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Daniel Gascón

SOBRE LA BELLEZA

SOBRE LA BELLEZA

 

1.

Dona Abu Nasr escribe sobre el único concurso de belleza de Arabia Saudí, que elige la “Belleza Moral”: no se ve el cuerpo ni la cara de las participantes, y gana la concursante que muestre más devoción y respeto por sus padres.

Khadra al-Mubarak, la mujer que aparece en la foto y la organizadora del concurso, ha dicho “La idea del concurso es medir el compromiso de las concursantes con la moralidad islámica. Es una alternativa a las llamadas a la decadencia de otros concursos de belleza que sólo tienen en cuenta el cuerpo y el aspecto de la mujer. A nosotros nos preocupa la belleza del alma y la moral”.

Casi 200 concursantse pasarán 10 semanas asistiendo a clases y respondiendo a preguntas sobre temas como “Descubriendo tu fuerza interior”, “Cómo se forja un líder” y “Mamá, el paraíso está a tus pies”, que supuestamente es una frase que dijo Mahoma.

Las concursantes pasarán un día en una casa de campo con sus madres, donde las observarán jueces femeninas que evaluarán como interactúan con sus madres. Puesto que el concurso no está televisado y no hay hombres, ese rato las mujeres podrán quitarse los velos y las ropas que deben llevar en público.

2.

Las mujeres de Arabia Saudí sufren discriminación en la educación, el empleo o el sistema legal. Sus derechos no son iguales, sino "similares" (o sea: menores). Aunque la mayoría de las universitarias son mujeres, el país tiene la tasa de fuerza de trabajo femenina más baja del mundo (5%). En Arabia Saudí el Corán funciona como Constitución, y el país se rige sobre la base de la ley islámica. Las normas de la sharía imperan en los tribunales (también para los no musulmanes), e incluyen amputaciones, pena de muerte y castigos corporales. A veces un homicida tiene que pagar a la familia de la víctima una compensación económica: si la víctima es una mujer, debe pagar la mitad de dinero que si es hombre.

Las mujeres y los hombres deben estar separados: las mujeres no deben hablar con hombres que no sean de su familia y la segregación se produce a veces incluso dentro de las casas,  con estancias separadas para hombres y mujeres. Dentro de las familias sigue vigente la costumbre de la vigilancia masculina, una forma de control familiar. Las mujeres no pueden testificar en juicio, a no ser que hablen de un asunto personal del que ningún hombre fue testigo; su testimonio se considera sólo una suposición, ya que, según las leyes del país:

  1. Las mujeres son mucho más emocionales que los hombres y, como resultado de esas emociones, distorsionan sus testimonios.
  2. Las mujeres no participan en la vida pública, así que no pueden comprender lo que ven.
  3. Las mujeres están completamente dominadas por los hombres, que, por la Gracia de Dios, son superiores; las mujeres por tanto testificarán según lo que el último hombre les haya dicho.
  4. Las mujeres son olvidadizas y su testimonio no puede considerarse fiable.

En caso de violación, su testimonio se trata como presunción; el de su agresor como hecho. A veces se castiga a las víctimas de una violación: no deberían estar solas con hombres que no pertenecen a su familia. El año pasado una mujer víctima de una violación múltiple fue condenada a recibir 200 latigazos y a pasar 6 meses en prisión por quebrantar las leyes que ordenan la segregación por sexos (aunque luego el rey Abdullah la perdonó ante la presión internacional).

Aunque hay algunos equipos, los deportes femeninos están prohibidos en principio. Es el único país del mundo en el que se prohíbe a las mujeres conducir coches e ir en bicicleta en carreteras públicas. Eso sí, pueden pilotar un avión.

3.

En el mundo anglosajón es el día de la madre. El blog de libros de The New Yorker lo celebra con posts sobre algunas madres literarias inolvidables: Sophie, la madre de Alexander Portnoy, que la califica como “el personaje más inolvidable que he conocido nunca”; Marmee, la madre de Mujercitas; Charlotte Haze, la madre de Lolita; o, también, el doctor Frankenstein.

