con la extendida demolición de de viviendas con sus proyectos North Country Pathfinder, recientemente criticado en el libro de Anna Minton, Ground Control.

John Prescott, sometido a la presión de de los defensores de estos edificios, revivió el concepto de ciudades jardín bajo un manto de vegetación y planificación centralizada. Unos 70 sitios fueron identificados, para éxtasis de la entonces ministra de Vivienda, Caroline Flint, al éxtasis, alegando que serían ‘carbono cero’ y contribuirían a salvar ‘el mundo entero’. A la población local no se le permitiría intervenir.

Las ecotown cayeron una tras otra cuando el mercado inmobiliario se derrumbó y los residentes se alzaron disgustados. Los ministros se desesperaron. El mundo libre de coches y localismo siguieron el camino de la abstinencia de Letchworth. Incluso la animadora y consultora de las ciudades -Town and Country Planning Association- admitió el año pasado que no puede ser neutra en carbono. De hecho, el gobierno tendría que cometer el absurdo de comprar  carbono de las ciudades con certificados de compensación. Los promotores decidieron que era mejor seguir adelante con la expansión anticuada.

Las ecotown son callejones sin salida en la planificación de la historia, las reliquias de otro intento de formar una nueva Jerusalén con la torcida madera de Gran Bretaña. Incluso si Rackheath sale adelante, será sólo otra zona de viviendas grandes, demasiado caras porque su construcción tiene demasiada regulación. Se generarán los mismos kilómetros de coches que cualquier otra población en una zona rural. Incluso los ministros laboristas han dejado de creer que pueden obligar a la gente a que no conduzca.

La historia ecotown es alarmante sobre todo porque mostrar lo vulnerable que es la política del gobierno ante la histeria verde. El eslogan ‘cambio climático’ puede ser secuestrado por un interés comercial. Pinta tu producto verde (ya sea un coche, una fábrica, un rascacielos, una turbina de viento) y puedes llevarte un permiso y una subvención de algún bromista en el cargo.

Lo verde de verdad se vende menos. El mejor libro sobre el tema es del urbanista americano David Owen. Su Green Metropolis vocea el sucio secreto de que los lugares más verdes para vivir son las grandes ciudades. Nueva York, Londres, Mumbai, Hong Kong están repletas de edificios y personas, economizan en las paredes, los techos, la calefacción central, oficinas, espacios abiertos y tránsito de personas.

Las ciudades consumen el tiempo y el espacio de manera intensa y eficaz. Los residentes no pasan horas cada día quemando combustible para ir al trabajo o volver a casa. Manhattan utiliza una décima parte de la gasolina per cápita de la media estadounidense. Albergando y calentando a sus ciudadanos consume una fracción de la energía que se gasta en los suburbios y el campo.

La lógica de la tesis de Owen es que la política verde debería tratar de influir en el consumo. Debería que hacer las ciudades más atractivas y cambiar la tendencia a la movilidad y la expansión rural. Las ciudades no debería ser denigradas mientras se elogia el desarrollo rural pretendiendo que es más respetuoso con el medio ambiente. La gente en el país requiere metros de pared externa per cápita y usa coches todo el tiempo. Los habitantes de la ciudad no”.

2.

John Irving publica su duodécima novela: Last Night at Twisted River. El labrador de John Irving se llama Dickens. En la novela sale una pistola, y él tiene una en casa. En esta entrevista habla de política, de su novela, de un puercoespín, de Al Gore y de Ricardo III: “Siempre pensé que parte de su problema es que nunca debió ser rey. Debió ser un poeta”.

3.

El Ganges, el río más sagrado de la India, se ha convertido en una cloaca infecta que produce numerosas enfermedades. Cuerpos medio quemados, grandes cantidades de desechos y excrementos humanos, flores religiosas en bolsas de poletileno, plástico, cristal, goma y sustancias no biodegradables flotan en el río. Tal es la extensión de la suciedad y productos industriales y contaminantes que un estudio reciente ha concluido que el río no sirve para la agricultura; por no hablar de beber y bañarse.

4.

El Gobierno de España prohíbe la emisión de pornografía en abierto. Al parecer, ha sido importante la presión de usuarios que no se veían capaces de apagar la tele y preferían que otro lo hiciera por ellos, y por todos los demás.

5.

El rodaje de la película basada en la novela Memorias de mis putas tristes de García Márquez se retrasa por la denuncia presentada por una ONG por "apología de la prostitución infantil".

6.

En Bagdad, los homosexuales sufren persecuciones, torturas y asesinatos.

En la imagen, John Irving.

 

13/10/2009 23:47 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista No hay comentarios. Comentar.

MUJERES EN IRÁN

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1.

La activista y abogada iraní Shirin Ebadi escribe:

“Hoy Irán es un país donde las mujeres tienen más educación que sus compatriotas masculinos; más del 60% de los estudiantes universitarios son mujeres, al igual que muchos catedráticos de universidad. Las mujeres iraníes obtuvieron el derecho a votar y ser miembros del Parlamento hace medio siglo -antes que las mujeres en Suiza, que alcanzaron este derecho en 1971. Desde ese momento, al menos, un pequeño número de mujeres ha estado presente en el parlamento de Irán. Incluso el actual Parlamento, monopolizado por la línea dura, tiene 13 mujeres. En los gobiernos, las mujeres han ocupado puestos de responsabilidad. El ministerio de Salud en el gabinete de Mahmoud Ahmadineyad está en manos de una mujer. Todo esto es prueba de que las mujeres han logrado un aumento en las filas de los fundamentalistas.

Y sin embargo, a pesar de la herencia cultural, histórica y social de las mujeres iraníes, la República Islámica ha impuesto normas discriminatorias contra ellas. Un hombre puede casarse hasta con cuatro mujeres y divorciarse, siempre que lo desee. Pero para una mujer la mera voluntad no es suficiente para divorciarse de su marido.

Asimismo, según la ley iraní, la vida de la mujer vale la mitad de la vida del hombre en términos de dinero por la sangre. En el caso de una indemnización después de un accidente, las mujeres reciben la mitad de la cantidad asignada a los hombres. En un juicio, la declaración de un hombre vale el doble que el de una mujer. Las mujeres también requieren el permiso de su marido para trabajar, viajar o salir del país.

Estas leyes son contrarias a la función de la mujer en la sociedad iraní. Si la ministra de Salud desea asistir a una reunión de la Organización Mundial de la Salud, debe recibir aprobación de su marido. No está claro qué pasaría si su marido se negase –el puesto de Irán en la OMS podía quedar vacío.

Las leyes impuestas a las mujeres iraníes son incompatibles con su condición y, en consecuencia, el movimiento a favor de la igualdad es muy fuerte. Aunque carece de un líder, de sede o sucursales, el movimiento se encuentra en la casa de cualquier iraní que cree en la igualdad de derechos para hombres y mujeres.

Las mujeres iraníes han elegido diferentes maneras de demostrar su oposición a esta discriminación. Una de los más importantes es la campaña del millón de firmas, destinada a recoger firmas de los hombres y mujeres iraníes para demostrar la oposición a las leyes discriminatorias. Está comprometida con el diálogo y la cooperación como medios para aumentar y mejorar el conocimiento de la legislación discriminatoria.

Esta campaña es una protesta pacífica que, por desgracia, el gobierno iraní se ha negado a tolerar. Más de 50 activistas han sufrido persecuciones y algunos han sido privados de derechos sociales básicos, como poder viajar libremente o salir del país. La pena más grave ha caído sobre Aliyeh Eghdam Doust, que está cumpliendo una condena de tres años de prisión. Es una de las activistas detenidas en las protesta de junio de 2006 en apoyo a los derechos de la mujer en Haft-e-Tir Square, en Teherán.

Estas condenas, sin embargo, no han apagado la determinación de la mujer en su lucha por la igualdad. Después de las elecciones presidenciales de junio, las mujeres de todas las edades participaron en las manifestaciones contra los resultados oficiales. Las fuerzas armadas mataron a tiros a una joven, Neda Soltan. Se ha convertido en un símbolo de la demanda de democracia. Las mujeres están a la vanguardia en esta lucha, y son conscientes de que sólo obtendrán la igualdad sólo en un orden político verdaderamente democrático”.

2.

Aquí, un vídeo sobre la campaña, que este año ha ganado el premio Anna Politkovskaya (ayer se cumplían 3 años del asesinato de esta periodista: todavía no se ha castigado a los culpables).

3.

Irán emite la primera condena a muerte por participar en las manifestaciones, según el portal reformista Mowjcamp (que no da las fuentes de la información). Aquí, en El País y Reuters.

 

He tomado la imagen aquí.

 

08/10/2009 09:01 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista Hay 2 comentarios.

UN AMIGO DE KAFKA

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Escribe Ofer Aderet:

“El Tribunal de Familia del Distrito de Tel Aviv está ubicado en un edificio de oficinas en Ramat Gan, entre una tienda de alfombras y unos ultramarinos. Decenas de personas se aglomeran todos los días, a la espera de escuchar las sentencias sobre asuntos banales, pero a veces fatales: los acuerdos de propiedad, los términos del divorcio, testamentos y herencias. Es dudoso que las personas que se aglomeraban y empujaban por los pasillos en los últimos meses supiera que entre los archivos apilados en los estantes de la secretaría de la Corte hay uno -indistinguible de los otros- que podría interesar a millones de personas en todo el mundo. No hay nada en el número de serie o nombre en el exterior de este archivo que revele su significado, ni la razón por qué algunas personas están en suspenso a la espera de la decisión del juez.

Brod murió en 1968, y los papeles que había dejado atrás -que incluyen los últimos restos de los escritos de Kafka- ya deberían estar protegidos en un archivo, un museo o una biblioteca, y ser accesibles al público, a los estudiosos y muchos admiradores de Kafka. En cambio, están en manos privadas: al parecer, se mantienen en un apartamento residencial y en varias cajas de seguridad en Tel Aviv.

Después de que la situación saliera a la luz en una serie de artículos en Haaretz hace un año, la Biblioteca Nacional de Jerusalén presentó una demanda contra la mujer en posesión del patrimonio, Eva Hoffe, de 75 años, de Tel Aviv. Se trata de una ex asistente de vuelo de El Al, y heredó los papeles de su madre: Esther Hoffe, asistente de Brod, compañera y el beneficiaria de su testamento, que murió hace dos años. El tribunal le preguntó a fin de Eva Hoffe que entregase los documentos a la biblioteca para que pudieran ser ordenados, catalogados y puestos a disposición del público.
Las audiencias -repleta de emoción, suspenso, gritos y amenazas - ha continuado desde entonces a puerta cerrada en el Tribunal. Hasta hace aproximadamente una semana, pocas personas en el exterior sabía lo que estaba sucediendo. Se preguntó a autoridades de la literatura alemana en todo el mundo que han estado investigando los escritos de Kafka durante años qué pensaban sobre el juicio; la noticia les sorprendió.

Nadie sabe con seguridad qué contiene la propiedad. En la década de 1970, había cartas, dibujos y manuscritos de Kafka, pero puede que se hayan vendido en los últimos años. Sin embargo, entre los miles de documentos que sigue habiendo, sin duda hay elementos que iluminan aspectos desconocidos de la vida del gran escritor.

La historia comenzó después de Kafka murió de tuberculosis en un sanatorio de Austria en 1924. Al revisar los papeles de su escritorio, Max Brod encontró una nota doblada de su amigo. Esta nota, junto con otro papel amerillo, resultó ser la voluntad de Kafka. En él, le dio instrucciones detalladas: ‘Querido Max,’ Kafka escribió: ‘Mi última petición: Todo lo que dejo detrás de mí ... [debe] ser quemado sin leer - todo lo que se puede encontrar en mis papeles póstumos (en las casillas , armarios, escritorios, en casa y en la oficina o en cualquier otro lugar donde los encuentres) de los diarios, manuscritos, cartas, escritos por mí y a mí, bocetos, etc., debe ser quemado sin leer y sin dejar rastro, incluso las cosas escritas o dibujadas que en tu poder o el de otros, que tú puede pedir en mi nombre. Si hay cartas que la gente no va a entregarte, al menos, deberían comprometerse a quemarlas ellos mismos’.

