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Daniel Gascón

LÁTIGO, BARBARIE Y PANTALONES

 

Escribe Josyane Savigneau:

“La periodista Lubna Ahmed al-Husein, arrestada junto a otras 13 mujeres por llevar pantalones, ha escrito 40 coups de fouette pour un pantalon, para alertar a la opinión internacional sobre la situación de las mujeres en su país.

El tres de julio, cuando fue arrestada, ¿era la primera vez que llevaba pantalón?

No. Mi armario es muy variado, tengo pantalones, vestidos, ropa tradicional sudanesa, me limito a un tipo particular de prendas de vestir. Pero en Sudán, en las universidades y en todas las instituciones del Estado, está prohibido usar pantalones. También se prohíbe en el mercado, o en un restaurante, y ahí es donde yo estaba cuando me arrestaron. Por lo general, uso mi coche para desplazarme -las mujeres siempre han tenido el derecho a conducir en el Sudán, cuando el coche llegó al país todavía estaba bajo mandato británico- y por tanto, con pantalones o no, no tengo ningún problema.

La paradoja es que algunos países musulmanes imponen el pantalón, que oculta el cuerpo. Pero no hay nada en el Corán sobre el tema, de ahí que las interpretaciones sean diferentes. Lo que dicen todas las religiones es que hay que ir vestido con una cierta ‘decencia’, tanto hombres como mujeres. Y el mismo artículo de la ley bajo el cual fui juzgada, el artículo 152 del Código Penal de 1991, habla sólo de la ropa ‘que pudieran causar problemas’, socavar la moral pública. Esto es obviamente un concepto muy subjetivo, que depende de la interpretación del funcionario.

¿Escapó del látigo (para ser condenada a pagar una multa o en su defecto a ir a prisión) gracias a los testimonios en su favor?

No, porque el juez ha sólo escuchó a los testigos de cargo. Se negó a oír a los testigos de la defensa. Éramos trece mujeres, detenidas al mismo tiempo, el mismo lugar, y nos juzgó al mismo tiempo. Todas los demás fueron condenados a recibir latigazos y yo me libré. Probablemente porque soy un poco conocida fuera de mi país. Yo lo consideraba un escándalo: no sólo una injusticia sino una violación de la ley, una afirmación del hecho de que no hay igualdad ante la ley. Así que me negué a recibir esta excepción, pero el juez, evidentemente, no cambió su decisión. Así que me negué a pagar la multa para evitar la cárcel. Incluso antes de ir a juicio, el presidente de la Unión de periodistas sudaneses me pidió que me comprometiera por escrito a dejar de usar pantalones. De ese modo evitaría el procesamiento. Me negué. Me enteré por la prensa de que el presidente había tomado la decisión de ofrecerme la amnistía. También la rechacé.

Quizá lo habría aceptado si hubiera sido un primer paso para cambiar la ley, pero no era el caso. Yo no quería hacer de mi caso una historia personal, y una excepción, para hacerme callar, mientras que miles de mujeres sudanesas siguen condenadas a la flagelación. También podría haber utilizado la inmunidad que disfruto como funcionaría de la ONU, pero yo quería, pese al deseo de las autoridades, ser tratada como todo el mundo, llegar al final del proceso.

¿Cómo la trataron en prisión?

Al principio como a todo el mundo. Me registraron, me quitaron el ordenador portátil, etc. Sin embargo, aunque estaba en prisión, pude hablar con la prensa. Los guardias se sorprendieron. Les dije que la tecnología permite muchas cosas ahora, pero no expliqué cómo lo hice y no quiero hacerlo público porque aún puede ser útil para mí en el futuro ...

Mi presencia en la cárcel los molestaba, porque sabían que yo quería recoger las historias de otros reclusos. Por eso me dejaron en libertad después de una noche. Pero no he pagado la multa. Me enteré de que había sido pagada por la Unión de Periodistas, cercano al partido del presidente, algo que repruebo.

En su libro, también habla de su vida, especialmente de la ablación que sufrió a los 7 años, y de la situación de las mujeres de hoy en Sudán. Y señala que algunas mujeres educadas, que trabajan, siguen mutilando a sus hijas. ¿Cómo lo explica?

Es una paradoja de la sociedad sudanesa. Mujeres mucho más modestas, con menos recursos financieros e intelectuales, intentan resistir frente a la práctica de la ablación, mientras que hay mujeres educadas la perpetúan. Para mí, esto sigue siendo un misterio. Significa que la educación no siempre es suficiente para pensar bien sobre este asunto. Sin embargo, cuando una ha experimentado ese dolor, ¿cómo no va a querer que su hija no lo sufra? Un movimiento de mujeres en Sudán combate la ablación y exige su prohibición. Sin éxito de momento. Otros movimientos que abogan por su perpetuación.

¿Por qué decidió ser periodista, después de haber estudiado agronomía?

Hice un poco de estos estudios un poco por defecto. Entré en una facultad donde había plazas. Pero desde siempre quería escribir, y el oficio de periodista me tentaba. Pero yo no esperaba llegar.

Al comienzo de su carrera como periodista, gozó de cierta libertad, luego la censura se instaló. En el libro dice que un día, exasperada, reprodujo en su crónica una receta, y que incluso ese texto fue censurado...

Los periodistas tenían a practicar la autocensura. Yo intentaba evitarlo. Entre 1989 y 1998, Al-Bashir gobernó sin una constitución, lo que puede sorprender a los occidentales. En la nueva Constitución, la autoridad intentó demostrar que existe un espacio de libertad en Sudán. Sin embargo, en este supuesto periodo de libertad, se prohibió un periódico. Así que todo fue muy transitorio y sobre todo ilusorio. Y la censura se instaló. Los funcionarios de la Seguridad del Estado llegaban al periódico cada tarde, sobre las 18 horas, para leer los artículos y eliminar todo aquello con lo que no estaban conformes.

A veces dejaban de venir por un tiempo. Sin embargo, desde 2006 están presentes todos los días. Nosotros, por supuesto, tratábamos de evitarlos, y escribí, casi como provocación, esa receta. Pero, como buenos burócratas, encontraron una manera de intervenir, incluso en mi copia.

Cuando habla de su matrimonio, y de la muerte prematura de su marido, usted dice que en Sudán las viudas son tratadas como criminales. ¿Qué quiere decir?
Esta es otra práctica que explica erróneamente por la religión y que sólo existe en Sudán. Las viudas están bajo arresto domiciliario durante el duelo. Ni siquiera tienen que moverse dentro de la casa. Deben permanecer en la cama y no levantarse, excepto para ir al baño y hacer sus oraciones. Yo soy musulmana, pero me negué a este arcaísmo que no tiene nada que ver con el Islam. Como el velo. Siempre me acuerdo de que las mujeres no deben llevar velo en La Meca. Entonces, ¿por qué deben hacerlo en otros lugares?

¿Es peligroso para usted regresar a Sudán?

He recibido amenazas de muerte, incluso antes de salir del país, e incluso antes del juicio. Deseo regresar a mi país, pero tengo que tomar en serio estas amenazas. Uno de mis compañeros periodistas que habían intentado ignorarlas fue asesinado”.

En la imagen, Lubna Ahmed al Husein (Loubna Ahmad Al Hussein en la transcripción francesa).

ESPERANDO A DON QUIJOTE

ESPERANDO A DON QUIJOTE

 

Zaragoza es la ciudad más aludida en el ‘Quijote’; casi la mitad de los capítulos de la segunda parte y algo menos de un tercio del total de la novela transcurren en Aragón. En ‘Sin poner los pies en Zaragoza’ (Rolde de Estudios Aragoneses, 2009) Antonio Pérez Lasheras (Jaca, 1959) analiza la relación fascinante y enigmática entre Aragón y la novela de Cervantes. El libro es una ventana excelente para observar los aspectos más generales, misteriosos y modernos del ‘Quijote’.

Pérez Lasheras estudia la temporalidad y la publicación del ‘Quijote’, señala las diferencias entre las dos partes y repasa la conmemoración del tercer y cuarto centenario; sorprende que no mencione los esfuerzos de 'Heraldo'. La vinculación de Cervantes con Aragón resulta escasa si la comparamos con la presencia del territorio en la novela: al final de la primera parte (1605) se apunta que “es fama” que don Quijote realizó otra salida para participar en las justas que se celebraban en Zaragoza el día de San Jorge. En la segunda parte (1615) don Quijote se dirige hacia allí. Pasa mucho tiempo en Aragón pero nunca llega a Zaragoza: en el capítulo 59 se entera de que ha aparecido una segunda parte de sus aventuras, donde se cuenta su visita a la ciudad, y decide: “no pondré los pies en Zaragoza y así sacaré a la plaza del mundo la mentira dese historiador moderno”.