4.

Cuando Woody encontró a Larry:

“Mi filosofía ha sido consistente, y parece convincente o estúpida según lo buena película. Si hago una película y la película funciona, la gente sale diciendo, ‘eh, tiene sentido’. Y si lo he hecho mal y he tomado decisiones artísticas equivocadas, piensan: ‘sus ideas son estúpidas y narcisistas e irrelevantes’. Pero en realidad las ideas son las mismas… sólo que he fracasado artísticamente”, dice Woody Allen.

5.

Cuba estrecha el cerco sobre los blogueros.

En la foto, al-Mubarak. Es de Nisreen Aldar, para The Associated Press.

VIAJES Y VISADOS

VIAJES Y VISADOS

 

1.

Estados Unidos no le ha dado a tiempo un visado a Silvio Rodríguez para ir a cantar en el cumpleaños de Pete Seeger. El cantante se ha molestado: "Creo que la actitud del Departamento de Estado es muy contradictoria con el deseo expresado por el presidente Obama de un acercamiento con Cuba", ha dicho, en un mensaje que es una obra maestra de cinismo y propaganda (y que por supuesto no menciona el desprecio de Raúl Castro al acercamiento de Obama).

El artista cubano, un protegido del régimen y ex diputado en el parlamento cubano, que sigue haciendo proselitismo de la dictadura castrista cuando viene a nuestro país, dijo sentirse "tan bloqueado y discriminado" por la Administración Obama "como por otros Gobiernos" estadounidenses. Es decir, un beneficiario y propagandista de un régimen basado en la violación de libertades esenciales tiene el cuajo de dar lecciones de democracia y tolerancia a países libres, tolerantes y democráticos.

Curiosamente, Silvio Rodríguez criticó desde París que un país extranjero no le permitiera entrar, pero no mencionó que hay muchos cubanos a los que el régimen castrista no permite salir de su país, en un secuestro que ya dura más de medio siglo.

2.

Escribe Mark Dowie:

“Nunca se ha contado el número de refugiados por la causa de la conservación de la naturaleza; de hecho, no están reconocidos oficialmente como refugiados. Pero el número de personas desplazadas de sus territorios tradicionales durante el siglo pasado en aras de la conservación de la naturaleza, se calcula en casi 20 millones de personas, 14 millones sólo en África”.

3.

25 películas políticas.

4.

Malcom Pryce elige 10 novelas de expatriados.

5.

Los periódicos cuentan la historia de Connie Culp, la mujer que ha recibido un transplante facial después de que su marido le disparase en la cara.

No me gustó el tratamiento que los medios supuestamente serios dieron a la visita de Sarkozy, porque en general me pareció más propio de la prensa de corazón que de medios que tienen que hablar de quienes tienen responsabilidades políticas, de las decisiones y las medidas adoptadas, del buen discurso de Sarkozy en el congreso, de la lucha contra el terrorismo y la crisis, o de la falta de avance en las comunicaciones con el Pirineo central. Esa manera de tratar a los políticos y a sus parejas como si fueran personajes del corazón ya estuvo presente en las reuniones del G-20, es prácticamente en los medios españoles, y parece que tampoco le ha gustado a Pepa Bueno, aunque lo que a ella más le molesta es la foto -portada en El País y otros medios- en la que se veía de espaldas a Carla Bruni y Letizia Ortiz.

            Uno puede rechazar esa foto de portada desde diversos puntos de vista. La periodista, generalmente rigurosa y excelente, emparenta a quien elige la portada o hace la fotografía con el hombre que arroja ácido a la cara de su mujer, o del que le dispara en el rostro.

Y luego dicen que exageramos cuando se presta demasiada atención a nuestros culos. Es que la historia nos dice que si se creen que solo somos un culo, acaban por destrozarnos la cara.