Kafka dejó claro que quería que todo lo que había escrito, a excepción de seis relatos que ya se habían publicado, fuera pasto las llamas, pero se esforzó en dejar claro que ‘no me refiero a que deseo que [los seis cuentos] se reproduzcan en beneficio de las generaciones venideras; al contrario, se cumplirá mi verdadero deseo si todos se pierden. Pero como ya existen, no puedo evitar que nadie los tenga, si le apetece. ‘

Kafka publicó pocas obras en vida, y no atrajeron una atención especial. Si se hubiera ejecutado su voluntad, sus novelas más importantes -El proceso, El castillo y América- y la mayoría de sus cuentos se habrían perdido para el mundo. Pero Brod no siguió las instrucciones, sino que pasó gran parte de su tiempo localizando, editando y publicando todas las obras de su difunto amigo, incluyendo la correspondencia, los diarios y cuadernos.

En marzo de 1939, cuando los nazis entraban en Praga, Brod y su mujer se escaparon en el último tren que salió de la ciudad y se dirigieron a Rumanía, desde donde partieron a Palestina. Junto a Brod, quien fue un ardiente sionista, viajaban otro amigo de Kafka, el filósofo Félix Weltsch, al que acompañaba su sobrino Chaim Adler, que más tarde ganaría el Premio Israel de la educación y que es el único de los tres que sobrevive. Brod, que tenía 55 años, llevaba una maleta con los manuscritos de las novelas y relatos de Kafka, así como el resto de sus papeles.

Brod continuó la edición y publicación de las piezas del legado de Kafka. Tras la muerte de su esposa en 1942, lo asistió en sus tareas Esther Hoffe Ilsa, una inmigrante 22 años menor que él. La había conocido en una clase de hebreo en Tel Aviv. Hoffe estaba casada y tenía dos hijas, y acogió a Brod, viudo, en su familia: lo trataban como si formara parte de ella.

‘Nuestra casa era su casa, no tenía otra’, dijo en una entrevista con el diario Haaretz en 1968. Durante 26 años, Esther manejó los manuscritos de Brod con devoción, corrigiendo las pruebas y preparando la publicación. ‘Eramuy difícil leer su caligrafía, yo era la única persona que podría descifrar lo que había escrito’, dijo en la entrevista.

Pero en esta dedicación, se supo en los próximos años, había otros aspectos: fanático, obsesivo y codicioso. El estrecho vínculo entre los dos, al parecer también romántico, permitió a Hoffe para obtener un acceso total, exclusivo y peligrosos al tesoro que Brod había rescatado de Praga: el legado literario de Kafka.

En 1956, los escritos de Kafka hicieron otro viaje a través por mar. Esta vez, Brod llevó los manuscritos de las tres novelas a Suiza, por temor a que la campaña de Suez, se convirtiera en una conflagración regional. Brod nunca mantuvo todo el tesoro para él solo. Unos años más tarde, donó los manuscritos de El castillo y América a la Universidad de Oxford, donde están hoy. Se quedó con el manuscrito de El proceso, que su amigo Franz le había dado como un regalo.

El juicio actual gira en torno a esta interpretación del testamento. Lo que pasó entre la muerte de Brod y el año 2007, cuando Esther Hoffe falleció a la edad de 102 años, sólo puede interpretarse como una traición. Pero a diferencia de la traición de Brod a Kafka, gracias a la que el mundo ha disfrutado de las creaciones del gran escritor, la traición de Hoffe a Brod ha distanciado los escritos del público en general.

A finales de 1980, Hoffe y la Biblioteca Nacional firmaron un memorando en el que se establecieron los términos para la transferencia de la propiedad Brod, o parte de ella, a la institución. Pero las condiciones fueron sustituidas os modificada cada vez que la biblioteca cumplía su parte del trato. (Hasta el día de su muerte, Hoffe nunca entregó el legado a la biblioteca.)

Seis años después del comienzo de las gestiones, como en una profecía autocumplida, Hoffe vendió el elemento más valioso de los bienes bienes de Brod: el manuscrito de El proceso. Kafka, que había dado como un regalo a Brod, había pedido en su testamento que se quemara. Ciertamente, nunca se le ocurrió que una mujer desconocida lo vendería en Alemania y se haría rica con él.

Para cubrir sus huellas, Hoffe usó de la casa de subastas Sotheby’s en Londres, que vendió el manuscrito al librero alemán Heribert Tenschert, que actuaba en nombre del gobierno de Bonn, que hizo la oferta más alta por esta joya literaria - 1,98 millones de dólares- batiendo el récord mundial de la cantidad pagada por un manuscrito de la era moderna. ‘Desde mi punto de vista, el precio era muy bajo’, dijo a los medios de comunicación en el momento. ‘Esta es la obra más importante de la literatura en alemán del siglo XX, y Alemania tenía que tenerla.’ Y de hecho, Alemania obtuvo el manuscrito, y lo colocó el Archivo de Literatura Alemana de la ciudad de Marbach; se guarda en una caja fuerte.

Cuando Esther Hoffe murió hace dos años, legó decenas de cartas y libros de Brod a sus dos hijas, Eva y su hermana mayor, que se dedica a los cosméticos y se llama Ruth Wisler. Escribó: ‘Los proyectos, las cartas y los dibujos de Kafka que el difunto Max Brod me dio como regalo en mayo de 1970, se los doy a mis dos hijas, en partes iguales. Los libros de Kafka que tenía Brod permanecen en la posesión de mis dos hijas ‘.

Tras la publicación de los artículos en Haaretz hace un año, la Biblioteca Nacional, representada por el Dr. Meir Heller, trató de poner fin a la irresponsabilidad indiscriminada. En el último momento, justo antes de que entrara en vigor, presentó una petición para impedir la transferencia de la propiedad de Brod a las dos hijas.

Hacia el final de la vida de Esther Hoffe, hubo muchos informes que decían que el legado de Brod no se mantenía en las debidas condiciones físicas. ‘Los gatos entre los manuscritos de Kafka’, decía un titular del diario Yedioth Ahronoth en junio de 2006. El mes pasado, el apartamento de la calle Spinoza parecía estar desierto. Un fuerte olor emanaba de él y había muchos gatos en las proximidades. Las visitas posteriores revelaron que Eva Hoffe iba a la casa varias veces al día para cuidar a los gatos, que al parecer consideran el apartamento su hogar.

‘Brod se revolvería en su tumba si supiera cómo han terminado sus bienes’, dice Nurit Pegi, que está escribiendo una tesis doctoral sobre Brod en la Universidad de Haifa. ‘Es seguro asumir que habría esperado que el albacea publicara las obras, con la misma determinación que él mostró muchos años para publicar las obras de Kafka. Ciertamente, no habría querido que todo esto se quedara en un cajón o una caja de seguridad en algún banco, criando moho’.

La cuestión de qué es exactamente lo que hay en el patrimonio de Brod que Eva Hoffe controla ha ocupado a estudiosos de todo el mundo durante años. La fantasía más delirante de los fans de Kafka es que hay historias inéditas que Brod decidió retener por razones que sólo él conocía. Más razonable pero no menos interesante es la teoría de que la mayor parte de lo que queda son materiales personales del propio Brod que tratan, entre otras cosas, de su amigo de Kafka y pueden arrojar nueva luz sobre él.

Brod escribió y recibiió miles de cartas de y para amigos, familiares y colegas en el mundo literario. Los investigadores presumen Brod conservaba varios bocetos y dibujos de Kafka. Hoy, cuando Kafka es desde hace mucho un icono y un héroe cultural, unos pequeños fragmentos de información sobre su vida serían un descubrimiento sensacional. Los elementos más importantes y fascinantes en el legado son diarios privados de Brod, que nunca han sido publicados. Podrían iluminar su relación con Kafka y quizás puedan revelar aspectos desconocidos de la conexión, los aspectos que Brod quería mantener en secreto.

De hecho, hay planes para que los diarios se publiquen desde hace 20 años. En 1988, pocos meses antes de que se vendiera el manuscrito de El castillo, Esther Hoffe firmó un lucrativo contrato por la venta de los derechos de los diarios de Brod. Una cantidad de cinco cifras fue depositada en su cuenta bancaria por la prestigiosa firma con sede en Artemis & Winkler, con sede en Zúrich. Pero Hoffe no cumplió su parte del trato: no se separó de los diarios ni después de recibir el dinero.

Eva Koralnik, de la agencia literaria Liepman, hizo de intermediaria en el acuerdo entre Hoffe y los editores. ‘Es una historia triste que nos enfadó a nosotros y a nuestros clientes’, dice ella. ‘Durante años intentamos convencerla de que respetara el acuerdo, pero ella siempre se negó’. En última instancia, dice, ‘Los editores perdieron el dinero y no pudieron publicar los diarios’.

Al preguntarle por qué nunca se demandó a Hoffe, Koralnik responde: ‘¿Qué podíamos hacer? Era una mujer mayor. Hicimos todo lo que pudimos, pero cuando alguien se niega a cooperar, no se le puede obligar’. Según Eva Hoffe, en declaraciones a Der Spiegel en 1993, ‘Publicar los diarios pue de exponer algo terrible’. El semanario alemán dio a entender que se trataba de un caso de un triángulo amoroso embarazoso.
Otra editorial que tiene una cuenta pendiente con la familia Hoffe es la israelí Schocken (que posee la misma familia que es propietaria de Haaretz). Después de la muerte de Kafka, Zalman Schocken compró los derechos para publicar sus obras, y según fuentes cercanas a la empresa, también los derechos de sus manuscritos. ‘Si hay manuscritos de Kafka en el legado de Brod, pertenecen a la familia Schocken’, dicen las mismas fuentes.

La propiedad incluye 70 cartas intercambiadas entre Brod y la amante de Kafka, Dora Diamant, durante más de 20 años. Según Kathi Diamant, de San Diego State University en California, autor de la biografía de Dora, Kafka’s Last Love: The Mystery of Dora Diamant, estas cartas, que incluyen referencias a su amigo común, Kafka, nunca han sido publicadas a pesar de que tienen gran interés. Un breve pasaje de una de ellas que escapó de la propiedad estrechamente vigilada deja clara su importancia: cuenta la historia de un triste incidente directamente relacionado con el legado perdido de Kafka.

Se trata de una carta desesperada que Diamant escribió a Brod en 1933. ‘Las cosas de Kafka han desaparecido. Cartas, las páginas de su diario, y todo lo que tenía’, escribió. Diamant, una comunista judía, se refería a una redada de la Gestapo en su casa en Berlín, donde guardaba 35 cartas de Kafka había escrito para ella y 20 cuadernos que tenía y que nunca han sido publicados.

Su sobrino, Zvi Diamant, de 62 años, vive en Holon. Hace diez años, se dirigió a un grupo de familiares colocaron una lápida en su tumba hasta entonces sin marcar hasta en Londres. Irónicamente, como el testamento de Kafka y Brod, su voluntad se ha violado también: había pedido ser enterrada en Praga, junto a Kafka. Sin embargo, sus parientes nunca vieron su testamento completo -y las cartas que escribió a Brod se encuentran entre los papeles del editor, en el apartamento de Eva Hoffe probablemente, lejos de la mirada pública.

‘Yo no entendía el comportamiento de Eva Hoffe y no puedo encontrar ninguna explicación lógica para el ocultamiento tan tenaz durante tantos años de los materiales de Brod,’ dice el estudiante de doctorado Pegi. ‘Después de todo, si el recuerdo de Brod estaba tan cerca de su corazón como ella dice, lo abriría a todos los interesados para que su legado mantuviera en las docenas de artículos y libros que se escribirían sobre él. ‘

Pegi añade que, ‘No hay que olvidar que Brod fue una figura clave en la literatura judía alemana antes de la Segunda Guerra Mundial. La publicación de sus diarios y las cartas que recibió de intelectuales y artistas durante todo ese período, así como de sus obras de teatro cuentos y novelas inéditos que se sabe que están en su propiedad, ayudarían a refrescar su memoria y a darle el lugar central que merece’.