Cervantes convierte la continuación espuria de su novela -que había aparecido en 1614, firmada por Alonso Fernández de Avellaneda y transcurre en buena medida en Aragón y en Zaragoza- en un elemento de la trama del ‘Quijote’. Ese tipo de continuaciones no era infrecuente en el Siglo de Oro; lo extraordinario es “la violencia con que reaccionaron los autores”. Tanto Cervantes como don Quijote señalan a Avellaneda como aragonés, y Pérez Lasheras apunta que el alcalaíno sabía más sobre su identidad de lo que dice. Se han propuesto decenas de nombres: desde Mateo Alemán hasta los Argensola, pasando por fray Luis de Aliaga e incluso el Greco. A menudo se ha relacionado con el círculo de Lope de Vega. Una de las teorías más sugerentes, apuntada por Martín de Riquer y  Alfonso Martín Jiménez, propone como autor al aragonés Jerónimo de Pasamonte, que combatió en Lepanto y fue prisionero de los turcos, escribió una autobiografía y se habría visto caricaturizado en el personaje de Ginés de Pasamonte, el galeote que don Quijote libera en la primera parte. En la segunda parte el personaje reaparece disfrazado del titiritero Maese Pedro, que representa una escena ambientada en Sansueña (Zaragoza).

Pérez Lasheras resume y examina las teorías con rigor y acierto, y reprocha algunas inexactitudes a José-Carlos Mainer y Menéndez Pidal. Habla del éxito inicial del ‘Quijote’ y de cómo se ha leído a lo largo del tiempo. La novela sentó mal en Aragón, donde algunos vieron en el retrato de los duques una crítica a la nobleza aragonesa. Esa sensación y la interpretación cómica del ‘Quijote’ estarían entre las razones del silencio de Gracián sobre la novela.

El ensayo termina con un hermoso texto sobre el sintagma “montañas de Jaca”, que aparece en la segunda parte, como expresión casi arquetípica del frío y las cumbres. Rastrea el uso legal del término –la jurisdicción de “Jaca y sus montañas” se creó en el siglo XIII para combatir el contrabando-, su primera aparición literaria en el ‘Cancionero general’ de 1511 y sobre todo un romance, del que existen varias versiones, que figura en el ‘Entremés de los romances’, uno de los textos seminales del ‘Quijote’.           

Pérez Lasheras también ha publicado ‘Piedras preciosas... Otros aspectos de la poesía de Góngora’ (Universidad de Granada, 2009), un ensayo iluminador que estudia las formas de editar y leer la obra del cordobés, la idea de lo burlesco y la sátira en su obra y la de sus contemporáneos, y la conciencia poética de Góngora, que lo alejó del autobiografismo petrarquista y provocó una de las polémicas más intensas de la literatura española: a veces “la visión más acertada de la innovación gongorina” proviene de sus detractores; “en sus miedos, recelos y anatemas contra la herejía de la osadía gongorina se encierran –exageradamente, eso sí- las formulaciones más modernas, más ‘vanguardistas’ de su estética”.

Antonio Pérez Lasheras. Sin poner los pies en Zaragoza (algo más sobre el Quijote y Aragón). Rolde de Estudios Aragoneses, Zaragoza, 2009. 194 páginas.

Antonio Pérez Lasheras. Piedras preciosas... Otros aspectos de la poesía de Góngora. Universidad de Granada, Granada, 2009. 243 páginas.

Esta reseña apareció en ’Artes & Letras’ el 26 de noviembre. La ilustración es de David Guirao.

 

HITCHENS: MASOQUISMO MULTICULTURAL

HITCHENS: MASOQUISMO MULTICULTURAL

Escribe Christopher Hitchens (en la imagen):

“Es a la vez divertido y educativo observar un consenso cuando de repente comienza a romperse en todos los puntos sin ceder un centímetro. Hace un par de semanas, la perspectiva consoladora era que el mayor Nidal Malik Hasan era un hombre más digno de compasión que temor, un oficial en toda regla de las fuerzas armadas de Estados Unidos que estaba demasiado afectado por las historias de los veteranos de regreso como para funcionar correctamente, un médico demasiado estresado como para tener en cuenta que existía algo como un juramento hipocrático. Incluso el FBI había interpretado sus emails Anwar al-Awlaki como bastante ‘consistentes con la investigación que lleva a cabo el mayor Hasan en su puesto como psiquiatra en el Centro Médico Walter Reed’.

Ese último hallazgo no encaja muy bien con la revelación de que el mayor pedía consejo espiritual Awlaki un poco antes de que el imán emitiera un dictamen propio, que certificaba que las balas disparadas los soldados americanos eran empleadas en una causa santa. El Washington Post y ABC News, que adelantaron al consenso en su información, también han desenterrado emails de Hasan al predicador afincado en Yemen, donde preguntaba qué tácticas de la yihad podría estar justificadas, qué circunstancias justificarían la muerte de transeúntes inocentes, y expresaba la esperanza de que el emisor del e-mail y el destinatario pudieran reunirse algún día en el paraíso.

Puesto Awlaki sólo estaba en Yemen, en primer lugar, porque había encontrado los Estados Unidos un domicilio inconveniente (después de haber tenido contacto directo con tres de los 19 piratas aéreos y asesinos en masa del 11 de septiembre de 2001, o ‘secuestradores del 11-S, como ahora se les llama eufemísticamente), aparentemente podemos felicitarnos por pagar a un FBI que no tiene la mente desagradable y sospechosa que estropea tanto trabajo policial en’ la comunidad’.

Muy bien, entonces, el caso del mayor Hasan como trabajador social sobrecargado parece haberse evaporado. Robert Wright, entre otros, es lo suficientemente grande como para admitirlo. Wright, que empieza a perfilarse como el principal defensor liberal de los que se basan en la fe (mira su intrigante  The Evolution of God), ahora propone una teoría alternativa sobre entusiasmo del mayor de Hasan por cometer asesinato en masa. ‘El incidente de Fort Hood’, dice Wright, ‘es un ejemplo del terrorismo islamista que en parte se extendió por la guerra contra el terrorismo -o, en realidad, por dos guerras contra el terrorismo, en Irak y Afganistán’. Sé que los colaboradores de la sección de opinión del New York Times no son necesariamente responsables de los titulares que aparecen sobre su trabajo, pero el título de éste -’¿Quién creó al mayor Hasan?’- realmente exige una respuesta, y la única situada en el parte del texto siguiente es ‘Nosotros’.

Todo en mí se rebela a esta conclusión, que resuena y se subraya en otro párrafo del artículo. ¿Por qué, hace seis meses, ‘un estadounidense de 24 años- llamado Abdulhakim Mujahid Muhammad -Carlos Bledsoe antes de su conversión al Islam en la adolescencia- disparase mortalmente a un soldado ante una estación de reclutamiento en Little Rock, Arkansas? ABC News dijo: No se sabe qué camino Muhammad ... había seguido hasta la radicalización. Bien, he aquí una pista: Después de ser arrestado comenzó a balbucear a la policía sobre el asesinato de musulmanes en Irak y Afganistán’. Wright describe esta deducción suya como una ilustración de la manera en que ‘un incidente aislado te puede poner en una pendiente resbaladiza’. Aunque no encuentro mucha belleza en su prosa, quiero estar de acuerdo con él.

Para empezar, ¿dijo Muhammad Hasan que ‘matanza’ de que ‘los musulmanes en Irak y Afganistán’ tenía en mente? No hay un solo día sin que se produzca una brutal masacre de musulmanes en ambos países por parte al-Qaida o los talibanes. Y eso no sólo porque la mayoría (aunque no todos) los civiles en ambos países, resultan ser de la fe islámica. Los terroristas no deliberadamente una pausa antes de la voladura de las mezquitas y las procesiones religiosas de las creencias musulmanas, cuya consideren suficientemente devotos. La mayoría de los que ahora ser torturado y violado y ejecutado por la República Islámica de Irán son musulmanes. Todas las mujeres están marcados con ácido y amenazado de muerte por el delito de ir a la escuela en Pakistán son musulmanes. Para empezar, no siempre Muhammad Hasan o decir lo que ‘matar’ de que ‘los musulmanes en Irak y Afganistán’ que tenían en mente? No hay un solo día sin que la brutal masacre de los musulmanes en ambos países por al-Qaida o los talibanes. Y eso no sólo porque la mayoría (aunque no todos) los civiles de ambos países profesen la fe islámica. Los terroristas se detienen deliberadamente antes de atacar las mezquitas y las procesiones religiosas de aquellos cuylas creencias musulmanas consideran insuficientemente devotos. La mayoría de los que ahora son torturados y violados y ejecutados por la República Islámica de Irán son musulmanes. Todas las mujeres marcadas con ácido y amenazadas de muerte por el delito de ir a la escuela en Pakistán son musulmanes. Muchos de los muertos en Londres, Madrid y Nueva York eran musulmanes, y casi todas las víctimas cruelmente destruidas en atrocidades similares en Estambul, El Cairo, Casablanca y Argel en el pasado reciente también eran musulmanas.