Aparte del sospechoso plural, al final uno no sabe quién sale peor: los periodistas que se convierten en responsables de todos los crímenes contra las mujeres, o la víctima de la barbarie, transformada en símbolo, en la bisagra chirriante de un argumento demagógico.

 

He tomado aquí la imagen.

 

PRISIONEROS

PRISIONEROS

En Hoja de ruta de Jean Debernard, el protagonista, Mathieu Cayrol, le decía a su antiguo amigo, un siniestro oficial de inteligencia en Argel:

De vez en cuando la filosofía se apunta al juego y sale a la calle. La tortura es un arma de doble filo que golpea al torturador antes de alcanzar a su víctima. Acuérdate. El desprecio a uno solo es la herida de todos. Cuando empiezas a destruir el respeto del otro es que tu propio respeto, el que te debes a ti mismo, ya está muerto.

 

Escribe Christopher Hitchens:

“No obtuvo la atención que merecía por ello, pero el presidente Obama mezcló hábilmente los principios liberales con una apelación a los valores conservadores básicos de la ‘Vieja Europa’ cuando, en su comparecencia ante la prensa por sus primeros 100 días, utilizó a Winston Churchill para justificar su oposición al ahogamiento simulado y los ‘métodos aumentados’. Le dijo a su público que, incluso cuando Londres estaba siendo ‘bombardeado hasta hacerlo añicos’ y el gobierno británico retenía a cientos de agentes nazis en un centro de internamiento, la opinión del primer ministro consideraba que la tortura era inadmisible.

Sería tranquilizador pensar que alguien cercano a Obama le había pasado una copia de un librito poco conocido, llamado Camp 020: MI5 and the Nazi Spies. Publicado por la British Public Record Office en 2000, describe lo que sucedía en Latchmere House, una extraordinaria prisión británica de Ham Common en el suburbio británico de Richmond, que albergó hasta 400 miembros de las fuerzas de Hitler durante la Segunda Guerra Mundial. El oficial al mando era un hombre llamado Coronel Robin Stephens, y aunque llevaba un monóculo y presentaba todo el aspecto de un jefe militar autoritario y gélido (y lo llamaban y temían bajo el nombre de ‘Ojo de Lata’), fue un defensor del enfoque no violento hacia sus invitados de larga duración. Por decirlo con pocas palabras –como él hizo-, su opinión era y siguió siendo: ‘La violencia es tabú, porque no sólo produce respuestas para agradar, sino que rebaja la calidad de la información’.

Para que percibas algo del sabor de esta prohibición, te pido que consideres el caso del agente alemán que utilizaba el nombre “TATE” en código, que llegó a Inglaterra en paracaídas en 1940, en un momento en el que casi toda la Europa continental estaba bajo el control de Hitler y ni los Estados Unidos ni la Unión Soviética habían entrado en la guerra. Transportado a Camp 020, TATE mantuvo obstinadamente que era un refugiado danés. Un interrogador externo no acostumbrado a las reglas se sintió exasperado ante su inicial tozudez y ‘siguió a Tate a su celda cuando terminó el primer interrogatorio, y, en flagrante violación de la rígida regla del comandante que decía que no debía emplearse la violencia física en Ham, golpeó al agente en la cabeza. El incidente condujo a la inmediata expulsión [del oficial agresor] del campo’. Un golpe en la cabeza en un momento en que las ciudades británicas indefensas eran bombardeadas cada noche, y el bestia fue expulsado.

Eso no se todo. TATE fue sometido a la presión de los interrogatorios intensivos, que incluían la sugestión de que un amigo íntimo nazi lo había traicionado. Terminó haciendo una confesión completa, llevando a sus captores al lugar en el que había ocultado su transmisor, y siendo utilizado luego para mandar falsas informaciones a Alemania. Los registros británicos de la guerra concluyen que la ‘habilidosa dirección de sus actividades e informes no sólo dieron la oportunidad de engañar al enemigo, sino también de alcanzar información adaptada que permitía detectar a otros agentes y la neutralización’.