Otra parte se ha unido recientemente el caso: el Archivo de Literatura Alemana. La institución ha contratado a un abogado israelí para tratar de asegurar los bienes para sí misma, alegando que su lugar está junto a los demás escritos de Kafka y Brod que ya se encuentran allí desde hace años, y los textos deben ser accesibles académicos y visitantes.
Una visita allí hace dos años reveló que los documentos están maravillosamente cuidados, de un modo que a la Biblioteca Nacional de Jerusalén sería difícil de igualar, por lo menos mientras permanezca en su sede actual, en estado ruinoso. La Biblioteca Nacional, sin embargo, no tiene ninguna intención de renunciar y está lista para una batalla legal y pública de larga duración. ‘Eliminar los tesoros culturales de Israel a causa de los medios a disposición de elementos extranjeros es un fenómeno lamentable que perjudica el progreso de la investigación científica en Israel’, dice una fuente de la biblioteca. ‘No vamos a aceptar que este material salga fuera de las fronteras de Israel’.

A principios de septiembre Hoffe solicitó a al Tribunal Supremo de Justicia que ordenase al Tribunal de Familia que le permita ejecutar la voluntad de su madre y acceder el dinero que le legó.  ‘Hay activos por valor de millones de shekels tirados en la propiedad de mi difunta madre que el juez del Tribunal de Familia ha adjuntado sin razón’, dice la solicitud, mientras que su propia situación económica es ‘particularmente grave’ y se encuentra ‘su último trozo de pan’”.

En la imagen, Brod (izquierda) y Kafka (derecha).

 

07/10/2009 00:09 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista Hay 2 comentarios.

CUOTA

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1.

Una entrevista con Richard Dawkins, que ha publicado The Greatest Show on Earth.

2.

En el Reino Unido, las librerías independientes han ganado cuota de mercado a pesar de los cierres del último año.

Según las cifras de Book Marketing Ltd (BML), los independientes han aumentado su cuota tanto en volumen como en valor. En valor, su cuota de mercado ha pasado del 10,3 % al 12,1% en las 28 primeras semanas del año (hasta el 19 de julio de 2009), comparado con un periodo equivalente de 2008. La cuota del sector en el volumen de libros vendidos ha pasado de 9,3 % al 9,7 %. Según Nielsen Bookscan, en el mismo periodo de tiempo el mercado total de consumo se ha reducido en un 1,6 % en valor y en un 1,1 % en volumen.

3.

Editoriales británicas están rechazando títulos de no ficción por miedo a los juicios por libelo, según el English PEN.

4.

Jaime Rosales escribe sobre el cine español:

“Una sola excepción admitiría la movilización colectiva de toda la industria del cine: el caso de una sociedad bajo una dictadura no democrática. En ese caso, y sólo en ése, la lucha contra el régimen se convierte en un deber moral ineludible.

Como ya no ocurre en nuestro país, pues gozamos de una sociedad democrática relativamente sana y respetuosa, opino que es igual de erróneo apoyar públicamente a una facción política que a otra. Por supuesto, cada individuo en democracia puede expresarse políticamente, faltaría más. Pero, desde mi punto de vista, la correcta expresión política del individuo en democracia reside en la facultad que le otorga el voto. Esa expresión y ese apoyo a un partido, ese derecho democrático irrenunciable e irrevocable, debería ejercerse siempre dentro de la esfera privada y no de la pública. La esfera pública de lo político debería permanecer dentro del ámbito exclusivo de los profesionales de la política, es decir, de los políticos y de los medios de comunicación. De lo contrario, todas las ramas de la actividad humana acabarán quedando contaminadas por la política partidista”.

O sea: si se prohíbe la expresión política (en una “dictadura no democrática”, supongo que para distinguir a ésta de las dictaduras democráticas), el sector del cine (al parecer una cosa homogénea y monolítica que se puede movilizar más o menos como un ejército de reservistas) debe expresarse políticamente. En cambio, si hay democracia debemos callarnos todos, ciudadanos y cineastas, para no alienar al público, y votar cuando nos toque.

Pero la expresión política del ciudadano en democracia es mucho más amplia, afortunadamente. Estados Unidos era una democracia cuando se produjo el movimiento de los Derechos Civiles, y muchos artistas y muchos que no lo eran apoyaron una causa justa. En muchas democracias no había sufragio universal: la agitación de las sufragistas impulsó el voto de las mujeres. En la España democrática tenemos también muchos ejemplos de manifestaciones de ciudadanos que han impulsado el aumento de los derechos de los homosexuales o que han contribuido al aislamiento de los terroristas. De hecho, creo que precisamente porque sabemos lo que ha costado ganar el derecho a tener opiniones políticas, y porque tenemos más poder y libertad que los que viven en otro tipo de sociedades, tenemos más responsabilidad política (aunque sólo fuera para pedir más democracia en los lugares donde no la tienen). Los artistas y los intelectuales han tenido episodios terroríficos. En el siglo XX hubo escritores que defendieron el fascismo, que sirvieron al nazismo, al estalinismo, al maoísmo, al castrismo... Pero también ha habido otros muchos que denunciaron sus atrocidades antes que nadie, o que han contribuido a defender la democracia y los derechos humanos de manera cotidiana: desde Émile Zola a Charles Chaplin, pasando por Dorothy Parker, Vargas Llosa o Antón Chéjov.

Rosales identifica las opiniones políticas con el apoyo invariable a unos partidos concretos, como si no se pudieran tener posiciones que no obedecieran necesariamente a ellos. Creo que eso es, desgraciadamente, algo demasiado habitual, que perjudica a la cultura, al pensamiento y a nuestra democracia. A veces, intelectuales, gente del cine y artistas han dado una impresión de seguidismo y fidelidad a los partidos, en vez intentar parecer ciudadanos independientes que piensan por sí mismos y de manera crítica. A algunos les ha ido bien así, a derecha y a izquierda. Para mí, pierden el valor esencial de la reflexión independiente.

Por alguna razón, parece pensar Rosales, en nuestro país no puede haber debate. Así que mejor que los demás no sepan lo que piensas. Eso, y dejar la política sólo en manos de medios de comunicación y partidos, me parece un panorama desolador: a menudo prefieren que hablemos de cosas que no son importantes. El debate político debería ser algo más sofisticado que una discusión sobre fútbol entre forofos de equipos distintos. Resulta improbable que eso suceda si lo dejamos todo en manos de periodistas y políticos.

Pero, en todo caso, prefiero participar en una discusión entre forofos a tener que quedarme callado.

5.

En 1958, John Cheever escribió a un amigo:

“Me alegra decir que he terminado una novela. Al menos parece una novela. No parece un cuento, en todo caso. Pesa más y los sellos son más caros”.

Había terminado Crónica de los Wapshot.

6.

La orden ministerial que desarrollará la ley del cine prevé la discriminación positiva para las películas hechas por mujeres. Esta medida contraproducente para directoras cuya valía quedará en entredicho ha sido defendida con varios argumentos. A menudo, por directoras que han hecho sus películas y han recibido ayudas gracias a su talento, pero parecen considerar que otras compañeras necesitan el favoritismo.  El argumento numérico, esgrimido por Inés París, era el más impactante: “En los últimos diez años solo un 7% de las películas españolas ha sido dirigida por una mujer”, aunque resultaba algo confuso (por ejemplo, seguía: “El 90% del audiovisual está en manos de los hombres y cada vez la presencia masculina va en aumento").

Hoy El País dice: “Según el Instituto Nacional de Estadística, el 91,7% de los inscritos en el Registro Central de Penados y Rebeldes en 2007 eran varones, y sólo el 8,3% mujeres”.

No sé si alguien va a tomar medidas.

En la imagen, la pionera del cine Alice Guy Blaché.

 

05/10/2009 19:29 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista Hay 1 comentario.

CERDOS

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Escribe Christopher Hitchens:

“Según todos los informes recientes, la antigua ciudad de El Cairo ahora presenta al mundo la imagen de una pila de basura purulenta. Nada nuevo, dice usted. Las calles nunca han sido exactamente despejadas, y los niveles de ruido y tráfico y contaminación son asombrosos. Cuando visité el lugar, me sorprendí al encontrar a personas que viven con gran dignidad y aplomo en lo que llamaban "las ciudades de los muertos", entre las tumbas y las lápidas de los enormes cementerios de El Cairo. También me sorprendió la cantidad y variedad de animales que viven codo con codo, por así decirlo, en medio de los autobuses y taxis, con la población humana. Mirando hacia abajo desde la alta ventana del Hotel Shepheard, vi que una persona emprendedora de los pisos bajos había llevado un pequeño rebaño de cabras a su techo. Se pueden encontrar otras manadas y rebaños en las vías de comunicación. Y este animal tan útil, el cerdo, realizaba una gran cantidad de trabajo excelente. Como consumidores en masa de los residuos orgánicos, los cerdos son difíciles de batir. Se abrían paso sobre grandes montones de desechos, a menudo bajo la supervisión tácita de la gran minoría cristiana de El Cairo.

Tengo que usar el pasado para hablar de estos nobles animales, ya que, en la primavera de este mismo año, todos ellos fueron sacrificados por órdenes del gobierno egipcio. Y esta delirante acción ha desplazado la escena de basura de El Cairo de lo terrible a lo casi calamitoso. El régimen del presidente Hosni Mubarak alegó, a partir de ninguna evidencia, que los cerdos eran portadores de la llamada "gripe porcina". (Varios amigos y familiares míos contraído y superado de esta infección leve; todo el mundo sabe que el encuentro real con los cerdos no tienen absolutamente nada que ver con esto.) Como consecuencia de la matanza del cerdo, las calles de El Cairo se han vuelto casi insoportables, y los recolectores de basura cristianos, llamados localmente el zabaleen, han sido despojados de sus medios de subsistencia. "Mataron a los cerdos, que limpian la ciudad", como un recolector de basura y ex porquero, Moussa Rateb, declaró a la agencia egipcia el final.

He leído el reportaje bien escrito e vívidamente ilustrado de Michael Slackman en el New York Times con la vaga necesidad de escuchar cómo cae el otro zapato. ¿Cuándo se le ocurre mencionar que había algo sectario -posiblemente incluso algo religioso- en la decisión simultánea de matar a los cerdos y rebajar a los cristianos?

Este no sería el único caso de histeria administrativa generado por el brote. La televisión iraní emitió recientemente un reportaje que sugiere que el virus de la gripe porcina había sido deliberadamente producido por los habituales misteriosos “círculos” cosmopolitas y que la vacuna contra él había sido monopolizada por una empresa en la que Donald Rumsfeld tiene muchas acciones. En mayo, cuando la histeria antiporcina cobraba fuerza en Egipto, hubo una propuesta del jeque Ahmad Ali Othman, una figura importante entre los asesores del Ministerio de Asuntos Religiosas, de que todos los cerdos fueran exterminados porque eran los descendientes de los incrédulos judíos transformados en esta especie en el Corán. (Por si no sigues este debate tan tóxico entre las escuelas rivales del islam militante, hay quienes sostienen los judíos descienden de los cerdos y monos en los que Alá convirtió a los herejes, y los que toman la postura más moderada de que los herejes transformados en cerdos y monos recibieron también una maldición que los hizo estériles. La segunda opinión lleva a una conclusión algo más indulgente y tolerante: malos como son los judíos actuales, por lo menos no se encuentran en una línea de descendencia directa de las bestias originales condenadas. Son finas distinciones que merece la pena conocer.)