Se necesita un verdadero intelectual para ver este cuadro terrible y decir, como hace Wright, que invitamos a los ataques a nuestros soldados fuera de servicio con ‘la guerra de los halcones contra el terrorismo, una lucha contra la yihad, que crea imágenes sin parar de estadounidenses matando a musulmanes es tan dudosa’. ¿Dudosa? Lo único dudoso aquí es su dominio del lenguaje. ¿Cuándo empezó el Ejército de Estados Unidos a hacer lo que los yihadistas hacen todos los días: asesinar deliberadamente a civiles musulmanes y jacarse en el vídeo sobre su acción? Por vergüenza. La pendiente resbaladiza -en realidad la pendiente viscosa- es por la que se desliza Wright.

Es él, al que aquí tomo como representante de mentalidad más extensa, quien utiliza la jerga igualmente inerte que sugiere que el mayor Hasan fue ‘llevado al límite por su percepción de las guerras de Irak y Afganistán’. Ese es un agradable y oscuro uso de la palabra ‘percepción’. ¿No sería igual de cierto que Hasan fue llevado al borde de la piscina con demasiada facilidad, tras haber señalado su deseo ferviente de la inmersión, por un clérigo que se gana la vida justificando el asesinato de musulmanes y no musulmanes por igual?

En muchos informes recientes de esta controversia se ha visto a los reporteros de periódicos respetables se refieren no sólo a los genéricos y uniformes ‘musulmanes’, sino incluso a los lugares donde viven como ‘tierras musulmanas’. Si te opones a ver la expresión absurda ‘la cristiandad’ en el periódico como una descripción de Europa, o a leer ‘tierra judía’ cuando se habla del West Bank, a continuación, por favor ten la fuerza de protestar la próxima que la teocracia violenta penetre de contrabando en el discurso bajo el disfraz cada vez más débil del masoquismo multicultural”.

 

CÁRCEL, EUROPA Y LOS CONSPIRACIONISTAS

CÁRCEL, EUROPA Y LOS CONSPIRACIONISTAS

 

1.

El disidente chino Huang Qi ha sido condenado nuevamente a tres años de prisión, bajo la acusación -no especificada- de posesión ilegal de secretos del Estado’.

Aquí, más.

2.

La posición de Unión Progreso y Democracia con respecto a la religión me parece mucho más sensata que la del PP y la del PSOE. Por eso no entiendo el matiz de esta respuesta de Rosa Díez:

            P. ¿Votaría a favor de retirar los crucifijos de los colegios?

R. Sí. A mí no me molestan, pero un símbolo que no representa al conjunto de la sociedad no debe estar visible en un colegio.

Las palabras en cursiva son el mejor de los casos irrelevantes. Y en el peor, preocupantes.

3.

Dice Felipe González:

“No sé si Europa se quiere comprometer, una vez que le dan la razón, para corresponsabilizarse en los objetivos, lo dudo. Más bien creo que espera que Obama sea unilateral, pero en la dirección que quiere Europa, no en la dirección que antes era Bush, sino en la que reclama Europa []”

“Europa tiene que hacer un gran esfuerzo de devolución, de aplicación de la subsidiaridad, al mismo tiempo que lleva a Bruselas una estrategia energética común. Me parece que una sola política de quesos tiene menos importancia que una estrategia energética común. Por tanto, necesitamos menos personal sanitario controlando el queso que comemos -con reglas comunes ya será bastante- y un poco más de esfuerzo para que el Servicio Exterior que vamos a crear sirva para algo.

Hay que hacer, al mismo tiempo, un debate serio sobre qué poder necesitamos en Europa, que añada valor; y qué poderes se han ido acumulando en la historia del acerbo de la Unión que ninguna empresa compleja, y Europa lo es, seguiría teniéndolos ahora.

Lo que hay que hacer es un doble ejercicio, pero de verdad. Creo que están pasando algunas cosas. La frase de Kohl, que le costó la cancillería cuando el Tratado de la Unión Monetaria, fue: ‘Yo quiero una Alemania europea. Nunca más una Europa alemana’. ¿Qué ha cambiado de eso? ¿Es que hay alguien que ahora quiera una Europa alemana? No. Lo que ha cambiado es que, en la mejor versión, se han perdido todos los complejos históricos. Alemania es Alemania y defiende sus intereses.

¿Hay un matiz? A mi juicio, sí. Kohl se jugó la cancillería y la perdió porque quería una Alemania europea. Eso es el pasado, no de ahora, también de mis colegas de tribu ideológica, la generación a la que pertenezco. Alemania pugna en la dirección europea, no niego que tenga derecho, por un puesto permanente en el Consejo de Seguridad. Si estuviéramos trabajando por tener una voz única en el Consejo de Seguridad, a lo mejor avanzaríamos un poco más. Cuando se reúnen los bancos centrales no estamos representados por el Banco Central Europeo, está el Banco Central Europeo y todos los bancos centrales de la zona euro. Y así, suma y sigue.

Todo esto se justifica diciendo: ‘La opinión pública de mi país no aceptaría una solución de esta naturaleza’. Lo curioso es que pasa lo contrario. Los ciudadanos europeos, en los estudios cualitativos, dicen: ‘Lo lógico es que Europa hable con una sola voz, en el G-20, en política exterior, en política monetaria...’. Dicen lo contrario. Pero los líderes dicen que los ciudadanos nunca lo aceptarían. Ésta es la paradoja. Como la obsesión franco-alemana sigue, creo que para la Europa a 27, que Alemania y Francia tengan clara la marcha de Europa sigue siendo una condición necesaria, con menos peso relativo, pero cada vez claramente más insuficiente”.

4.

Teresa Forcades, la monja que protagoniza un vídeo de You Tube que expone, a través de medias verdades, falsedades, y saltos lógicos una teoría conspirativa sobre la gripe A, cerró el domingo un congreso titulado “Ciencia y espíritu” en Barcelona. Entre las ponencias se encontraba una que afirmaba que el SIDA no es una enfermedad (el título es “El SIDA, un montaje ‘made in USA’, ejemplo de ruptura de la Sociedad Moderna con la Tradición”); otra que asegura que los atentados de 11-S fueron un autoatentado (Forcades dice en el vídeo que sobre el 11-S “hay muchas teorías”, apuntando a la conspiración); un mensaje a la humanidad de Jessica Schab, una de “niños de cristal e índigo” (“estoy aquí para inspirar a la gente a encontrar su propia verdad y no dar su poder a otros”, dice, antes de recomendar la conexión con un guía espiritual); otra charla de Montserrat Gascón –que se define como “experta en bloquearme el pericardio” y con la que no tengo nada que ver- sobre “El Pericardio, guardián del secreto de nuestra divinidad”, relacionada con su libro “Viva el pericardio libre”.

En la imagen, Huan Qi.

 

PROHIBICIÓN

PROHIBICIÓN

 

1.

Escribe Franks Jordans:

“‘Cuatro años después de que las caricaturas del profeta Mahoma provocaran protestas violentas en el mundo musulmán, algunos países islámicos están iniciando una campaña a favor de un tratado internacional para proteger los símbolos y las creencias religiosas de la burla: esencialmente una prohibición de la blasfemia que se enfrentaría a las leyes que protegen la libertad de expresión en Occidente.

Documentos obtenidos por The Associated Press muestran que Argelia y Pakistán han tomado la delantera en la presión para llevar la propuesta a votación en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Si se ratifica en los países que consagran la libertad de expresión como un derecho fundamental, el tratado les obligaría a limitar la libertad de expresión cuando se corre el riesgo de ofender a los creyentes. El proceso, sin embargo, llevará años y la colisión no es inminente.

La propuesta se enfrenta a una dura resistencia de los países occidentales, incluido Estados Unidos, que no ha ratificado otros tratados de la ONU, como uno sobre la protección de los trabajadores inmigrantes.

Los expertos dicen que la iniciativa tiene posibilidades de éxito final si los países musulmanes persisten. Y cualquiera que sea el resultado, la campaña podría reavivar las tensiones entre musulmanes y Occidente que el presidente Barack Obama se ha comprometido a curar, y podría reanudar el temor a un ‘choque de civilizaciones’.

Hace cuatro años, un diario danés publicó unas imágenes que satirizaban a Mahoma, lo que provocó que turbas enfurecidas atacasen embajadas occidentales en países musulmanes, como Líbano, Irán e Indonesia. Varios periódicos europeos publicaron después las imágenes.