Los paralelismos no son siempre tan exactos como le gustaría a uno. Los agentes de espionaje no estaban protegidos por la convención de Ginebra, y ni siquiera había que informar de la existencia del campo a la Cruz Roja (algo que en cierto sentido hace la contención de los guardianes más extraordinaria). Pero los espías no eran normalmente responsables de situaciones de la ‘bomba a punto de estallar en algún sitio’. Aun así, la necesidad de información e inteligencia debía ser entonces un asunto de supervivencia nacional, y la tentación de acortar esquinas debió ser intensa.

Los espías, a diferencia de los prisioneros de guerra, podían ser condenados a muerte, y el conocimiento de que podían ser ejecutados (sólo tras un juicio, por supuesto) se utilizaba a veces para someter a nazis recalcitrantes. Un total de 16 agentes de Hitler fueron condenados a la pena capital durante la guerra, muchos de ellos al final de una cuerda pero otro fusilado en la Torre de Londres. Catorce de las víctimas llegaron del Campo 020, donde los libros de registros muestran que había un considerable debate entre los oficiales sobre la utilidad de la pena de muerte. (Una mirada a algunas de las fotografías de los hitlerianos tienta a uno, sin duda irrazonablemente, a desear que hubiera habido algo menos de clemencia).

En los memorandos de la tortura de la CIA la privación de alimento sólido como una táctica contra nuestros prisioneros. En el campo 020, ni siquiera esto se usaba para  la interrogación, pero una vez se empleó para romper la huelga de hambre organizada por un tal Herr Krag, ‘un fanático nazi de Schleswig-Holstein’. Los participantes en esta revuelta estaban ‘confinados en sus celdas y provistos de glucosa y leche. La frustración se impuso en 72 horas’. Creo que uno  podría enfrentarse al jurado de la opinión pública mundial con una conciencia razonablemente limpia.

Como el Coronel Stephens escribió, siguiendo las palabras citadas más arriba sobre cómo la ‘violencia es tabú’ y ‘rebaja la calidad de la información’.

No hay lugar para una evaluación porcentual de la fiabilidad. Si la información es correcta, se acepta y se almacena; si es dudosa, debería rechazarse por completo.

En otras palabras, es precisamente porque la situación era tan urgente, tan desesperada, y tan grave que no se podía permitir que métodos de aficionados o estúpidos contaminasen la fuente. El coronel Stephens, que estaba completamente dedicado a romper a sus prisioneros y doblegar  a los nazis, logró convencer a muchos detenidos importantes de que trabajaran para él y empezó a recibir preguntas del ‘FBI y la Policía Montada del Noroeste, del Director de Seguridad de la India y la Resistencia de De Gaulle, de los belgas y los holandeses’. Sería bueno que incluso ahora la inteligencia estadounidense tomara una página de ese libro implacable y sin embargo humano”.

 

He tomado la imagen aquí.

 

CONSPIRACIÓN Y COMIDA

CONSPIRACIÓN Y COMIDA

 

1.

David Aaronovitch acaba de publicar un libro sobre las teorías de la conspiración: Voodoo Stories: The Role of Conspiracy Theory in Shaping Modern History: Christopher Hart escribe:

“En su introducción a su inteligente y totalmente disfrutable estudio de las modernas teorías de la conspiración, David Aaronovitch cita al gran historiador británico, Lewis Namier: ‘El principal logro del estudio histórico es un sentido histórico, una comprensión intuitiva de cómo no ocurren las cosas”. Es precisamente el sentido del que carecen los teóricos de la conspiración. En su lugar tienen un supuesto conocimiento superficial y adolescente, que no se parece en nada al conocimiento verdadero y ordenado, por no mencionar el tipo de visión instintiva que postulaba Namier”.