En un nivel más mundano, se dice que los cerdos son sucios porque comen incluso sus propios excrementos. No son las únicas criaturas que recurren a esto, pero es sin duda su carácter omnívoro el que hace de ellos una patrulla de basura tan sorprendente. No darse cuenta de esta cualidad es no entender nada sobre los cerdos. También podemos observar que tienen piel y órganos que pueden ser transplantados a los seres humanos, que tienen gran inteligencia y una impresionante relación entre el peso de su cuerpo y el de su cerebro, ciertos valores familiares y otros rasgos interesantes. (No es una coincidencia que, en todas las sociedades que no inculcan prejuicios contra ellos, el folclore presente a los lechones en una posición simpática hacia los humanos.) Una ciudad o la sociedad sin cerdos es apenas imaginable: un mundo sin cerdos sería un mundo en el que los seres humanos habrían destruido a unos parientes cercanos y unas criaturas muy útiles. Sin embargo, dos de los grandes monoteísmos están comprometidos con el odio irracional e incluso el temor a los cerdos. (El cristianismo es algo mejor en este punto, si se omite la historia horrible de los cerdos infectados con demonios por el mismo Jesús. Un canónigo de la Iglesia de Inglaterra, que había servido como misionero en Nueva Guinea, donde las ovejas eran desconocidas, me dijo que, para que se entendiera bien, la metáfora de las ovejas y su pastor había sido reemplazada por predicadores que rogaban al señor que protegiera y preservara a sus puercos preciosos.)

Pero ninguna fe es inmune a la estupidez en este aspecto. Hace siglos, en Europa, los gatos -sobre todo los de color negro- se consideraban "familiares" de las brujas y eran condenados a muerte con crueldad repugnante por cristianos petrificados que temían al Maligno y sus enviadas femeninas. La destrucción del felino llevó al triunfo de la rata, y la pulga que llevaba en la espalda, y casi al colapso de la civilización europea. Ahora, la erradicación de la especie porcina provoca el avance de la montaña de basura, en el que sería sorprendente que la rata y sus parásitos no encontrasen un refugio. Deja que actúe la gente de fe. Déjales si te atreves...”

He tomado la imagen aquí.

En el catálogo Afinidades (A del Arte, Zaragoza, 2009) Ismael Grasa tiene un hermoso texto sobre el cerdo, que acompaña a otros hermosos cuadros de María Buil.

 

29/09/2009 09:37 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista Hay 1 comentario.

DIOSES Y MUJERES

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1.

Robert Wright escribe sobre los chamanes y las religiones primitivas:

“Dudo que los líderes espirituales y generosos fueran más comunes en la época dorada del chamanismo que ahora, o que la búsqueda espiritual estuviera algo menos corrompida por la manipulación y la charlatanería que ahora, o que hubiera una filosofía coherente del chamanismo que tuviera más sentido que la religión media de hoy.

Por supuesto, no hay manera de resucitar culturas muertas para descubrirlo, y por definición no hay un documento escrito de las sociedades prehistóricas. Pero tenemos lo siguiente mejor: informes de antropólogos que visitaron sociedades de cazadores-recolectores antes de que el contacto con la modernidad los hubiera corrompido. Esos antropólogos observaron a los chamanes haciendo lo que los chamanes hacen: profetizar, curar, mejorar el tiempo, conjurar a los malos espíritus, etcétera. Y los documentos antropológicos sugieren lo siguiente sobre la era del chamanismo:

1) Había mucho fingimiento. Se ha visto sangrar profusamente a chamanes esquimales al contacto de un arpón ceremonial, asombrando a un público ignorante de la vejiga llena de sangre bajo sus ropas. El truco con el que los chamanes ‘chupan’ un objeto maligno de un paciente enfermo y después lo muestran dramáticamente funciona tan bien que se ha observado en Tasmania, Norteamérica, y en tierras entre las dos. Abundan ejemplos.

2) Muchos chamanes estaban allí por el dinero. A cambio de tratar a un paciente, un chamán podría recibir ñames (en Micronesia), trineos y arreos (entre los esquimales orientales), abalorios y cocos (entre os Mentawai de Sumatra), tabaco (entre los ojibwas de Norteamérica) o esclavos (entre los Haida del Canadá occidental). En California, si un chamán Nomlaki decía ‘Estos abalorios son bastante ásperos’, significaba que necesitaría más si iba a curar algo ese día.

3) Los chamanes –al menos algunos- estaban allí por el sexo. En su estudio clásico La ley del hombre primitivo, E. Adamson Hoebel observó que ‘Un chamán poderoso de reputación establecida puede denunciar a un miembro de su grupo como culpable de un acto repulsivo hacia los animales o espíritus, y puede decretar una pena... Una expiación aparentemente común es decirle a una mujer que supuestamente ha errado que tenga relaciones sexuales con él (el poder sobrenatural del chamán equilibra los efectos del pecado de ella). Un buen trabajo si puedes conseguirlo. Otras veces el cambio de magia por sexo era más sutil. Los chamanes ojibwa recibían ‘remuneración mínima’, trabajaban por ‘prestigio, no paga’ Uno de los símbolos del prestigio del liderazgo religioso era la poligamia... Los líderes masculinos tenían más de una esposa’

4) Los chamanes –al menos algunos de ellos- dirigían chanchullos basados en la protección. Aquí habla el antropólogo sobre los chamanes de las islas Andamanese: ‘Se cree que pueden traer problemas, enfermedad y muerte a aquellos que no muestran su fe de forma sustancial; así, generalmente consiguen lo mejor de todo, porque se considera estúpido negarlos, y no tienen escrúpulos a la hora de pedir cualquier artículo del que se encaprichen’. Entre los ona de Tierra de Fuego, el pago por servicio era raro, pero, como observó un antropólogo, ‘Uno se abstiene de todo’ que pueda poner al chamán ‘de mal humor o irritarlo’.

En lo que respecta a la filosofía del chamanismo (la visión que, en palabras de Rutherford, nos muestra ‘como funciona realmente el mundo): bueno, en su mayor parte, la cosmovisión de los chamanes era parecida a la de los seguidores de la primera religión abrahámica, salvo que con más dioses, más espíritus malignos, y más cruda superstición (aunque hay más cruda superstición en la Biblia de lo que cree la mayoría de la gente).

Por supuesto, algunos chamanes tenían la ventaja, en comparación con las figuras bíblicas, de drogas psicodélicas’.”

2.

Ophelia Benson y Jeremy Stangroom han escrito en Does God Hate Women?:

Bueno, qué se puede decir. Las autoridades religiosas y los clérigos conservadores adoran a Dios que es un verdugo horrorosamente cruel, injusto y vengativo. Adoran a un Dios de niños de 10 años, un Dios de abusón de patio de recreo, un Dios de violadores, de bandas, de proxenetas. Adoran –pese a la retórica sobre la justicia y la compasión- a un Dios que se pone del lado del fuerte contra el débil, un Dios que elogia el privilegio y castiga el igualitarismo. Adoran a un Dios que es masculino y se une a otros hombres contra las mujeres. Adoran a un matón. Adoran a un Dios que cree que las niñas deben casarse con hombres adultos. Adoran a un Dios que mira con aprobación cuando un adulto viola a una niña porque está “casado” con ella. Adoran a un Dios que cree que una mujer debe recibir 80 latigazos porque su pelo no estaba completamente cubierto. Adoran a un Dios que se siente satisfecho cuando tres hermanos golpean a sus hermanas hasta la muerte con hachas porque una de ellas se casó sin el permiso paterno.”

3.

Nick Cohen ha escrito:

“La comparación con la ira internacional dirigida contra el apartheid es instructiva. La opresión de los negros fue una vez una afrenta a la conciencia del mundo. Cuando volvemos hacia la opresión a las mujeres, sin embargo, descubrimos que Naciones Unidas pierde su conciencia y anima las ideologías de sus opresores. En 1990, ministros de exteriores musulmanes desafiaron la primera línea de la Declaración de Derechos Humanos al reemplazar la sonora formulación de que “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos’ con la Declaración de Derechos Humanos de El Cairo que anuncia que ‘todas las criaturas son siervos de Alá’. La declaración de la ONU dice que todo el mundo tiene derecho a sus derechos y libertades estipulados sin ‘distinción de ningún tipo’. La declaración de El Cairo dice que los derechos pueden restringirse por “mandato de la sharía”. Nada en ella prevé los matrimonios forzosos de niñas, o la pena de muerte por apostasía, homosexualidad y la traición del ‘honor’ familiar.

Lejos de luchar contra este asalto directo a los derechos de las mujeres, la ONU siguió adelanta y produjo la idea de que aquellos que critican la sharía son culpables del crimen de ‘difamar la religión’. En Occidente, la pregunta ‘¿Ha muerto el feminismo?’ es una de las preferidas de los clubes de debate, pero una mirada alrededor muestra que continúa con salud fuerte. No quiero infravalorar el sexismo presente, las diferencias salariales y las dificultades de las madres trabajadoras, pero donde las mujeres disfrutan de libertades esas causas avanzan. Para resumir el avance en una frase, es políticamente imposible, tanto en la izquierda como en la derecha, que un líder de un partido excluya a las mujeres del gabinete en un país avanzado.

Sin embargo, al mismo tiempo, el arzobispo de Canterbury puede llamar a que se imponga la sharía a las mujeres musulmanas británicas, seguro de que las mujeres de su iglesia asentirán aprobadoramente. De forma similar, el ex presidente del tribunal Lord Phillips puede pedir la sharía en la Mezquita East London y las abogadas no le recordarán que el templo es un centro de Jamaat-i-Islami, que insiste en la India en que los maridos que echan a sus mujeres no tienen obligación de pagarles nada.

La emancipación de las mujeres es necesaria y esencial para mujeres de piel blanca en Londres pero no para mujeres de piel oscura en Lahore. O, para movernos de lo global a lo local, la emancipación de las mujeres es esencial y necesaria para las mujeres blancas de Hampstead y Highgate pero no para las mujeres de piel oscura de Bethnal Green y Bow.

Cuando les presionan, la respuesta característica a las acusaciones de indiferencia de los occidentales hipócritas es decir que por supuesto, ellos no apoyan el encarcelamiento de las víctimas de violaciones. Cierto, pero tampoco se oponen. Su mala fe se evidencia en el uso de la equivalencia moral que rompe la baraja. Lo vi por primera vez, ondeado triunfalmente en 1993, cuando Germaine Greer declaró que los intentos para ilegalizar la circuncisión femenina eran ‘un ataque a la identidad cultural’. Según ella, no había diferencia entre obligar a una niña de ocho años a someterse a la amputación de su clítoris y labios, y una adolescente estadounidense que decide voluntariamente hacerse un piercing. ‘Si una punk de Ohio tiene derecho a operarse los genitales, ¿por qué no disfruta el mismo derecho una mujer somalí?’, preguntaba la autora de La mujer eunuco mientras disculpaba la castración del clítoris. En la época, pensé que Greer era una opositora estúpida que diría cualquier cosa para atraer atención. Debería haberla tomado más en serio. En los años siguientes, su casuística se convirtió en el modo dominante de argumento.”

4.

Una niña de 12 años casada a la fuerza muere al dar a luz en Yemen.

He cogido la imagen aquí.

 

 

16/09/2009 23:25 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista No hay comentarios. Comentar.

DISIDENTES

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Este año la Feria del Libro de Fráncfort está dedicada a China. Este sábado se celebró un simposio como anticipo. La delegación china se retiró por la participación de dos escritores disidentes. Y la feria pidió disculpas a la delegación. Lo cuenta Kate Bowen:

“‘Los dos escritores viajaron a Fráncfort aunque sus invitaciones habían sido retiradas por la feria tras las críticas de Pekín. Cuando Bei  Ling y Dai Qing se dirigieron al simposio, la delegación oficial china abandonó la sala.

La delegación sólo regresó tras la disculpa de Juergen Boos, organizador de la feria del libro. Mei Zhaorong, antiguo embajador chino en Alemania, dijo que los anfitriones alemanes habían cambiado el programa del simposio sin informar a la delegación de Pekín.

‘No hemos venido a recibir una lección de democracia’, dijo Mei. ‘Esos tiempos han pasado’. 

Los dos autores disidentes expresaron su desilusión por la reacción china, y dijeron que ese comportamiento socavaría cualquier discusión constructiva.

El congreso, titulado ‘China y el mundo: percepción y realidad’, fue organizado para disipar prejuicios sobre el país invitado –China- antes de que empiece la Feria del libro de Frácfurt, a mediados de octubre.