Los países que forman los 56 miembros de la Organización de la Conferencia Islámica están ahora presionando en Ginebra a un comité poco conocido ONU para que acepte que es necesario un tratado de protección de las religiones.

La medida sería un primer paso hacia la elaboración de un protocolo internacional que finalmente se sometería a la Asamblea General. El proceso podría llevar un decenio.

La propuesta puede encontrar apoyo en la Asamblea General. Durante varios años la Conferencia Islámica ha aprobado con éxito una resolución no vinculante en la Asamblea General que condena la ‘difamación de las religiones’. [aquí un texto de Hitchens sobre la resolución]

Si se aprobara el tratado, cualquiera de los 192 estados miembros de la ONU que lo ratificasen estaría obligado a respetar sus disposiciones. Otros países podrían sufrir críticas por negarse a suscribirlo.

El mes pasado, la administración Obama salió en contra de los esfuerzos de las naciones islámicas para prohibir la difamación de las religiones, diciendo que esas medidas limitarían la libertad de expresión.

‘Algunos afirman que la mejor manera de proteger la libertad religiosa es la aplicación de las llamadas políticas de lucha contra la difamación que restringirían la libertad de expresión y la libertad religiosa’, dijo la Secretaria de Estado de Hillary Rodham Clinton dijo. ‘Estoy totalmente en desacuerdo’

Pero hay señales de que Estados Unidos está preocupado por la campaña de la Conferencia Islámica. Entre bambalinas se ha esforzado en anular la propuesta, y envió a un diplomático estadounidense a Ginebra el mes pasado para unas conversaciones descritas como similares a la guerra de trincheras.

‘La presencia de Estados Unidos puede ser importante para determinar el destino de todo el proceso’, dijo Lukas Machon, que representa a la Comisión Internacional de Juristas ante la ONU

Desde un punto de vista jurídico, ‘todo el ejercicio es peligroso de la A a la Z, porque es una desviación de la práctica y el concepto de los derechos humanos’, dijo Machon. ‘Sólo añade restricciones.’

En una carta que ha obtenido la AP, Pakistán afirma que los insultos contra la religión van en aumento.

La Conferencia Islámica ‘cree que el ataque a las creencias sagradas y la difamación de las religiones, los símbolos religiosos, personalidades y dogmas perturba el disfrute de los derechos humanos de los seguidores de las religiones’, según la carta. Se envió el mes pasado a los miembros del Comité Ad Hoc sobre Normas Complementarias, una comisión temporal creada para examinar un tratado anterior contra el racismo.

En una presentación por separado a la comisión, Pakistán propuso ampliar el tratado contra el racismo para exigir a los signatarios ‘prohibir por ley la puesta en circulación de asuntos que son claramente abusivos o insultantes en relación con cuestiones que una religión considera sagradas’.

No está claro quién decidirá lo que se considera manifiestamente abusivo, pero los tribunales penales de cada país probablemente tendrán jurisdicción inicial sobre esa decisión, de acuerdo con Marghoob Salim Butt, un diplomático paquistaní en Ginebra, que confirmó la existencia de la campaña y ha abogado por la prohibición.

‘Tiene que haber un equilibrio entre la libertad de expresión y el respeto por los demás,’ Butt dijo en una entrevista telefónica.

‘Tomar el símbolo de toda una religión y retratarlo como un terrorista’, dijo Butt, refiriéndose a las caricaturas de Mahoma, ‘ahí es donde trazamos la línea.’

Un experto estadounidense con más de 20 años de experiencia en el sistema de derechos humanos de las Naciones Unidas dijo que el tratado podría tener consecuencias de gran alcance.

‘Sería, en esencia, promover una ley global sobre la blasfemia ‘, dijo Felice Gaer, un miembro de la Comisión de Estados Unidos sobre Libertad Religiosa Internacional. El equipo independiente, ordenado por el Congreso, emitió un informe la semana pasada que alertaba que las leyes existentes contra la blasfemia, en particular en Pakistán, ‘a menudo han dado lugar a graves violaciones de los derechos humanos’.

En Egipto, se han utilizado las leyes contra la blasfemia para reprimir a los disidentes, dijo El-Moataz Fegiery, director ejecutivo del Instituto de El Cairo para Estudios de Derechos Humanos. Abdel Kareem Nabil, un bloguero, fue condenado en febrero de 2007 a cuatro años de prisión por insultar al Islam y al presidente egipcio, Hosni Mubarak.

Dijo que los reformistas que reinterpretan los textos islámicos tradicionales se han convertido en el blanco de acusaciones de blasfemia.

En términos más generales, la introducción de leyes para proteger las religiones de las críticas debilitaría la noción de los derechos humanos, dijo el embajador de Suecia ante la ONU en Ginebra, Hans Dahlgren.

‘Las religiones como tales no tienen derechos. Es la gente la que tiene derechos’, dijo, agregando que la Unión Europea, cuya presidencia ocupa actualmente Suecia, se opondrá a los intentos de limitar la libertad de expresión”.

2.

Escribe Nick Cohen:

“Según cada tipo de cultura media con una columna de periódico o un espacio en Radio 4, un vulgar ‘nuevo ateísmo’ está barriendo el Reino Unido. Los lectores de Richard Dawkins, Philip Pullman y Christopher Hitchens son, nos dicen, estúpidos, porque no aprecian el misterio de la religión, el consuelo de los rituales y todo las demás, y también peligrosos, porque son tan fundamentalistas en sus críticas de la religión como los fanáticos religiosos a los que critican.

Podría hacerte perder el tiempo, señalando que ‘nuevos ateos’ no son tan diferentes de los viejos ateos -todavía no creen en Dios, por ejemplo- y añadir que la acusación de equivalencia moral sería más fácil de justificar si los ateos plantaran bombas en el metro. Pero el espacio es corto y la verdad deprimente sobre los ‘nuevos ateos’ que nadie señala  es que, si existen fuera de la imaginación de los escritores religiosos, nunca están allí cuando los necesitas. Porque si tuviéramos un movimiento ateo o laico vibrante en Gran Bretaña, ahora estaría atacando a este gobierno porque una vez más intenta montar el tigre islamista.

El domingo pasado, John Denham, secretario de comunidades, anunció: ‘Cualquier persona que desee construir una sociedad más progresista pasaría por alto, peligrosamente, la importante función de la fe. Continuamente debe buscar maneras de fomentar y mejorar la contribución de las comunidades de fe en los temas centrales de nuestro tiempo’.

Conforme avanzaba la semana, se puso de manifiesto qué tipo de ‘comunidades de fe’ los laboristas quenían poner en el centro de la sociedad ‘progresista’. Denham está echando de su departamento a Azhar Ali, un asesor del corazón del movimiento laborista (fue el líder los laboristas en el consejo de Pendle). El crimen de Ali fue que se opuso el islamismo cuando asesoraba a Tony Blair, Ruth Kelly y Hazel Blears.

Después de que Daud Abdullah, secretario general adjunto del Consejo Musulmán de Gran Bretaña, firmara una declaración defendiendo los ataques a la Royal Navy si Gordon Brown enviaba barcos para imponer un bloqueo de armas a Gaza, Ali dijo a sus compañeros que cortasen todos los vínculos. Podría haber dicho que un partido de centro-izquierda nunca debería haber tenido vínculos con el Consejo Musulmán de Gran Bretaña en primer lugar. La institución incluye a partidarios de los Hermanos Musulmanes, y del Jamaat-e-Islami del sur de Asia. Los liberales árabes saben de la Hermandad es el enemigo de todos los valores ilustrados que ellos defienden, mientras que sus equivalentes de Bangladesh ven a Jamaat de la misma manera que los lectores del Observer ven al British National Party, de extrema derecha, sólo que un poco peor, porque los asesinos de Jamaat colaboraron en los crímenes que cometió el ejército de Pakistán durante la guerra de independencia de Bangladesh.

Ese breve momento de la política de principios se ha terminado. Se habla de que el gobierno le podría dar al miembro del Consejo Musulmán de Gran Bretaña Sir Iqbal ‘la muerte es quizá un poco demasiado fácil para Salman Rushdie’ Sacranie un título nobiliario. Mientras tanto, los ministros están a punto de cortar la ayuda financiera para los musulmanes sufíes que, como la mayoría de los musulmanes de Gran Bretaña, suníes o chiíes, no son representados por el Consejo Musulmán de Gran Bretaña.