 “Voodoo Histories es, sin embargo, mucho más que una prolongada burla de la locura humana, aunque eso siempre sea un pasatiempo innoble pero muy divertido. También es una investigación seria sobre el atractivo de las teorías de la conspiración, y las hipótesis de Aaronovitch son consistentemente razonables, persuasivas y humanas. []

Las teorías de la conspiración pueden ser psicológicamente necesarias, sugiere Aaronovitch. Como ciertos tipos de drogadicción, esas creencias pueden ser una automedicación contra un desorden más profundo: la desesperada sensación de que nada tiene sentido. Describe las teorías de la conspiración como ‘historia para perdedores’, con más piedad que desdén. Atraen sobre todo a aquellos a quienes la ‘modernidad ha dejado atrás’, y para el usuario son ‘tranquilizadoras’. Son paranoia inherente es una tirita que ‘disfraza el verdadero desastre, el a menudo bien fundado miedo a que nadie piense en ellos’.”

Aquí, una reseña de A. C. Grayling.

2.

Una entrevista con Carol Ann Duffy, que será la primera poeta laureada del Reino Unido. Entre sus antecesores están John Dryden, William Wordsworth, Alfred Lord Tennyson, Cecil Day-Lewis, Ted Hughes o Andrew Notion. Philip Larkin se negó a aceptarlo. Carol Ann Duffy dice que no tiene nada que ver con Larkin “salvo que los dos somos lesbianas”.

3.

Rafael Azcona  decía que en las buenas películas la gente tenía que comer. Geoff Nicholson repasa algunos menús novelescos –uno de los más asquerosos, es el de Moby Dick, donde hasta los vasos de leche sabían a pescado, y también cuenta:

“Según el amigo y biógrafo de Kafka Max Brod, hubo una época en los años 20 en la que Kafka consideró, o al menos fantaseó, con abrir un restaurante con su amante Dora Diamant, que era, aparentemente, una cocinera excelente. Kafka sería el camarero: qué distinta habría sido la historia de la literatura del siglo XX si Dora hubiera puesto algo de carne esos secos huesos checos. Puede que siguiéramos teniendo El proceso, pero quizás también Las mejores recetas de Franz Kafka.

Estaría en buena compañía. Hoy, no sólo tenemos The Alice B. Toklas Cookbook, una memoria literaria y un libro de recetas y fuente para el tristemente célebre dulce de leche de Brion Gysin (no brownie, como suele decirse), sino también Dining With Marcel Proust [Cenando con Marcel Proust], Tea With Jane Austen [Té con Jane Austen], y al menos cuatro libros de cocina inspirados por Sherlock Holmes; también hay un libro llamado The Joyce of Cooking (como en James), un título tan bueno que si se te ocurre no te queda otro remedio que escribir el libro.”

4.

Cynthia Crossen escribe sobre las malas críticas, y cita esta frase Richard Porson sobre los poemas románticos de Richard Porson: “Serán leídos cuando Homero y Virgilio hayan sido olvidados –pero no antes”.

“Sin embargo”, dice, “los mejores críticos dan una impresión de generosidad. Como escribió el inglés Stephen Potter, la misión del crítico ‘es mostrar que eres realmente tú el que debería haber escrito el libro, si hubieras tenido tiempo, y, como no has podido, estás contento de que alguien lo haya hecho, aunque podría haberse hecho mejor’”.

5.

Amos Oz cumple hoy 70 años. Hace unas semanas Haaretz se adelantaba con varias piezas: un perfil de Yehoshua, un artículo Haim Be’er y esta entrevista con Maya Sela.

En la imagen, Monroe y los Kennedy.

 

FRASES

FRASES

 

1.

El País no ha querido publicar una columna de Enric González que incluía esta frase: "No quiero ponerme en lo peor, pero cualquier día, en cualquier empresa, van a rebajar el sueldo a los obreros para financiar la ludopatía bursátil de los dueños"

2.