El acontecimiento quería ser un preámbulo promocional pero pronto se convirtió en una pesadilla para las relaciones públicas, cuando China dejó claro que si los organizadores insistían en incluir a escritores disidentes se retiraría del congreso.

 Los organizadores del congreso se inclinaron ante la presión china y Bei Ling, Dai Qing y varios otros autores disidentes descubrieron que les habían retirado la invitación. 

Dai Qing, considerada una de los principales periodistas de investigación y activistas ecologistas de China (se ha opuesto por ejemplo a la Presa de las Tres Gargantas), consiguió un visado para ir a Alemania como invitado de la rama del PEN en ese país.

Cuando Dai llegó al aeropuerto, descubrió que su pasaje de avión había sido misteriosamente anulado, pese a que había llamado dos veces a la compañía para confirmarlo.

‘Intentaron por todos los medios impedir que viniera a Frankfut’, dijo Dai antes del congreso. ‘Si tienes un simposio internacional en Fráncfort, en el que el tema central es la literatura china, debería tratar de dar una voz a los autores chinos’.

‘Las autoridades deben dar una explicación clara de por qué no se me debe permitir expresar mis ideas’.

Los organizadores de la mayor feria literaria del mundo han recibido fuertes críticas de escritores y políticos. Sin embargo, el director de la feria defendió la decisión de retirar las invitaciones como un compromiso necesario. 

‘China podrá salirse con la suya en el congreso’, ha declarado Juergen Boos, pero la feria anual seria otra historia. ‘El contenido no será supervisado’, ha dicho.

Es poco probable que esta aseveración convenza al autor Bei Ling, que cree que el asunto perjudica severamente a la credibilidad de la feria. 

Bei fue arrestado en China en 2000 por ‘publicación ilegal’ pero fue liberado poco después, tras la intervención de Estados Unidos. Había planeado hablar de censura y autocensura en el simposio. 

‘Creo que es una vergüenza que la Feria del Libro de Fráncfort no pueda decir ‘no’ o controlar eso’, declaró a la agencia dpa. ‘Este año han decidido que China sea el país invitado, así que tendrán que afrontar situaciones complicadas. Pero no pueden cambiar algunas reglas, como la libertad de expresión’.”

En la imagen, Dai Qing.

 

13/09/2009 13:21 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista No hay comentarios. Comentar.

CUENTOS, NIÑOS Y CARTAS

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1.

Escribe Celia W. Dugger:

“El número de niños que mueren al año antes de su quinto cumpleaños ha bajado de nueve millones por primera vez desde que se guardan los registros, un significativo jalón en el esfuerzo global para mejorar las oportunidades de supervivencia de los niños, especialmente en el mundo en desarrollo, según datos de Unicef.

La mortalidad infantil ha bajado más de una cuarta parte en los dos últimos decenios –hasta 65 por 1000 nacidos vivos frente a los 90 de 1990- en gran medida por la amplia distribución de tecnologías relativamente baratas, como las vacunas contra el sarampión y las redes contra el mosquito de la malaria.

Otras prácticas sencillas han ayudado, dicen expertos en salud pública, como un aumento de la lactancia como único alimento durante los primeros seis meses de vida, que protege a los niños de la diarrea que produce el agua sucia.

Naciones ricas, agencias internacionales y filántropos como Bill y Melinda Gates han consagrado miles de millones de dólares al esfuerzo. También escolares y grupos religiosos han participado, pagando por redes de mosquitos y programas de alimentación.

Juntos, han ayudado a cortar el número de niños menores de cinco años que murieron el año pasado hasta 8,8 millones –la cifra más baja desde que empezaron los registros en 1960, según Unicef-, desde 12,5 millones en 1990.

“Son 10.000 niños menos que mueren al día” dijo la directora ejecutiva de Unicef, Ann M. Veneman.

Aun así, todavía falta mucho para alcanzar el objetivo que plantearon los líderes de 189 países en 2000: reducir la tasa de mortalidad infantil dos tercios en 2015. La neumonía y la diarrea, las dos causas principales de la mortalidad infantil, son todavía relativamente ignoradas, especialmente en comparación con la malaria y el sarampión.

2.

Jamie Tehranni ha investigado 35 versiones de Caperucita Roja. Cree que el cuento tiene más de 2.600 años. Las versiones son distintas en los diferentes países: en la India, hay un tigre en vez de un lobo; en Irán pasea un chico en vez de una chica.

3.

Dice James Wood en Letras libres:

“Hay una rama del posmodernismo que ha sido ciertamente influida por la teoría, los estudios culturales, los estudios sobre los medios de comunicación, y supongo que ahora está siendo influida por la neurociencia, la neuroestética y demás, que sugieren que el yo o la subjetividad (the self) es completamente incoherente, que no tenemos realmente yo, que estamos completamente mediados por discursos que no controlamos: publicidad, TV, la blogósfera; que somos prisioneros de impulsos biológicos y procesos que recién ahora empezamos a entender, etcétera. Escuchas a escritores decir esto muy a menudo. Me meto en peleas con escritores contemporáneos que dicen: “Me parece que eres tan antiguo que incluso crees que tenemos un yo.” Lo que eventualmente respondo es que esta es una ala del posmodernismo metafísicamente provinciana. Primero que nada, olvida que mucho de esto ha sido dicho ya cien años antes, en el modernism, y dicho de nuevo cincuenta años después, cuando empezó a transformarse en posmodernismo. Pero también –y aquí, supongo, me revelo de algún modo conservador– una de las razones que nos permiten leer estas novelas de 1900 o 1800 es que, más allá de las enormes diferencias, hay cosas que no cambian. El amor y el nacimiento y la muerte de La muerte de Iván Ilich, por ejemplo, todavía son cruciales para nosotros”.

4.

Marnia Larzeg ha publicado Questioning the Veil: Open Letters to Muslim Women [Cuestionando el velo: cartas abiertas a mujeres musulmanas]. Una reseña dice:

“Aunque irregular y con un conocimiento bastante débil del laicismo francés, el libro tiene gran mérito. Se toma en serio los argumentos que presentan los defensores del velo, tanto hombres como mujeres. Sus opiniones son variadas: que es una forma de modestia impuesta por el Corán y una expresión de piedad; que ofrece protección frente a la objetificación y el acoso en una sociedad consumista y permisiva; que es una declaración política y una reafirmación del Islam; que es una insignia orgullosa en un mundo islamófobo. Uno a uno, la autora separa y desinfla cada argumento, exponiendo la hipocresía y la contradicción, y apoyándose en los casos de las mujeres que ha entrevistado.

Sobre la modestia, por ejemplo, Lazreg señala que el Corán se puede leer de varias formas. A las mujeres se les dice que “pongan sus velos sobre su pecho para no revelar su adorno más que a sus maridos”, que “cubran su pecho con sus velos y no enseñen objetos preciosos” o que “pongan sus chales sobre los escotes de su ropa”. ¿Adorno y objetos preciosos significan realmente el pelo y la cara? ¿Por qué es cubrirse la cabeza, especialmente cuando lleva un maquillaje elaborado, más “modesto” y decoroso que el vestido moderno?

La autora no tiene paciencia con profesoras feministas de universidades occidentales que argumentan que el velo es una forma de incrementar el poder de las mujeres musulmanas, y que rechazan las acusaciones de opresión sexual como conceptos elitistas y occidentales. Esa apología, escribe Lazreg, “da buena conversación”, pero es simplista y peligrosa.

Intelectuales musulmanes, especialmente hombres, explotan esos argumentos para justificar ‘poner de nuevo el velo’ a jóvenes educadas que se sienten confusas sobre su identidad. Esfuerzos para presentar el velo como una herramienta para el apoderamiento, escribe ‘se apoyan en una dudosa concepción posmodernista del poder, según la cual cualquier cosa que una mujer decida hacer es liberador, siempre y cuando ella crea participar en alguna forma de resistencia o autoafirmación, da igual lo errónea que sea”.

5.

Los nominados del Man Booker:

A S Byatt The Children’s Book (Random House, Chatto and Windus)

J M Coetzee Summertime (Random House, Harvill Secker)

Adam Foulds The Quickening Maze (Random House, Jonathan Cape)

Hilary Mantel Wolf Hall (HarperCollins, Fourth Estate)

Simon Mawer The Glass Room (Little, Brown)

Sarah Waters The Little Stranger (Little, Brown, Virago)

6.

Alice Munro, que este año ha ganado el bianual International Man Booker, ha publicado una nueva colección de relatos: Too Much Happiness.

En la imagen, Alice Munro.

 

10/09/2009 21:05 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista No hay comentarios. Comentar.

REJAS

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1.

Cuenta The Economist:

“Sri Lanka siempre fue un lugar duro para los gacetilleros, pero, en cualquier caso, 20 años de cárcel es una pena áspera para un periodista que hacía su trabajo. Es la sentencia que ha recibido esta semana J.S. Tissainayagam por terrorismo, después de criticar el tratamiento del ejército a tamiles civiles. El gobierno dice que avivó las tensiones étnicas con informaciones falsas; grupos de derechos humanos dicen que el estado está endureciendo un ambiente ya nefasto. Unos 14 periodistas han sido asesinados en Sri Lanka desde 2006.

En general, éste se está revelando como un mal año para los periodistas. Desde que el Comité para Proteger a Periodistas [Committee to Protect Journalists], un grupo con sede en Nueva York, empezó a hacer registros, nunca había habido tantos en la cárcel. De los 174 retenidos, algunos podrían quedar libres pronto; pero, como demuestra un endurecimiento en Irán, también hay peligro que se les unan otros.

De hecho, Irán es el principal responsable de esos datos horribles. Al menos 41 periodistas han sido detenidos allí desde la elección en junio. Algunos están ahora libres, pero se desconoce el paradero de otros.

Ahora Irán tiene en prisión al menos 27 periodistas, casi tantos como China (30) y más que Cuba (25). Una vez dentro (en Irán especialmente) las cosas pueden ir a peor. Omidreza Mirsayafi, un bloguero condenado a 30 meses por burlarse de los líderes iraníes, murió en marzo en la cárcel. La libertad de prensa también sufre ataques en Iraq.

Internet, que durante mucho tiempo se ha visto como una manera de eludir a los dictadores, también puede ser peligroso. Al menos 25 blogueros han sido arrestados este año. La represión del periodismo en internet se intensifica en Viena 

China, Vietnam, Birmania e Irán, según Clothilde Le Coz de Reporteros sin Fronteras”.

2.

Harold Evans recuerda el asesinato sin resolver del corresponsal de The Times David Holden en El Cairo.

3.

Michael Moore predica con el ejemplo.

4.

Yale University Press ha editado The Cartoons That Shook the World, de Jytte Klausen, sobre la polémica de las caricaturas de Mahoma. Sin embargo, la editorial no ha querido publicar estas imágenes. (Aquí, más.)

En la imagen, Tissainayagam.

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07/09/2009 20:39 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista Hay 1 comentario.

COLORES

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1.

Christopher Hitchens escribe sobre el caso de Henry Louis Gates:

“Puedo ver fácilmente que un vecino negro llamara a la policía cuando vio al profesor Henry Louis Gates Jr. intentando abrir la puerta de su propia casa. Y también puedo visualizar a un policía negro violento o hipersensible respondiendo la llamada. Y también puedo ver cuánto tardaría en aclararse el malentendido. Pero Gates tiene una cojera que explica en parte su apodo infantil, y es educado y modesto en su comportamiento. Además, lo que le dijera al policía lo dijo en la intimidad de su propio hogar. Es extremadamente monstruoso que en esa casa fuera esposado, y después llevado al centro, después de que quedara claro que era el dueño. Sin duda, el presidente debía haber mantenido la boca cerrada sobre todo el asunto –es un oficial legal de máximo rango, con un deber de imparcialidad, no el microadministrador de nuestras disputas domésticas- pero cuando dijo que la conducta de la policía fue ‘estúpida’, debería haber seguido firme, sin prestar atención al arco iris de tonos que de manera patética y oportunista ha desplegado el Departamento de Policía de Cambridge. Es la Constitución de Estados Unidos, y no una aglomeración competitiva de comunidades y votantes, la que hace a un ciudadano soberano de su propia casa e intimidad. No hay absoluta ninguna obligación legal de ser educado en la defensa de ese derecho. Y esos derechos no se negocian con cerveza.