El apaño está en marcha y los islamistas están por todo Whitehall de nuevo. Denham recibe a Inayat Bunglawala del Consejo Musulmán de Gran Bretaña, que dio una muestra de las políticas ‘progresistas’ que el Partido Laborista está alentando cuando escribió un artículo defendiendo al jeque Yusuf al-Qaradawi, líder espiritual de la Hermandad Musulmana, un predicador que recomienda golpear a la esposa, la mutilación genital de las niñas y el asesinato de los apóstatas y los homosexuales. A principios de este año, dijo el jeque dijo de la masacre de judíos que ejecutó Adolf Hitler: ‘Era un castigo divino para ellos. Si Alá quiere, la próxima vez será de manos de los creyentes’.

La gente astuta que observa desde fuera a personas que estaban en la izquierda del siglo XX y ven que han pasado de llamarse ‘socialistas’ a ‘socialdemócratas’ a ‘seguidores de la tercera vía’ a ‘progresistas’ en rápida sucesión. Puede que se hayan preguntado qué significa la nueva etiqueta de ‘progresistas’. Ahora lo saben.

En el Departamento de Niños, Escuelas y Familias, Ed Balls, tiene tanto interés en apaciguar las iglesias como Denham en apaciguar el islamismo radical. La semana pasada, la National Secular Society (a la que doy dinero) describió cómo el Partido Laborista permite a las escuelas religiosas rechazar las solicitudes de profesores no religiosos sólo con el argumento de que dudaban de la presencia de seres sobrenaturales o rendían culto al ser sobrenatural equivocado. La refutación que emitió el departamento del Balls era tan injuriosa e inexacta que los funcionarios tuvieron que tomar el prácticamente desconocido paso de la retirada y por lo tanto reconocen tácitamente la verdad de la reclamación de los laicos, que afirmaban que la única gente que el Nuevo Laborismo permitía que empleadores discriminasen eran los ateos y los escépticos.

No hace falta ser un estratega político para entender la política de silbato de perros del Partido Laborista. Balls juega con dos barajas: alega que los conservadores llevarían el creacionismo a las aulas y no hace nada para restringir el control religioso de las escuelas. En el Departamento para las Comunidades, me dicen que el poder real no corresponde al ineficaz John Denham, sino a Shahid Malik, su segundo, que tal vez espere que apaciguar a Jamaat y la Hermandad lo ayudará a mantener el voto en su escaño de Dewsbury y permitirá que otros diputados laboristas desesperados por sobrevivir a una potencial victoria aplastante de los Tories.

Ningún ministro, sin embargo, se imagina que van a pagar un precio político mientras cientos de miles de ‘nuevos ateos’ se alejan asqueados. Lo cual no quiere decir que no se vaya a pagar un precio, sólo que vendrá en una moneda que ningún lector del Observer quiere aceptar. Las políticas comunalistas no siempre generan una reacción liberal; con más frecuencia, el comunalismo sólo produce mayor tensión entre comunidades.

Los sufíes prometen que dirán a los musulmanes Dewsbury que no voten Malik, que no es más de lo que merece. Más en serio, un renacimiento de la aventura de la izquierda con el islamismo sólo puede ayudar al British National Party a convencer a la clase obrera blanca de que sus gobernantes denuncian hipócritamente las teorías de la conspiración racial, la misoginia y la homofobia cuando vienen de los seguidores de Nick Griffin, pero no cuando provienen de a los amigos de Yusuf al-Qaradawi.

Es una forma desoladora de imaginar el período más largo de gobierno de izquierdas en Gran Bretaña, pero tal vez hará falta que el British National Party pase un test parlamentario o divida el voto laborista de modo que los Tories se adueñen de escaños que son ‘propiedad’ del laborismo para que el partido se dé cuenta de que no puedes ser un antifascista ocasional o un izquierdista a tiempo parcial sin que tu sociedad ‘progresista’ quede reducida al polvo”.

3.

Antonio Elorza escribe sobre Miguel Ángel Moratinos.

4.

La lista de intelectuales y escritores que apoyan a Antonio Tabucchi, al que el presidente del Senado italiano Renato Schifani pide 1,3 millones de euros por un artículo publicado en "L’Unita". Entre ellos hay españoles como Enrique Vila-Matas, Antonio Muñoz Molina o Fernando Savater, que firman en contra de "la ofensiva del poder italiano contra la libertad de juicio, de crítica y de interpelación".

 

En la imagen, protestas por la publicación de las caricaturas de Mahoma en Pakistán.Y una de las caricaturas.

GRITOS

1.

Stephen King escribe sobre la biografía de Raymond Carver:

Raymond Carver, sin duda el escritor más influyente de relatos cortos de Estados Unidos en la segunda mitad del siglo 20, hace una aparición temprana en la biografía exhaustiva y a veces agotadora de Carol Sklenicka: a los 3 o 4 años de edad atado con una correa. ‘Bueno, por supuesto, tenía que mantenerlo a raya’, dijo su madre, Ella Carver, mucho más tarde y aparentemente sin ironía.

Puede que la señora Carver estuviera en lo cierto. Como los confusos bebdeores de clase media que pueblan sus historias, Carver nunca parecía saber dónde estaba ni por qué estaba allí. Me recuerda constantemente a un pasaje de historia de ‘Ghost Story’ de Peter Straub: ‘El hombre sólo conducía, distraído por esta telenovela sin fin de perros americanos’.

Nacido en Oregon en 1938, Carver pronto se trasladó con su familia a Yakima, Washington. En 1956, los Carver se mudaron a Chester, California. Un año después, Carver y un par de amigos fueron de juerga a México. Después las mudanzas se aceleraron: Paradise, California, Chico, California, Iowa City, Sacramento, Palo Alto, Tel Aviv, San José, Santa Cruz, Cupertino, Humboldt County. . . eso nos lleva sólo a 1977, el año Carver tomó su último trago.

Durante la mayor parte de esos primeros años de viajes inquietos, arrastró a sus dos hijos y su sufrida esposa, Mary Ann, la heroína menos reconocida de la historia de Sklenicka, detrás de él como latas atadas al parachoques de un cacharro que ningún concesionario de automóviles en su sano juicio podría tener en el comercio. No extraño que sus amigos lo apodaran Running Dog [El perro que corre]. O que cuando su madre lo llevara al centro de Yakima lo tuviera atado con una correa.

Brillante y talentoso como era, Ray Carver fue también el destructivo y absorto bebedor que toca fondo y empieza a cavar más profundo. Los alcohólicos anónimos expermentados saben que los borrachos como Carver son maestros en el ejercicio de la cura geográfica, y se niegan a reconocer que si metes a un borracho fuera de control en un avión en California, un borracho fuera de control se va a bajar del avión en Chicago. O en Iowa. O en México.

Y hasta mediados de 1977 Carver estuvo fuera de control. Mientras enseñaba en el Iowa Writers ’Workshop, él y John Cheever se convirtieron en compañeros de borrachera. ‘No hacíamos más que beber’, dijo Carver del semestre de otoño de 1973. ‘No creo que ninguno de nosotros retirase alguna vez las cubiertas de nuestras máquinas de escribir.’ Como Cheever no tenía coche, Carver aportaba el transporte en las rondas etílicas que hacían dos veces por semana. Les gustaba llegar a la tienda cuando el empleado abría la tienda para empezar el día. Cheever anotó en su diario que Carver era ‘un hombre muy amable’. También fue un cazador de alcohol irresponsable que habitualmente se marchaba sin pagar de los restaurantes, aunque debía de saber que era la camarera quien tenía que pagar la factura de la cena de clientes como él. Su esposa, después de todo, a menudo trabajaba de camarera para mantenerlo.

Fue Maryann Burk Carver la que ganó el pan en esos primeros años, mientras Ray bebía, pescaba, iba a la universidad y empezaba a escribir los relatos que una generación de críticos y profesores clasificaría erróneamente como ‘minimalismo’ o ‘realismo sucio’. El talento para la escritura a menudo recorre su propio circuito de limpieza (como atestigua la edición de ‘Raymond Carver: Collected Stories’, de la Biblioteca de América ), pero los escritores cuyas obras brillan con el conocimiento y misterio son muchas veces monstruos prosaicos en casa.

Maryann Burk conoció al amor de su vida (o su enemigo; Carver parece haber sido las dos cosas) en 1955, mientras trabajaba el mostrador de una tienda Spudnut en Union Gap, Washington. Tenía 14 años. Cuando ella y Carver se casaron en 1957, le faltaban dos meses para su 17 cumpleaños y estaba embarazada. Antes de cumplir los 18 años, descubrió que estaba embarazada de nuevo. Durante el siguiente cuarto de siglo mantuvo a Ray como camarera de cócteles y restaurantes, vendedora de enciclopedias y profesora. Al comienzo de su vida matrimonial, recogió fruta durante dos semanas para comprar la primera máquina de escribir de su marido.