William Mailing escribe desde Beirut:

“Un profesor de la Universidad Americana encargó recientemente ejemplares del Diario de Anne Frank para sus clases, para descubrir que el libro está prohibido. Siguió investigando y encontró una larga lista de libros, películas y música prohibidos.

Esto es asombroso –y profundamente irónico- porque Beirut ha sido designada “Capital Mundial del Libro” en 2009 por la UNESCO. La semana pasada el Día del Libro y del Copyright arrancó con una variedad de lecturas y exposiciones que honran “los principios de libertad de expresión y publicación”, tal y como señalan la Constitución de la UNESCO, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y el “Acuerdo de Florencia” de la UNESCO. La trampa está en que Líbano no ha firmado el Acuerdo de Florencia, que se centra en la libre circulación material impreso y audiovisual.

Incluso una lista parcial de libros prohibidos en Líbano nos detiene: La elección de Sophie de William Styron; La lista de Schindler de Thomas Keneally; De Beirut a Jerusalén de Thomas Friedman; libros de Philip Roth, Saul Bellow e Isaac Bashevis Singer. De hecho, los libros que retratan a los judíos, a Israel o al sionismo de manera favorable están prohibidos.

Los escritores en árabe tampoco se libran. El jardín de los sentidos de Abdo Wazen y El viaje de Hana a la luna de Layla Baalbaki fueron a los tribunales. El sirio Sadiq Jalal al-Azm fue procesado por su Crítica del pensamiento religioso.

La censura es competencia de la Sûreté General, que combina las funciones del FBI, la CIA, y la Seguridad Nacional. No ofrece una lista de obras prohibidas, ni responde preguntas. Sin embargo, uno de los principales importadores de libros, en un email, aportó una lista de películas prohibidas y las razones aportadas por la Sûreté: A Voice from Heaven (versos del Corán recitados durante escenas de baile); Priscilla, Reina del desierto (homosexualidad); El borracho (de Canon, en la lista negra) y Daniel Deronda (filmada en Israel).

Todas las películas de Jane Fonda están prohibidas, porque visitó Israel en 1982 para pedir votos para Tom Hayden. Cortina rasgada está prohibida: Paul Newman protagonizó Éxodo. Y la serie de televisión La niñera está prohibida, por Fran Drescher.

Según el periódico de Beirut L’Orient, cualquiera de las religiones reconocidas (un sistema conocido como “confesionalismo”) puede pedir unilateralmente a Sûreté que prohíba un libro. El musulmán Dar al-Fatwa y el Centro Católico de Información son los más activos y efectivos. (El último logró prohibir El código Da Vinci.) Hasta obras de islamistas autoproclamados como El islam como rehén de Assadeq al-Nayhoum’s han sido prohibidos, y sólo circulan en otras ediciones (sirias)

La censura es un problema en todo el mundo de habla árabe. Aunque firmó el Acuerdo de Florencia, la Academia de Investigación Islámica de Egipto, a través de su junta censura al-Azhar, decide lo que no puede publicarse: Los hijos de Medina de Naghib Mahfouz se consideró sacrílega y sólo se imprimió, censurada, en Egipto en 2006. Arabia Saudí patrocina ferias internacionales del libro en Riaad, pero según informaba Katha Ghosn en L’Orient, envía agentes de paisano a las librerías con regularidad.

Obras que podrían estimular el diálogo en Líbano se prohíben. Vals con Bashir, una película israelí de 2008, está prohibido (aunque dice que Ariel Sharon fue cómplice en la masacre de Sabra y Chatilla). Según la web Monstersandcritics, Vals con Bashir se convirtió en un clásico instantáneo en los campamentos palestinos que retrata, porque es la única historia a disposición de los jóvenes. ¿Cómo llegaron hasta allí esas copias?

La respuesta también es vergonzosa. Al igual que ignora la libertad de circulación, Líbano tampoco respeta las leyes internacionales del copyright. Libros de todo tipo se fotocopian rutinariamente para usarlos en institutos y universidades. Y en lo que respecta a los DVDs, sólo hay que mencionar un título y aparece la copia pirata. Slumdog Millionaire estaba en las tiendas de vídeo antes de que se estrenara en Estados Unidos.”