El color y la raza son segundas consideraciones en este caso, si son consideraciones en absoluto. Una vez me robó un hombre blanco en el Lower East Side of New York, y, cuando lo conté en comisaría, me mostraron un álbum entero de criminales negros. Lo absurdo del ejercicio no solo residía en la incapacidad de una fuerza semientrenada e inculta para creer lo que yo les contaba, sino en la certeza de que su estupidez ayudaba a que el culpable pudiera huir. El profesor Gates debería haberse apoyado en la Declaración de Derechos, y no en su epidermis o la del policía que lo arrestaba, y que él no tuviera la presencia de ánimo para hacerlo, no debería impedírnoslo a los demás”.

2.

Chavez prepara una ley para controlar a la prensa. Y anoche se conoció una disposición del Gobierno de cerrar 34 emisoras de radio.

3.

David Rothkopf ha escrito sobre 15 problemas de Oriente Medio que no se solucionarán con la deseable resolución del conflicto palestino-israelí, ni con el neceario cese de los asentamientos: desde las tensiones entre chiíes y suníes a los problemas ambientales, el poder talibán en Afganistán y Pakistán, la posible independencia de los kurdos en Iraq y Turquía, la sucesión en Etgipto, el sentimiento antioccidental o las tensiones entre Israel y sus vecinos. Y no costaría mucho pensar en otros: no habla de la situación de las mujeres o los homosexuales.

Tampoco lo hacía esta semana Mariam Abderraman Halil, directora de la Asociación de Desarrollo Familiar en Gaza, en una entrevista con Juan Miguel Muñoz sobre la guerra en la franja. Ella decía que el durísimo ataque israelí unió a la población, aunque hubo ataques y ejecuciones de miembros de Hamás a miembros de Al Fatah esos días (lo contó el propio Juan Miguel Muñoz, que llamaba quintacolumnistas a quienes los sufrían). También lo reconocía un poco después Mariam Abderraman Halil: “Estamos divididos entre quienes quieren rendirse a Israel y quienes no lo aceptaremos". Ella es simpatizante de Hamás, según la entrevista, y eché en falta que se le preguntase si pensaba los israelíes debían abandonar esa tierra o los judíos la Tierra, como dicen los estatutos de la organización.

Ben-Dror Yemini se pregunta cuántos civiles murieron en Gaza.

4.

James Campbell escribe sobre la influencia del editor Gordon Lish en el estilo de Raymond Carver.

5.

La traducción en Estados Unidos.

En la imagen, Raymond Carver.

 

01/08/2009 14:46 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista Hay 2 comentarios.

¿POR QUÉ EXISTE LA PAZ?

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Steven Pinker escribe sobre la paz y la violencia:

“En el último siglo, imágenes violentas de los campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial, Camboya, Ruanda, Darfur, Iraq, y muchas otros tiempos y lugares han quedado inscritos en nuestra conciencia colectiva. Estas imágenes han llevado a una creencia común: que la tecnología, los estados nación centralizados y los valores modernos han traído una violencia sin precedentes.

Nuestros tiempos aparentemente turbulentos se presentan rutinariamente en contraste con imágenes idílicas de sociedades de cazadores-recolectores, que supuestamente vivían en un estado de armonía con la naturaleza y los demás. La doctrina del buen salvaje –la idea de que los humanos son pacíficos por naturaleza y se corrompen por la acción de las instituciones modernas- aparece con frecuencia en la escritura de intelectuales públicos como, por ejemplo, el filósofo español José Ortega y Gasset, que argumentaba que “la guerra no es un instinto, sino una invención”.

Pero ahora que los investigadores de ciencias sociales han empezado a contar cuerpos en distintos periodos históricos, han descubierto que la teoría romántica lo entiende todo al revés: lejos de volvernos más violentos, algo en la modernidad y sus instituciones culturales nos ha hecho menos violentos. En realidad, nuestros antepasados eran mucho más violentos que nosotros. De hecho, la violencia ha estado en declive durante largos periodos históricos, y ahora vivimos probablemente el momento más pacífico de nuestra especie sobre la tierra hasta ahora.

Una historia de violencia

En la década de Darfur e Iraq, esa afirmación puede parecer disparatada o incluso obscena. Pero si tenemos en cuenta las pruebas, vemos que el descenso de la violencia es un fenómeno fractal: vemos el descenso a  lo largo de milenios, siglos, décadas y años. Cuando el arqueólogo Lawrence Keeley examinó las muertes violentas entre los cazadores-recolectores contemporáneos –la mejor manera de imaginar cómo vivía la gente hace 10.000 años- descubrió que la pobabilidad de que un hombre muriera a manos de otro estaba entre el 60 % en una tribu hasta el 15 % en el extremo más pacífico. En cambio, la posibilidad de que un europeo o un estadounidense fuera asesinado por otro fue de menos de 1 % durante el siglo XX, un periodo de tiempo que incluye dos guerras mundiales. Si la tasa de mortalidad de la guerra tribal hubiera prevalecido en el siglo XX, habría habido 2.000 millones de muertos en vez los ya de por sí bastante horribles 100 millones.

Los textos antiguos revelan una asombrosa falta de miramientos por la vida humana. En la Biblia, supuesta fuente de nuestros valores morales, Dios urge a los hebreos a masacrar al último residente de una ciudad invadida: “Id y destruid completamente a ese pueblo malvado, los amalecitas”, dice un pasaje típico del libro de Samuel. “Guerread con ellos hasta que los hayáis exterminado”. La Biblia también prescribe la lapidación para castigar una larga lista de infracciones no violentas, que incluye la idolatría, la blasfemia, la homosexualidad, el adulterio, faltar al respeto a los padres, y coger madera el Sabbath. Los hebreos, por supuesto, no eran más violentos que otras tribus; uno también encuentra frecuentes proclamaciones orgullosas del genocidio en las primeras historias de los hindúes, cristianos, musulmanes y chinos.

Pero desde la Edad Media a los tiempos modernos, podemos ver una constante reducción en formas socialmente sancionadas de violencia. Muchas historias convencionales revelan que la mutilación y la tortura eran formas habituales de castigar infracciones que hoy se sancionan con una multa. En la Europa anterior a la Ilustración, crímenes como robar en una tienda o bloquear el camino real con tu carro de bueyes podía costar que te cortaran la lengua o las manos, etcétera. Muchos de esos castigos se administraban públicamente, y la crueldad era una forma popular de entretenimiento.

También tenemos muy buenas estadísticas para la historia del asesinato de uno-a-uno, porque desde hace siglos los muchos ayuntamientos europeos han registrado causas mortales. Cuando el criminólogo Manuel Eisner examinó los registros de cada pueblo, ciudad, región y nación que pudo encontrar, descubrió que la tasa de homicidios había declinado de 100 muertes al año por cada 100.000 personas a menos de una muerte por 100.000 personas en la Europa moderna.

Y desde 1945 en Euopa y América hemos visto caídas en el número de muertes por guerras civiles, disturbios étnicos y golpes militares, incluso en Sudamérica. En el mundo, el número de muertes en batalla ha caído de 65.000 por conflicto y año a menos de 2.000 en esta década. Desde el final de la Guerra Fría a principios de los años 90, hemos visto menos guerras civiles, una reducción del 90 % en el número de muertes por genocidio, y una inversión del ascenso del crimen violento de la década de 1960.

Ante estos hechos, ¿por qué tanta gente imagina que vivimos en una era de violencia y asesinato? La primera razón, yo creo, es que estamos mejor informados. Como dijo una vez James Payne, la Associated Press es mejor cronista de las guerras que se producen por el mundo que los monjes del siglo XVI.

También está en marcha una ilusión cognitiva. Los psicólogos cognitivos saben que cuanto más fácil es recordar un acontecimiento, más probable es que creamos que volverá a ocurrir. Truculentas imágenes de zonas de guerra en televisión se graban con fuego en la memoria, pero nunca vemos informes de mucha más gente que se muere en la cama en la cama a avanzada edad. Y en los dominios de la opinión y la defensa, nadie ha atraído nunca a seguidores diciendo que las cosas parecen ir a mejor. Tomados juntos, esos factores ayudan a crear una atmósfera de terror en la mente contemporánea, que sin embargo no resiste la confrontación con la realidad.

Finalmente, está el hecho de que nuestro comportamiento a menudo no se alza a la altura de nuestras crecientes expectativas. En parte, la violencia ha caído porque la gente se hartó de la carnicería y la crueldad. Es un proceso psicológico que parece seguir continuando, pero va más rápido que los cambios en el comportamiento. Así que hoy algunos de nosotros nos indignamos –y con razón- si un asesino es ejecutado en Texas por inyección letal tras 15 años de apelaciones. No consideramos que hace unos 200 años una persona podía ser quemada en la hoguera por criticar al rey tras un juicio de 10 minutos. Deberíamos mirar la pena capital como una prueba de cómo han subido nuestros estándares, en vez una evidencia de lo bajo que han caído.

Expandiendo el círculo

¿Por qué ha disminuido la violencia? Los psicólogos sociales dicen que al menos el 80 % de la gente ha fantaseado con matar a alguien que no les gusta. Y los humanos modernos todavía encuentran placer en la observación de la violencia, a juzgar por la popularidad de la novela policíaca, los dramas de Shakespeare, las películas de la serie Saw, Grand Theft Auto, y el hockey.

Lo que ha cambiado, por supuesto, es la disposición de la gente a llevar a la realidad esas fantasías. El sociólogo Norbert Elias sugirió que la modernidad europea aceleró un “proceso civilizador” señalado por aumentos de autocontrol, planificación a largo plazo y la sensibilidad hacia las ideas y los sentimientos de los demás. Éstas son las funciones que la neurociencia cognitiva atribuye al córtex prefrontal. Pero esto sólo hace que nos preguntemos por qué los humanos han ejercitado cada vez más esa parte de su celebro. Nadie sabe por qué nuestro comportamiento ha ido a parar al control de los mejores ángeles de nuestra naturaleza, pero hay cuatro sugerencias posibles.

La primera es que el filósofo del siglo XVII Thomas Hobbes tenía razón. La vida en el estado de naturaleza es desagradable, brutal y corta, no por una sed primigenia de sangre, sino por la inevitable lógica de la anarquía. Y cualquier ser con un módico interés en sí mismo podría sentirse tentado de invadir a sus vecinos y robar sus recursos. El resultante miedo a una ataque podría tentar a los vecinos a golpear primero en una autodefensa preventiva, lo que haría que el primer grupo golpease preventivamente, etcétera. Este peligro puede disminuir por medio de una política de disuasión –no golpear primero, tomar represalias si te golpean-, pero, para garantizar su credibilidad, los grupos deben vengar todos los insultos y saldar todas las cuentas, lo que produce ciclos de vendetta sangrienta.

Un estado con el monopolio de la violencia puede evitar estas tragedias. Los estados pueden infligir castigos desinteresados que eliminan los incentivos de la agresión, calmando ansiedades por un ataque preventivo y eliminando la necesidad de mantener una tendencia excesivamente propensa a las represalias. En realidad, Manuel Eisner atribuye el descenso del homicidio en Europa a la transición de sociedades de caballeros y guerreros a los gobiernos centralizados del principio de la modernidad. Y, hoy, la violencia sigue siendo enconada en zonas de anarquía, como regiones fronterizas, estados fallidos, imperios caídos y territorios disputados por bandas, gángsters y contrabandistas.

James Payne sugiere otra posibilidad: que la variable crítica de la indulgencia de la violencia responde a la idea más amplia de que la vida es barata. Cuando el dolor y la muerte temprana son elementos cotidianos de la propia vida, uno siente menos reparo a la hora de aplicárselos a otros. Conforme la eficacia tecnológica y científica alargan y mejoran nuestras vidas, le damos más valor a la vida en general.