Ella era hermosa; él era corpulento, posesivo y a veces violento. Para Carver, sus propias infidelidades no excusaban las de su esposa. Después de que Maryann se entregara a ‘un coqueteo borracho’ en una cena en 1975 -fecha en la que el alcoholismo de Carver había llegado al máximo- él la golpeó en la cabeza con una botella de vino, cortándole una arteria cerca del oído y dejándola al borde de la muerte. ‘Él necesitaba’ una ilusión de libertad ‘, Sklenicka escribe, ‘pero no podía soportar imaginarla con otro hombre.’ Es uno de los pocos puntos de esta admirable biografía donde Sklenicka muestra verdadera compasión por la mujer que mantuvo Carver y aparentemente nunca dejó de amarlo

Aunque Sklenicka presenta algo así como reverencia para el Carver escritor, y entiende claramente la influencia del alcohol contra su vida, apenas juzga cuando habla del Carver que era un marido borracho, desagradable e ingrato (y a veces peligroso). Cita a la novelista Diane Smith (‘Letters from Yellowstone’): ‘Fue una mala generación de hombres’, y casi lo deja en eso. Cuando cita a Maryann llamándose a sí misma una ‘Cenicienta literaria, que vive en el exilio por el bien de la carrera de Carver,’ la primera señora Carver viene a ser tan sólo otro ex esposa que lloriquea y no el bastión que fue, sin duda. Ray y Maryann estuvieron casados por 25 años, y durante esos años Carver escribió la mayor parte de su trabajo. Su tiempo con la poeta Tess Gallagher, la única otra mujer importante en su vida, fue menos de la mitad.

Sin embargo, Gallagher cosechó los beneficios personales de la sobriedad de Carver (que tomó su último trago de un año antes de que se enamorasen), y también los financieros. Durante el proceso de divorcio, el abogado de Maryann dijo -esto me vuelve a la cabeza constantemente y hasta cierto punto contamina mi disfrute de los cuentos de Carver- que sin una solución judicial decente, la vida de Maryann Burk Carver tras el divorcio divorcio sería ‘como un saco de pomos que no abrirían ninguna puerta’.

La respuesta de Maryann fue: ‘Ray dice que va a enviar dinero todos los meses, y yo le creo’. Carver cu esa promesmplióa, aunque no sin una buena dosis de quejas. Pero cuando murió en 1988, la mujer que había ayudado a su base financiera descubrió que había sido excluida de la recompensa financiera de los populares relatos de Carver. Sólo los ahorros de Carver ascendían a casi 215.000 dólares en el momento de su muerte; Maryann se llevó unos 10.000 dólares. La madre de Carver aún menos: a los 78 años, vivía en una vivienda pública de Sacramento y se ganaba la vida como ‘ayudante abuela’ en una escuela primaria. Sklenicka no llama a este tratamiento penoso, pero estoy feliz de hacerlo por ella.

Es como una crónica de un crecimiento de Carver como escritor que el libro de Sklenicka resulta inestimable, especialmente después de que su carrera se cruzó con la del editor, Gordon Lish, el autodenominado ‘capitán Fiction.’ Cualquier lector que dude de la torva influencia de Lish en los relatos ‘De qué hablamos cuando hablamos de amor’ puede cambiar de idea tras leer el iluminador relato que hace Sklenicka de de esta relación difícil y, finalmente, venenosa. Los que aún no está convencido puede leer las historias correspondientes en ‘Beginners’, ahora disponible en el sublimemente portátil y largamente esperado ‘Raymond Carver: Collected Stories’.”

(Aquí, más.)

2.

Martin Amis escribe sobre The Original of Laura. Y sobre Nabokov:

Lolita, Pnin, Desesperación (1936; traducido por el autor 1966), y cuatro o cinco relatos son inmortales. Rey, dama, valet (1928, 1968), Risa en la oscuridad (1932, 1936), El hechicero, El ojo (1930), Hermana siniestra (1947), Pálido fuego (1962), y Cosas transparentes están ferozmente logradas; y la pequeña Máshenka (1925), su primera novela, es una pequeña belleza. Curso de literatura europea (1980), Curso de literatura rusa (1981), y Curso sobre el Quijote (1983), junto a Opiniones contundentes (1973), constituyen el brillante registro de un artista-crítico excepcional. Las Selected Letters (1989), y las Nabokov-Wilson Letters (1979) y la magistral autobiografía Habla, memoria (1967), nos dan un retrato en cuatro dimensiones de un hombre deliciosos y honorable. La palabra que Nabokov denigraba con más frecuencia era ‘crueldad’. Y su naturaleza amable se ve con más claridad en la amorosa atención con la que, en su ficción, escribe sobre animales. Un minuto de pensarlo me da el gato de Rey, dama, valet (que se limpia con una pata trasera levantada ‘como un palo con hombros’), los encantadores perros y monos de Lolita, la ardilla y la inolvidable hormiga de Pnin, y el murciélago enfermo en Pálido fuego, que se arrastra ‘como un tullido con un paraguas roto’.

Lo llaman ‘resplandor trémulo’: una chispa, un destello, un centelleo. La esencia nabokoviana es una inestabilidad milagrosamente fértil, en la que sin avisar las palabras se separan de lo cotidiano y parten como llamas en un cielo nocturno, iluminando ocultas verstas de anhelo y terror. En Lolita, cuando comienza la fatídica cohabitación (nous connûmes, con un tono flaubertiano):

"Nous connûmes los varios tipos de trabajadores de gasolineras: el criminal reformado, el profesor retirado y el fracaso en los negocios, entre los machos; y las variaciones maternal, pseudo-educada y prostibularia entre las hembras. Y a veces los trenes gritaban en la noche monstruosamente caliente y húmeda con una sonoridad ominosa y desgarradora, que mezclaba la energía y la histeria en un chillido desesperado”.

3.

Dos listas de los mejores libros del milenio: una en el Telegraph y otra en el Times.

4.

Ayaan Hirsi Ali, Kazuo Ishiguro, Dominic West, Nick Hornby, Craig Raine, David Cameron, Craig Raine y otros hablan de sus libros preferidos del 2009.

 

NEDA

NEDA

Escriben Arash Sahami y Angus Macqueen:

“Caspian Makan ha sido atropellado por el monstruo ciego y veloz de la historia. Hace apenas cinco meses su novia fue asesinada en las calles de Teherán. Una de las 80 muertes confirmadas de forma fiable durante las manifestaciones tumultuosas que siguieron a la controvertida elección presidencial. La mayoría de los familiares de las víctimas y amigos ha vivido su dolor en privado -pero Neda Agha Soltan, la novia Caspian, murió en directo en la cámara de un móvil, en una secuencia insoportable de 90 segundos que la convirtió en un icono. En internet su rostro se convirtió en el rostro de la protesta en cuestión de horas.

Pero los símbolos destsruyen vidas. En los días y semanas que siguieron, Caspian no sólo ha perdido a la mujer que planeaba casarse, sino también su país, su familia, sus amigos y su carrera. Cualquiera y todos los que tenían algo que ver con la muerte de Neda ahora son tóxicos para el gobierno iraní. Miembros de su familia han sido intimidados, amenazados, e incluso detenidos. El médico que la cámara muestra cuando trata de salvar su vida ahora está exiliado en Gran Bretaña. El profesor de música que estaba con ella cuando murió ha aparecido en la televisión iraní, con la evidente exigencia de negar lo que vio: que Neda fue asesinada por un miembro de la milicia religiosa.

Y Caspian desapareció. En los días posteriores a su muerte, habló en emisoras extranjeras y luego desapareció. Por último, se confirmó que estaba en la famosa prisión de Evin, en Teherán -el símbolo espantoso del régimen opresor del Sha transferido sin problemas a las manos de la policía secreta de la República Islámica. Fue retenido durante más de dos meses, parte de los cuales estuvo confinado en solitario. En septiembre fue puesto en libertad bajo fianza en espera de juicio –quizá para uno de esos juicios espectáculo que se han transmitido en la televisión iraní en los últimos meses, en los que los partidarios de líder de la oposición se han visto obligados a retractarse de sus acciones. A instancias de la familia y amigos, Caspian decidió que tenía que escapar.

Nos reunimos unos días después de salir. Está escondido y por ahora no quiere que la gente sepa dónde. Hay un miedo tangible del alcance de la policía secreta en la comunidad de exiliados iraníes. Su hogar temporal es un piso vacío en un bloque de anónimos en los suburbios de una ciudad de Oriente Medio que no conoce. Por ahora, vive con otras dos víctimas de las manifestaciones de verano. Uno de ellos es un hombre enorme que fue violado con una barra de hierro después de su detención. Caspia no corre peligro de perder la perspectiva.

No parece a alguien que acaba de pasar cinco días traumáticos huyendo de su patria, con un trayecto de ocho horas de a pie a través de montañas remotas. Arreglado y elegante, nos recibe con una sonrisa suave. Ofrece té, aunque no una silla, porque no hay una sola en el piso. Sus intentos de bromas no duran mucho. Los círculos oscuros y profundos grabados bajo los ojos lo traicionan.