3.

El otro día Juan Marsé, en su discurso:

«Woody Allen dijo en una de sus buenas películas: “El realismo es el único lugar donde puedes adquirir un buen bistec”».

A mí me gusta el realismo y creo que la memoria es muy importante para un escritor. Pero hay algún error en la frase de Marsé:

1.Parece que la cita no es de una película, ni siquiera de “una de las buenas” de Woody Allen, lo que demuestra el rigor de los juicios cinematográficos de Juan Marsé, que por otra parte suele entusiasmarse por las películas que no existen. La cita proviene del cuento “The Condemned”, que apareció en The New Yorker el 21 de noviembre de 1977 y luego fue recogido en Side Effects y en ediciones recopilatorias de los cuentos de Woody Allen, como Complete Prose –que ya ha quedado antigua-, desde donde cito. En España lo ha editado Tusquets, en Cuentos sin plumas.

2.El cuento dice: “Cloquet odiaba la realidad pero se daba cuenta de que era el único lugar en el que puedes conseguir un buen bistec”.  

Es una cosa menor y puede que sean despistes, licencias, como se ha señalado, o una manera retorcida de explicar o usar las trampas del realismo, que deberían emplearse en la ficción y no en los discursos. Pero para defender el realismo (que, a fin de cuentas, a él sí le ha servido para conseguir un bistec), Marsé se inventó una película y se cargó literalmente la realidad. 

4.

Una entrevista sobre la gripe.

En la imagen, Larry David y Woody Allen.

 

LOS DESASTRES DE LA GUERRA

LOS DESASTRES DE LA GUERRA

 

El general, pintor y grabador Louis-François Lejeune (Estrasburgo, 1775-Toulouse, 1848) participó en las batallas más importantes de su época: estuvo en Valmy, Marengo, Austerlitz o Moscowa. Sus cuadros se han convertido en la representación más célebre de muchos de esos combates.

Lejeune también estuvo en el segundo asedio de Zaragoza, en el invierno de 1808-1809, y lo contó en “Los sitios de Zaragoza” (Institución Fernando el Católico, 2009), el único libro que publicó en vida y el texto más extenso que dedicó a una operación militar. Carlos Riba lo tradujo en 1908, y ahora Pedro Rújula ha corregido las alteraciones de esa versión: donde Lejeune utilizaba expresiones como “extrema superstición”, “fanatismo” y “falsos milagros”, el texto en castellano decía “sentimentalismo religioso”, “sentimiento” y “creencias milagrosas”. Rújula también ha escrito un documentado prólogo que ilumina el texto y el personaje.

Aunque Lejeune llegó a Zaragoza el 20 de enero, también cuenta el primer sitio y los preparativos del segundo. Su relato explica claramente los movimientos de las tropas y la geografía la ciudad. Pero también está salpicado de episodios ficcionalizados, y de referencias a sucesos históricos y legendarios: Lejeune compara el avistamiento de Zaragoza con la llegada de los cruzados a Jerusalén, y asegura que el sitio tiene similitudes con los de Sagunto y Numancia.

Lejeune insiste en las dificultades del ejército francés y habla de las leyendas sobre los tesoros que guardaba la ciudad. Reconoce el heroísmo de los zaragozanos con una mezcla de admiración y espanto: “En esta capital de Aragón, el amor a la libertad, a la religión, el sentimiento de la nacionalidad han hecho de cada ciudadano defensor voluntario de su hogar y unas víctimas inmoladas al honor de la patria”. Critica la actuación de los dirigentes de los aragoneses, que se empeñan en continuar la lucha cuando se ha extendido una epidemia, no hay refuerzos y todo está perdido. Palafox aparece como un propagandista embustero y sin experiencia militar. El padre Basilio Boggiero sale peor parado: “de corazón feroz y sin piedad”; “atroz verdugo de Zaragoza”; “energúmeno”. Lejeune señala el papel de las mujeres en la lucha y en el auxilio a los heridos, y la “despótica” influencia que ejerce sobre ellas un clero belicoso: un cura presume de haber degollado a 17 franceses.