Una tercera teoría, defendida por el periodista Robert Wright, invoca la lógica de los juegos de suma cero: escenarios en los que dos agentes pueden salir adelante si cooperan, intercambiando bienes, dividiéndose el trabajo o compartiendo los beneficios de la paz. Cuando la gente aprende conocimientos que puede compartir de forma barata con otros, a desarrollar tecnologías que les permiten gastar sus bienes e ideas sobre territorios mayores con un coste más bajo, su incentivo para cooperar de manera constante aumenta, porque los demás son ahora más valiosos vivos que muertos.

Después está el escenario dibujado por el filósofo Peter Singer. La evolución, sugiere, legó a la gente un pequeño elemento de empatía, que por defecto sólo aplican a un círculo reducido de amigos y parientes. A lo largo de milenios, los círculos morales de la gente se han extendido para abarcar comunidades cada vez más grandes: el clan, la tribu, la nación, los dos sexos, otras razas, e incluso animales. El círculo puede haber crecido por crecientes redes de reciprocidad, como propone Wright, pero también por la inexorable lógica de la regla dorada: cuanto más sabe uno de otros seres vivos, más duro es privilegiar el interés propio sobre el suyo. El ascensor de empatía puede aumentar gracias al cosmopolitismo,  el periodismo, la autobiografía, y la ficción realista que hace que la vida interior de otra gente, y la precariedad de la suerte de uno mismo en la vida, resulte más palpable: la sensación de “ese podría ser yo”.

Sean cuales sean sus causas, el descenso de la violencia tiene profundas implicaciones. No es una licencia para ser complacientes. Disfrutamos la paz que encontramos hoy porque a las generaciones pasadas les horrorizaba la violencia de su tiempo e intentaron acabar con ella, y nosotros deberíamos trabajar para terminar con la horrible violencia de nuestro tiempo. Tampoco es necesariamente una razón para ser optimista sobre el futuro inmediato, ya que el mundo nunca había tenido líderes nacionales que combinasen sensibilidades premodernas con armas modernas.

Pero el fenómeno nos obliga a pensar de nuevo nuestra idea de la violencia. La falta de humanidad del hombre hacia el hombre ha sido durante mucho tiempo un asunto que se prestaba a la moralización. Sabiendo que algo la ha rebajado dramáticamente, también podríamos tratarlo como un asunto de causa y efecto. En vez de preguntar: “¿Por qué existe la guerra?”, podríamos preguntar “¿Por qué existe la paz?”. Si nuestro comportamiento ha mejorado tanto desde los días de la Biblia, debemos estar haciendo algo bien. Y sería agradable saber qué es exactamente”.

En la imagen, Pinker.

 

15/07/2009 16:47 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista No hay comentarios. Comentar.

HITCHENS: LA RELIGIÓN Y OBAMA

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Christopher Hitchens ha escrito:

“Hay una conexión fascinante entre lo que dijo el presidente Barack Obama sobre los velos para las mujeres en su discurso del 4 de junio en El Cairo y el debate sobre los detenidos liberados de Guantánamo que se han encontrado, o encontrado de nuevo, en las filas de los Talibanes y Al-Quaeda. No intentes adivinarla, sigue leyendo, por favor.

Desde que el anterior vicepresidente Dick Cheney sacó el máximo provecho del titular del New York Times del 21 de mayo, utilizando las estadísticas del Departamento de Defensa para sugerir que uno de cada siete graduados de Guantánamo había ‘regresado al terrorismo o la actividad militante’, ha habido una gran discusión sobre si eso es cierto y por qué. ¿Podría ser, por ejemplo, que un inocente que ha pasado por la experiencia de Guantánamo se ‘radicaliza’ y decida unirse a las filas de la yihad por primera vez?

Esta explicación es sin duda inválida para varios de los reincidentes que han sido positivamente identificados: conocemos el pasado y el presente de algunos de esos personajes. En mi propia visita a Guantánamo, me dieron una lista –que sólo contenía 11 nombres, eso sí- de ex militantes talibanes como Abdullah Mehsud, detenido en febrero de 2002 y liberado en marzo de 2004, que más tarde prefirió matarse antes que rendirse a las fuerzas de seguridad pakistaníes. Si es una ofensa para la justicia encerrar a gente que ha podido ser víctima de identificaciones erróneas o vendettas de otras facciones, también es una ofensa para la justicia liberar a asesinos psicópatas que creen que tienen permiso divino para arrojar ácido en las caras de las chicas que quieren ir a la escuela.

Sin embargo, si pensamos que sería posible o probable que un hombre mutase en ese monstruo tras vivir la experiencia de Guantánamo, puedo sugerir una razón. Nada me había preparado para ver cómo las autoridades del campo han permitido que los creyentes más extremos de entre los detenidos fueran los organizadores de la rutina diaria de los prisioneros. Imagina que fueras una persona secular o no fanática, atrapado por error en esa red; aún así, estarías obligado a rezar cinco veces al día (a los guardas no les está permitido interrumpir), a tener un Corán en tu celda, y comer comida preparada según las normas del halal (o sharia). Supongo que podrías pedir abstenerte, pero, en ese caso, no apostaría mucho por tus posibilidades. Los oficiales a cargo estaban tan contentos por esta habilidad para mostrar su extrema amplitud de miras en lo que respecta al Islam que parecían casi heridos cuando les pregunté cómo justificaban el uso del dinero de los contribuyentes para crear una institución dedicada a la práctica ferviente de la versión más extrema de una sola religión. A la enorme lista de razones para cerrar Guantánamo, añade esta: es una madrasa pagada con dinero público.

La misma quasi-masoquista insistencia en tomar la norma como extremo estaba presente en el discurso que pronunció tan suavemente Obama en la capital egipcia. Parte de lo que dijo era bienintencionado y desinformado. Estados Unidos no debería haber derrocado el gobierno electo de Irán en 1953, pero cuando lo hizo, usó mulás y ayatolás sobornados para agitar el sentimiento anticomunista contra un régimen secular. El tratado de Trípoli de 1796 de la administración de John Adams proclamó que Estados Unidos no tenía ningún problema con el Islam como tal (y, aún más importante, que Estados Unidos no era en sí una nación cristiana), pero el tratado no logró que los estados del norte de África invocaran el permiso del Corán para secuestrar y esclavizar a esclavos en alta mar, y por eso Thomas Jefferson se vio más tarde obligado a mandar una flota y los marinos para derribar el comercio. Uno espera que Obama no prefiera a Adams frente a Jefferson en este aspecto.

Cualquier persona con la menor pretensión de conocimiento cultural sabe que no hay un lugar o una cosa que sea ‘el mundo musulmán’ o, más bien, que consiste de muchos lugares y cosas. (El objetivo de los yihadistas es precisamente ponerlo todo bajo un mando preparatorio antes de hacer del Islam la única religión mundial.) Pero Obama no dijo nada sobre el cisma entre los suníes y los chiíes, o sobre el debate del sufismo, o sobre las formas de adoración y práctica ahmadíes e ismaelíes. Todo se concedía a la umma: la noción altamente ideológica de que una persona se define en primer lugar y sobre todo por su adherencia a una religión y que todos los conceptos de ciudadanía y derechos toman una segunda posición con respecto a este dictado teocrático. Nada puede ser más reaccionario.

Toma el único caso en el que nuestro presidente abordó el hecho más conocido del ‘mundo’ islámico: su tendencia a convertir a las mujeres en ciudadanas de segunda categoría. ¡Mencionó esto sólo para decir que ‘los países occidentales’ discriminan a las mujeres musulmanas! ¿Y cómo se impone esta discriminación? Limitando el uso del velo o hiyab (una palabra que Obama pronunció como hayib –imagina el escándalo si lo hubiera hecho Bush). La implicación evidente era un ataque a la ley francesa que prohíbe los símbolos religiosos en escuelas públicas. De hecho, al día siguiente Obama lo expresó de forma aún más explícita en París. Cito un excelente comentario de Karina Bennoune, una profesora de origen argelino-estadounidense, visitante en la Facultad de Leyes de la Universidad de Michigan, que dice:

Acabo de publicar un estudio entre mucha gente de origen musulmán, árabe y norteafricano que apoya la ley de 2004 que prohíbe los símbolos religiosos en escuelas públicas, que consideran un despliegue necesario de la ‘ley de la República’ para contrarrestar la ‘ley de lo hermanos’, una regla informal impuesta antidemocráticamente sobre muchas mujeres y chicas en barrios y en casa por los fundamentalistas.

(Pincha aquí para conocer más trabajos de Bennoune.)

Pero Obama no tenía nada que decir a las mujeres obligadas a vestir según los requisitos de otros, como si el único ‘derecho’ aquí fuera el derecho a obedecer una instrucción que, de hecho, por si importase, no está en el Corán. En Turquía el velo está fuera de la ley en algunos contextos. ¿Eso es también islamofobia? ¿El presidente cree que el velo y el burqa son complementos de moda que se eligen libremente? Esa clase de ingenuidad es preocupante, y significa que entre la audiencia musulmana global, la gente equivocada se estaba riendo de nosotros, y los que deberían ser nuestros amigos y aliados dejaban escapar una lágrima de decepción.”

En la imagen, Hitchens.

 

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09/06/2009 12:53 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista No hay comentarios. Comentar.

SOCIEDAD

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1.

Un perfil de la estupenda traductora Anne McLean, que ha traducido Enterrar a los muertos, Soldados de Salamina y La velocidad de la luz.

Dos libros traducidos por Anne McLean, Los informantes de Juan Gabriel Vásquez y Los ejércitos de Evelio Rosero, son finalistas del Premio Independent al mejor libro de ficción extranjero.

Dice Javier Cercas: “Anne es lo mejor que puede sucedernos en Inglaterra a los que escribimos en español”

2.

Nuria Amat, Carme Riera, Flavia Company y Mercedes Abad hablan de escritoras y el mundo literario en la revista Yo Dona.

Mercedes Abad opina que “no hay ningún aspecto en el proceso editorial en el que se nos haga menos caso que los hombres” y “hay tantas mujeres a quienes no se les presta atención como varones”. Pero, según Nuria Amat, no es así, entre otras razones porque “los escritores [hombres] se citan entre ellos, se apoyan y se respaldan”. Pese a que “hay mujeres que escriben mucho mejor que los hombres, sólo se hace caso a una autora si carece de ambición literaria. Entonces sí que se la ensalza”.

Quizá por eso Amat reivindica a ambiciosas desconocidas como Virginia Wolf, Gertrude Stein o ella misma:

A gente como Faulkner, Proust o Beckett se les permitió tener un lenguaje y un pensamiento propio y difícil, pero a ninguna mujer le ha sucedido lo mismo. Quiero decir que todo el mundo califica como genio a Proust, pero a Virginia Woolf o Gertrude Stein, no. Ellas, como nosotras, siempre estarán en el segundo escalón.

            Flavia Company se niega a que su literatura se perciba desde el punto de vista del género, pero dice:

Me pareció muy significativo que la sociedad más racista del planeta, que es la estadounidense, prefiera como presidente a Barack Obama, un afroamericano, antes que a una mujer, su oponente entre los demócratas.

            Carme Riera se muestra expectante:

No creo que tarden en aparecer las primeras novelas donde se perciba el avance de la mujer en nuestra sociedad.

3.

Juan Luis Cebrián reflexiona mientras visita el Elíseo para entrevistar, aparentemente, a Sarkozy:

Cuando entrevisté a Giscard D’Estaing en el Elíseo, contestaba a mis preguntas posando su mirada en el horizonte, pues no me hablaba a mí, ni a los lectores de EL PAÍS, lo hacía para la Historia con mayúsculas.

Y ahora, en cambio:

Nicolas Sarkozy se remueve una vez más en la silla cuando le reitero la pregunta, salta como impulsado por un resorte mientras le aclaro que no me interesa el ridículo debate sobre sus supuestas y archidesmentidas declaraciones en torno a Zapatero.       

Aunque es llamativo que Cebrián se considere el protagonista de la entrevista, lo más curioso es cuando se convierte en oráculo:

Mérito, seguridad y orden parecen estar en la base de la incorporación de antiguos y respetados socialistas a la gobernación del país. ¿Está recorriendo éste el camino inverso al de la Transición española, cuando un grupo de falangistas se convirtió en artífice de la democracia? A lo mejor, como algunos dicen, es precisa una ética de la traición, o va a resultar verdad que la política es un oficio de idiotas desempeñado por inteligentes. ¿Qué tiene que ver la inteligencia con la política?