El torbellino lo ha consumido todo, excepto las pocas pertenencias que pudo pasar de contrabando fuera del país: entre ellos un pequeño ordenador. Lo enciendo y ahí están sus fotos de Neda: la sonrisa hermosa que diio la vuelta al mundo de repente se convierte en su imagen privada de amor de nuevo. Aquí está el hombre para el que estaba sonriendo. Caspian toca la cara en la pantalla.

Su historia empieza como un romance de verano clásico: estaban en el mismo grupo de turistas a Turquía en abril de este año. Habla de Neda como una mujer brillante, frustrada con la vida. Turquía es un lugar tentador para los jóvenes iraníes, uno de los pocos lugares que los iraníes pueden visitar sin visado. Es un país musulmán, pero no es un estado religioso. No hay ningún velo en las fotos de Neda en las vacaciones.

Su voz baja a un susurro cuando recuerda sus conversaciones primer día de las vacaciones. Ella era religiosa y había estudiado teología y filosofía en la Universidad Islámica en Teherán. Sólo había estado allí tres trimestres, cuando se dio cuenta de que ella no reconocía a su dios en lo que se enseñaba. Se había casado muy joven y se había divorciado, lo que complicaba que consiguiera trabajo. Le encantaba viajar, y estaba tratando de conseguir un trabajo como guía en Turquía.

Caspian le habló de su vida como fotógrafo profesional, le dijo que también estaba divorciado, pero acordaron no hablar sobre sus relaciones previas. Iban a empezar de nuevo. Ella no estaba interesada en una relación casual, y él, a los 38 -12 años más que ella- sabía que iba en serio. Pero estaban nerviosos: un romance de vacaciones, después de todo.

‘Durante 10 o 12 días [después] no nos vimos y no tuvimos contacto porque queríamos ver lo que sentíamos por el otro. Elegimos un día para quedar y acordamos que ese día decidiríamos si de verdad queríamos estar juntos. Yo sabía que quería estar con ella y cuando ella llegó, supe que ella pensaba lo mismo. Yo estaba feliz’.

No estaban formalmente prometidos, pero el plan. Tenían billetes para volver a Turquía juntos (Estambul; la última semana de junio). Los planes privados de una pareja privada. Pero para entonces Neda estaba muerta y Caspian en prisión.

En medio sucedieron las elecciones presidenciales de junio. Ni Caspian ni Neda era muy políticos. Toda su vida adulta las elecciones habían sido entre una variedad cuidadosamente elegida de candidatos. Anteriores previos de reforma se habían agriado ante las realidades de un sistema político dominado por una élite religiosa. Ahora se trataba de un enfrentamiento entre el presidente Ahmadinejad y un ex primer ministro de línea dura, Husein Mousavi. Ni Caspian ni Neda tenían intención de votar.

 Luego -unos quince días antes de las elecciones- algo cambió. Tal vez fuera el debate televisado entre los candidatos, 10 días antes al día de las elecciones. Ahmadineyad, un orador público mucho más carismático pareció agresivo y a la defensiva en la pequeña pantalla. A diferencia del ensayado y soporífico debate de las elecciones en EE.UU., éste fue claramente muy personal. Ahmadineyad atacó a Mousavi por permitir que su esposa fuera vista con él en público. Los cortes se subieron a Youtube. Los iraníes repetían alegremente la réplica de Mousavi: ‘Este hombre mira fijamente a la cámara y miente.’

Por las razones que fuera, Mousavi, que no es ningún liberal, pronto adquirió un gran atractivo. Como una amiga de Caspian, que también ha tenido que huir al exilio, nos dijo: ‘Yo pensaba que no votar era un no al sistema. Esta vez, tenía la sensación de que era diferente. Animaba a todos a votar. Pensaba que debíamos evitar que el gobierno de Ahmadineyad regresara con su represión. No fue un voto a favor de ningún candidato: fue un voto de protesta’.

El ‘movimiento verde’ nació esos días antes de las elecciones, y las calles tomaron un ambiente de carnaval. A Neda se le contagió el entusiasmo. A Caspian no. ‘Yo le decía’ No te puede gustar Mousavi.’ Ella decía: ’Tienes razón, no me gusta, pero me gustan sus seguidores. Exigen sus derechos por sus derechos. No se trata de un hombre’. ‘

Es imposible decir cuál es el resultado de la elección en realidad. Ciertamente, la victoria de Ahmadinejad se anunció con inusual prisa. También es cierto que cientos de miles de iraníes se sintieron engañados. Y cuando salieron a la calle se encontraron con un grupo reunido de diversos servicios de seguridad de Irán: uniformados ‘robocops’ con porras, la policía antidisturbios, la Guardia Revolucionaria, y más peligrosa de todas, la milicia religiosa, los Basiji, a veces vestidos de paisano. El resultado, durante unos días mortales, fue la guerra en la calle. Fue bastante unilateral.

Los manifestantes estaban desarmados, a excepción de las piedras que recogieron en las calles las calles. Y teléfonos con cámara. Al intentar reconstruir lo sucedido en aquellos días para nuestro documental, hemos reunido un impresionante mosaico de imágenes.  Eventos controvertidos no están registrados por una cámara, sino en 10. Se ve desde varios ángulos a policías vestidos de civil que disparaban desde los tejados; a menudo las imágenes van acompañadas un comentario de sorpresa y la indignación. Esto es periodismo ciudadano, subido a continuación a la red para que todos lo puedan ver. Las imágenes son imposibles de rastrear, pero como datos registrados en bruto hacen que la tarea de la represión muda resulte casi imposible. A partir de ahora, acontecimientos como los de la plaza de Tiananmen tendrán muchos más testimonios fílmicos. La muerte de Neda fue una de estas secuencias.

La voz del Caspian es fuerte cuando habla de elecciones o política. Ahora baja a un susurro. ‘Se unió a los manifestantes desde el comienzo. Fue muy valiente y fuerte. Eso me preocupaba, la verdad. No quería que le pasara nada. Le pedí que dejar de ir a las protestas. Pensé que podía ser detenida o que le podía pasar algo. Pero ella sólo pensaba en su meta -la democracia y la libertad para los iraníes’.

Neda asistió prácticamente a todas las manifestaciones: a algunas con su madre, a algunas con Caspian.

Parece encerrarse en sí mismo cuando recuerda cómo explicaba por qué todo el mundo debía ir. Discutían sobre eso. ‘Ella decía: Me apoyas en todo, ¿por qué en esto no? Yo decía: No entiendes a esa gente. ¿Qué pasa si te pillan? Ella dijo: No es importante, Caspian, Es mi deber. Ella dijo Caspian, deja que te diga la verdad. Creo que en estas circunstancias tenemos que ser responsables. Aunque tuviera a un hijo, lo llevaría a las manifestaciones, dijo Neda. Entonces pensé que no podía impedirle que fuera’.

El día de su muerte, Caspian estaba con su cámara en otra parte de la ciudad. ‘Ese día hacía fotos de las protestas y los manifestantes. Era difícil tomar imágenes de los guardias de seguridad que golpeaban a los manifestantes. Usé la cámara del móvil cuando no podía usar mi cámara grande. Entre las seis y las siete de la noche comencé a ver gente disparando y heridos. Pensé mucho en Neda. Estaba preocupado por ella. Quería llamarla pero el sistema de telefonía móvil estaba desconectado y no podía comunicarme con ella. No dormí esa noche. Escenas terribles pasaban por mi cabeza. Yo estaba sentado frente a mi ordenador, mirando las fotos que había hecho. Alrededor de las seis de la mañana sonó mi móvil. Era el número de Neda. Pero no era ella. Era su hermana. Dijo: Caspian, hemos perdido a Neda. Yo no entendía lo que quería decir. No podía creer lo que me estaba diciendo. ‘

Para entonces, el mundo empezaba a ver en las imágenes que la mostraban en el suelo, con la sangre saliendo de su pecho, apoyada por dos hombres. La última imagen que la mayoría de la gente puede soportar muestra su rostro, hermoso y claro, antes de que la sangre corra sobre él, mientras voces desesperadas piden: ‘Mi niña. ¡Neda! ¡Quédate con nosotros!’. En otros lugares de la web hemos encontrado una prueba más: después de los disparos, la multitud se enfrentó al asesino aparente -un miembro de la milicia religiosa- medio desnudo delante de las cámaras de teléfono. Un arresto ciudadano era absurdo pero tomaron su carné de identidad como prueba y lo colgaron en internet.