O reflexiona sobre la condición humana:

El vulgo supone que la mentira es connatural a los políticos, que no se puede hacer política sin mentir. En realidad me parece que la mentira es consustancial al ser humano, pero esto es una reflexión exclusivamente mía, y gracias a que mentimos somos capaces de soportarnos y convivir en sociedad.

4.

El País también le ha pasado un cuestionario al presidente francés, que para justificar su peligroso censo étnico se apoya en Lévi-Strauss:

Claude Lévi-Strauss, el más grande antropólogo del mundo, lo explicó bien a las claras. Los pueblos primitivos no son la infancia de la Humanidad, tienen una identidad propia, terminada, completa. La identidad no es una patología. Sin identidad no hay diversidad.

Como explica Juan José Sebreli en El olvido de la razón, Lévi-Strauss mezcló el concepto de “raza” con el de “cultura”:

Las formas de la cultura… determinan en gran medida el ritmo de la evolución humana… y de su orientación… Lejos de preguntarse si la cultura es o no función de la raza, descubrimos que la raza o lo que se entienden generalmente por ese término es una función, entre otras, de la cultura.

“El más grande antropólogo del mundo” también ha manifestado su añoranza de la pureza que, según él, perdieron los humanos con la alfabetización:

No queremos hacer una paradoja y definir en forma negativa la inmensa revolución introducida por la invención de la escritura. Pero es indispensable darse cuenta de que ella le ha quitado a la humanidad algo de esencial, al mismo tiempo que ha aportado tantos beneficios.

Juan José Sebreli escribe: “si la cultura conformaba al hombre, y la raza, según Lévi Strauss, era una de las funciones de la cultura, ergo la raza seguía determinando, en cierta medida, a los hombres y a los pueblos”,

Sebreli cita estas palabras de Pierre-André Taguieff:

El etnólogo [Lévi-Strauss], al naturalizar las actitudes e inclinaciones colectivas como el encierro en sí mismo, la autopreferencia y la oposición a los demás, proporciona un fundamento legítimo al etnocentrismo y a la xenofobia.

5.

 

Miguel Ángel Berna se siente identificado con Francisco de Goya:

Yo también soy un rebelde en medio de una sociedad muerta, obsoleta, anticuada. No me rindo. Sigo mirando hacia adelante, aunque cuando me gire no vea nada.

Espero que no se choque.

He tomado la imagen aquí.

 

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26/04/2009 21:37 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista Hay 2 comentarios.

PAUL BERMAN

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En una entrevista sobre Gaza Paul Berman ataca los asentimientos judíos en territorio palestino y defiende la labor de los grupos en defensa de los derechos humanos. También dice:

“Forma parte de la naturaleza humana creer que un movimiento político como Hamás es débil –o que si es fuerte, su lenguaje más salvaje es mera fanfarronada, y no hay que tomarlo en serio.

En la década de 1930, la gente asumía que, una vez que los nazis hubieran alcanzado una posición de responsabilidad por el bien de Alemania, dejarían de decir cosas alocadas y lo pensarían dos veces antes de poner en acción sus programas. Se suponía que el poder calmaría a los nazis. Pero quizás hay algo en esas ideologías de odio grupal que hace que resulte difícil que se calmen.

De nuevo, creo que hay cierto número de gente que no ve nada especialmente loco u odioso en los argumentos y fines de Hamás. Ven elementos bastante razonables, incluso aunque la forma de expresarlos parezca un poco grosera. No se debería matar a los judíos, eso es algo en lo que está de acuerdo toda la gente razonable; pero (por repetir un argumento muy popular) tampoco los judíos tienen un derecho a defenderse. Los protocolos de los Sabios de Sión no son un documento sofisticado, pero el libro de Walt y Mearsheimer El lobby israelí es (para algunos) un documento sofisticado. Y el documento sofisticado hace que parezca que el otro tiene algo de razón. Al razonar de esta manera, la gente termina concluyendo que las doctrinas de Hamás tienen algo de verdad –algo que cree bastante gente. Pero eligen no decirlo porque no quieren parecer poco sofisticados o groseros.

De todas formas, la historia no carece de genocidios, y tenemos que asumir que mucha gente ha pensado que, por una razón o por otra, el genocidio es una buena idea. La gente que piensa así no sólo son los fanáticos que toman parte en las masacres, sino también un público más amplio que mira desde los lados sin protestar, que a veces incluso aplaude.

Durante el conflicto de Gaza, hubo muchas protestas contra Israel en las que Israel era demonizado rutinariamente como un estado nazi, o en el que se practicaba el apartheid. ¿Por qué tantos activistas, sobre todo de izquierdas, demonizan Israel? ¿Es un signo de antisemitismo?

Como dijo Irving Howe, ‘No hay un corazón tan caliente que no tenga un punto frío para los judíos’. Nos gusta pensar en el odio a los judíos como un sentimiento bajo y vil, que alberga gente desagradable e ignorante, que grita su propio odio. Pero normalmente no es así. El odio por los judíos ha tomado normalmente la forma de un sentimiento elevado, en vez de uno bajo, un sentimiento noble que abraza gente que cree que defiende las visiones más morales más elevadas y admirables.

En la Edad Media, los cristianos sentían que mantenían los principios de la redención universal, y consideraban a los judíos una gente terrible porque rechazaban la palabra de Dios: insistían en ser judíos. Así que los sentimientos religiosos más elevados impulsaban el odio a los judíos.

En el siglo XVIII, los filósofos de la Ilustración se consideraban la forma más elevada del pensamiento, la más verdadera guía para la justicia y felicidad universales. Esos filósofos detestaban el cristianismo porque era una fuente de superstición y opresión. Pero esto les hacía despreciar aún más a los judíos: ya no porque los judíos hubieran rechazado el mensaje del cristianismo, sino porque lo habían engendrado. E insistían en seguir siendo judíos, en lugar de repudiar la religión.

Las guerras de religión causaron todo tipo de daños en Europa. Pero el tratado de Westfalia en 1648 puso fin a las guerras de religión estableciendo un sistema de estados con fronteras reconocidas, cada estado con su propia religión. El nuevo sistema de Westfalia encarnaba otro ideal elevado: la mayor garantía de paz y justicia universales. Pero los judíos estaban esparcidos por Europa, en vez de reunidos en un solo estado. El nuevo sistema de estados debía ser un zapato cómodo, y los judíos eran una piedra. Y siguieron insistiendo en ser judíos, en vez de desaparecer amablemente. Así que se odiaba a los judíos por no encajar en el nuevo sistema de estados.

Hoy hemos llegado a otra idea sobre cómo llegar a una justicia y paz universales, la idea más elevada y avanzada de nuestro tiempo. En lugar de buscar estados bien establecidos con fronteras sólidas que mantengan la paz, al estilo Westfalia, vemos los estados como formas de opresión y guerra. La opinión elevada pide sistemas políticos post-estatales, como la Unión Europea. Desgraciadamente, ahora los judíos poseen un estado. Uno detesta a los judíos en nombre de la opinión elevada, ya no porque carezcan de estado sino porque tienen uno. Parecen muy interesados en mantenerlo. Y de nuevo los judíos parecen afirmar un principio que la gente avanzada solía defender pero que ahora parece anticuado.

A finales del siglo XIX y a principios del XX la gente con ideas avanzadas empezó a ver el odio cristiano a los judíos como un prejuicio retrógrado, y los pensadores avanzados abrazaron la pseudociencia del racismo. Ya no odiaban a los judíos por motivos religiosos, sino raciales. La palabra ‘racismo’ se aplicaba al principio al odio de los judíos. Hoy, en cambio, el racismo parece una forma de prejuicio retrógrado. Y la gente con ideas avanzadas odia a los judíos con motivos antirracistas, y los considera los principales racistas del mundo.  

Y etcétara. La asunción táctia es siempre la misma. O sea: el sistema universal para la felicidad del hombre ya ha llegado (el cristianismo, el anticristianismo de la Ilustración, el sistema de estados de Westfalia, o el sistema postmoderno de las instituciones internacionales, la teoría racial, o la teoría antirracista en cierta interpretación). Y ese sistema universal para la felicidad del hombre ya habría alcanzado la perfección… de no ser por los judíos. Los judíos siempre están en medio. Cuanto más alta es la opinión que uno tiene de sí mismo, más detesta a los judíos.

La izquierda política siempre ha sido ambigua en este asunto. Una oposición al antisemitismo (y a todo tipo de intolerancia) solía ser uno de los pilares de la izquierda moderna. Pero la izquierda siempre ha descansado en más de un pilar, y algunos son algo tambaleantes. Y está el concepto de la izquierda que dice que, por fin, el sistema para la justicia y la paz universales ha sido descubierto, y todos los pensadores avanzados deberían abrazarlos. Por ejemplo, la abolición cosmopolita de los estados. Y van los judíos y se resisten. En pocas palabras, nada lleva más rápido al desdén de los judíos que un sentimiento de nobleza petulante.

Sin duda, el desdén elevado llega en versiones diferentes. En esta respetable versión, el desdén adopta una posición de cara larga porque Israel sea un lugar tan digno de reproches, por ser racista, por perpetuar la religión, por ser un ejemplo del imperialismo europeo. Uno sacude la cabeza con tristeza porque los israelíes sean como son.  

Pero el desdén toma otra forma, también, más cruda, aunque sigue más o menos la primera versión. En esta versión más cruda, no sólo se lamenta que los judíos sean retrógrados. Es peor: los judíos han hecho algo verdaderamente terrible. Al formar su estado y defenderlo, se han opuesto activamente al principio de la justicia y la felicidad universal –el principio que decreta que un pueblo como los judíos no debería tener un estado. De ahí las comparaciones con el apartheid, y, más radicalmente y estos días más típicamente, con los nazis. La comparación con los nazis empezó en los 70 en Europa occidental y en el mundo árabe, y ahora está más o menos dondequiera que mires.

Es una comparación extraordinaria en todo tipo de formas, pero señalaré un solo aspecto. Generalmente, se considera a los nazis como el peor y más malvado movimiento político de la historia, un movimiento político que no sólo cometía crímenes sino que defendía los principios del crimen. Al comparar Israel con los nazis, la gente quiere sugerir que Israel es una de las peores y más malvadas instituciones que pueden existir. Una acusación de dimensiones cósmicas. Y la acusación tiene todo el sentido, si recuerdas la idea venerable que sostiene que los judíos son un obstáculo para que la humanidad alcance un sistema perfecto de justicia y felicidad universales.

Desde el punto de vista de esta idea venerable, los problemas de Israel con sus fronteras y sus vecinos no se parecen a las dificultades que otros estados tienen con sus fronteras y sus vecinos. No tiene sentido hacer comparaciones estadísticas –comparaciones que muestren cuánta gente ha muerto en las guerras de Israel, cuánta gente ha sido desplazada de sus hogares por Israel, comparada con la cantidad de gente muerta o desplazada por otras guerras y estados del mundo. Las estadísticas, si las miraras, reflejarían que Israel es un lugar pequeño, que sus fronteras no son muy grandes, y que sus guerras y desastres no han sido de los mayores que han ocurrido en los últimos sesenta años, ni siquiera en los últimos seis años.

Pero las estadísticas, como digo, son irrelevantes, dada la peculiar luz filosófica que la gente proyecta sobre Israel. La lucha de Israel se enfrenta al principio de justicia y felicidad universal, tal y como la gente lo imagina, al margen de cómo lo haga. Otros países cometen crímenes relativos, que pueden medirse y compararse Al final, es la gran acusación contra los judíos,  en versiones siempre nuevas: los judíos son el enemigo cósmico del bien universal.

 

He tomado la imagen de Tel Aviv aquí.

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14/03/2009 01:44 Autor: daniel gascon. Enlace permanente. Tema: Revista No hay comentarios. Comentar.


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