La religión chií está impregnada de la mitología de martirio; la identidad musulmana de Irán siempre ha sido definido por el sacrificio. Las autoridades lo saben. Cuando las imágenes de Neda llevaron la noticia por todo el mundo, actuaron rápidamente para matar a la historia.

A partir de contactos con su madre y hermana, y el testimonio de Caspian, hemos reunido lo que vino a continuación. Les permitieron enterrarla, pero en una parte del cementerio reservado para los cuerpos de los manifestantes. Se les prohibió celebrar cualquier tipo de vigilia –a ninguno de los restaurantes locales, salas o las mezquitas se les permitió que los aceptaran. Mientras tanto, en la televisión, los funcionarios policiales de rango superior culpaba de la violencia a elementos terroristas, diciendo que las fuerzas gubernamentales no llevaban armas de fuego. Angustiado, furioso por lo que oía y atormentado por las pesadillas, Caspian Makan pensó que no podía permanecer en silencio. Concedió entrevistas por teléfono a BBC Persia, Al Yazeera y las estaciones de habla persa en el extranjero, donde describía brevemente lo que había sucedido.

Sus amigos le pidieron que abandonar el país, pero Caspian. ‘No quería. Yo no era capaz de hacerlo. No podía salir de casa de Neda. No podía estar muy lejos de ese movimiento. No me importaba’. El 26 de junio, seis días después de la muerte de Neda, la policía rodeó la casa apostando francotiradores en los techos cercanos. ‘Estaba en casa cuando sonó el timbre. Se llevaron todo mi archivo de trabajo, mis herramientas de edición, mis documentos, las 10.000 fotos que había recogido para publicar publicar un día. La mayor parte de este trabajo está dedicada a los sitios históricos en Irán y a la fotografía de naturaleza.

‘Me dijeron que me iban a llevar a la cárcel de Evin. Me llevaron a una celda. La tumba de Nelda tenía el número 32. La que tenía al lado llevaba el número 34, el número de mi celda. No quería volver después de que me hubieran apresado. Quería que me mataran a mí también’

Pasó casi dos semanas en régimen de aislamiento. Le vendaban los ojos cada vez que lo trasladaban. Pero podía oír. ‘El ruido de los golpes, los gritos. A veces, se oían los gritos y el llanto de los jóvenes. Creo que la mayoría eran voces de jóvenes. A veces los distinguía desde la puerta de mi celda’.

‘Era como una sala de examen. Sentaron a los jóvenes a las sillas. Querían que escribieran lo que hicieron durante las manifestaciones. No puedo decir el número exacto, pero creo que llevaban a unas 400-500 al día allí. Estaba tan lleno que tenían a gente sentada en las duchas’.

En los interrogatorios lo trasladaron a otra celda. ‘Me sentaron en el suelo frente a la pared. Había dos o tres de ellos. Nunca los vi. Sólo una vez vi el zapato de uno de ellos. Es muy puntiagudo y brillante. Decían que Neda era miembro de un grupo de oposición a la República Islámica del Irán. Insistían en que Neda y yo éramos miembros de un grupo que había planeado los acontecimientos’.

Después sugirieron que Neda estaba en una misión suicida –que había ido a morir a sabiendas, para socavar el Estado. Caspian creía que todo era un formalismo. ‘No lo decían en serio. Estaba bastante claro que ellos mismos no creían las acusaciones que estaban haciendo’. Lo que estaba claro era el daño que pensaban que la muerte de Nedaque había causado a la República Islámica y que él había hecho mucho peor al hablar en público.

Luego se cambió de táctica. ‘Dijeron: El gobierno de Irán está orgulloso de ti.’ Me trajeron helados y galletas. Después me llevaron a mi celda. Volví a sentir un poco de alivio. Pensé, vale, voy a apagar la luz. Era como un faro brillante que me apuntaba directamente a la cara. Entonces e di cuenta de que no había interruptor para apagarlo.’

Continuó así. ‘Me ataron a una silla junto a la pared. Me pegaron. Me dijeron que iban a ejecutarme.’ Esas semanas le propusieron distintas versiones de lo ocurrido, pero las rechazó.

Tras una serie de interrogatorios todo se mantuvo en calma durante una semana. Fue trasladado a una nueva celda durante 40 días, pero no le interrogaron de nuevo. En una sesión final los guardias admitieron que ni él ni Neda formaban parte de ningún grupo político ‘pero dijeron que yo había quebrantado la ley al hablar’. Ante la creciente presión -la familia de Neda exigía su liberación, al igual que AI y otras organizaciones internacionales- finalmente lo dejaron en libertad bajo fianza. Sigue acusado de ‘conspiración para derrocar a la República Islámica de Irán’. Las familias tuvieron que reunir 100.000 dólares y las escrituras del padre de Caspian.

Tras su liberación, pasaba todas las mañanas en la tumba de Neda. Iba temprano para evitar la policía de seguridad que andaba por las cercanías. ‘A Neda le gustaba el amanecer, así que iba temprano para estar a solas con ella entonces. Cuando salía el sol, la gente empezaba a llegar a llegar. Se ha convertido en un lugar de peregrinación’.

Todo el mundo le decía a salir, que iba a ser detenido de nuevo. Pero era difícil. ‘Yo no quería salir. Por un lado, creo que este movimiento no ha muerto y nunca morirá. Pero cuando vi las limitaciones que bajo las que estaba, cuando vi que me tenían bajo vigilancia constante y que tenía que guardar silencio, no pude soportarlo’.

El viaje para salir del país –organizado por contrabandistas profesionales- fue traumático. Estaba enfermo y solo. En un punto tuvo que cruzar solo un paso de montaña. La escalada le llevó 8 horas.

Caspian mira hacia delante. Está aliviado por haber llegado al final. ‘Cuando me marché de Teherán miraba a la buena gente de Irán, que es paciente y amable. Parecían abrumados. Tengo 38 años. Siempre amaré Irán. Fue tan duro: dejaba el lugar de descanso de Neda. Todavía no puedo creerlo. Todavía pienso que voy a verla’.

Tiene una misión. Quiere organizar una exposición en su memoria. Este hombre calmado y digno no se resigna. ‘Ahora que me he ido de Irán, puedo gritar. Para romper el silencio’.”

En la imagen (Mario Tama/Getty Images), un manifestante tiene una imagen Neda Agha Soltan en una protesta en Nueva York.

SEMANA

SEMANA

 

1.

Según Tayyip Erdogan, primer ministro de Turquía, “es imposible que quienes profesan la fe musulmana cometan genocidio”.

Erdogan había invitado a una cumbre de la Organización de la Conferencia Islámica en Estambul al presidente de Sudán, Omar Hasan Ahmad Al-Bashir, contra el que hay una orden del tribunal del Tribunal Principal Internacional por las atrocidades en Darfur. Según la orden, los crímenes han causado la muerte de 135.000 personas y han hecho que 2.500.000 personas abandonen sus hogares.

Erdogan dijo que en cualquier caso Darfur no era comparable a Gaza, y que prefería reunirse con Al-Bashir antes que con Netanyahu.

Finalmente Turquía, debido a la presión de la Unión Europea, retiró la invitación a Al-Bashir.

2.

Noam Chomsky ha estado en Irlanda, invitado por Amnistía Internacional. Allí ha elogiado la política exterior de Turquía, pero ha dicho que nunca entrará en la Unión Europea a causa del racismo de los europeos.

3.

Human Rights Watch denuncia que desde 2003 un gran número de ciudadanos chinos han estado incomunicados durante días o meses de manera secreta en centros de detención ilegal conocidos como "cárceles negras" por agentes estatales que violan los derechos de los detenidos con impunidad.

Según Human Rights Watch, “por lo general los detenidos en las cárceles negras son peticionarios.  Son ciudadanos de las zonas principalmente rurales que vienen a Beijing y a otras capitales de provincia en busca de resarcimiento por abusos que van desde apropiaciones ilegales de tierras y corrupción del gobierno hasta tortura policial.  Los funcionarios locales, con la tolerancia de las autoridades de seguridad pública, establecen las cárceles negras como una forma de asegurar que estos peticionarios sean detenidos, castigados y enviados a casa, para que estos funcionarios no sufran detrimentos en virtud de las reglas que imponen sanciones burocráticas cuando hay un gran flujo de peticionarios provenientes de sus áreas”.

 Al parecer, los detenidos sufren amenazas y abusos, que incluyen violencia física, robo, extorsión, amenazas, intimidación y privación de alimentos, sueño y atención médica.

4.

Champal Compoare, primera dama de Burkina Faso, ha exigido la prohibición de la ablación de clítoris en todo el mundo, en un encuentro en Uagadugú. La OMS calcula que entre 100 y 140 millones de mujeres en todo el mundo han sufrido esta mutilación brutal, "la violación más repugnante de los derechos humanos".