“Los sitios de Zaragoza” es un libro sobre la barbarie de la guerra. Lejeune habla de los combates que se libran bajo tierra, de los ahorcamientos en Zaragoza y las matanzas de civiles, de las casas incendiadas para evitar el avance de los franceses, los disparos desde los tejados y desde los boquetes que acababan de abrir los cañones del enemigo. Los franceses utilizan los cuadros y los libros de las bibliotecas saqueadas para encender fuego o para construir parapetos: “Muchos de nosotros debemos la vida al espesor del volumen de tal o cual santo cuya piedad no habíamos soñado en imitar”. “Los sitios de Zaragoza” es un testimonio único de un episodio terrible, en el que los zaragozanos se acostumbraron a caminar sobre los cadáveres esparcidos por las calles que recorremos todos los días.

"Los sitios de Zaragoza". General Lejeune. Edición y prólogo de Pedro Rújula. Institución Fernando el Católico, 2009. 180 páginas.

Esta reseña apareció el 30 de abril en Artes & Letras de Heraldo de Aragón. En la imagen, "Episodio del sitio de Zaragoza: asalto al monasterio de Santa Engracia" (1824), de Lejeune, que resultó herido en esa refriega.

 

SOCIEDAD

SOCIEDAD

 

1.

Un perfil de la estupenda traductora Anne McLean, que ha traducido Enterrar a los muertos, Soldados de Salamina y La velocidad de la luz.

Dos libros traducidos por Anne McLean, Los informantes de Juan Gabriel Vásquez y Los ejércitos de Evelio Rosero, son finalistas del Premio Independent al mejor libro de ficción extranjero.

Dice Javier Cercas: “Anne es lo mejor que puede sucedernos en Inglaterra a los que escribimos en español”

2.

Nuria Amat, Carme Riera, Flavia Company y Mercedes Abad hablan de escritoras y el mundo literario en la revista Yo Dona.

Mercedes Abad opina que “no hay ningún aspecto en el proceso editorial en el que se nos haga menos caso que los hombres” y “hay tantas mujeres a quienes no se les presta atención como varones”. Pero, según Nuria Amat, no es así, entre otras razones porque “los escritores [hombres] se citan entre ellos, se apoyan y se respaldan”. Pese a que “hay mujeres que escriben mucho mejor que los hombres, sólo se hace caso a una autora si carece de ambición literaria. Entonces sí que se la ensalza”.

Quizá por eso Amat reivindica a ambiciosas desconocidas como Virginia Wolf, Gertrude Stein o ella misma:

A gente como Faulkner, Proust o Beckett se les permitió tener un lenguaje y un pensamiento propio y difícil, pero a ninguna mujer le ha sucedido lo mismo. Quiero decir que todo el mundo califica como genio a Proust, pero a Virginia Woolf o Gertrude Stein, no. Ellas, como nosotras, siempre estarán en el segundo escalón.

            Flavia Company se niega a que su literatura se perciba desde el punto de vista del género, pero dice:

Me pareció muy significativo que la sociedad más racista del planeta, que es la estadounidense, prefiera como presidente a Barack Obama, un afroamericano, antes que a una mujer, su oponente entre los demócratas.

            Carme Riera se muestra expectante:

No creo que tarden en aparecer las primeras novelas donde se perciba el avance de la mujer en nuestra sociedad.

3.

Juan Luis Cebrián reflexiona mientras visita el Elíseo para entrevistar, aparentemente, a Sarkozy:

Cuando entrevisté a Giscard D’Estaing en el Elíseo, contestaba a mis preguntas posando su mirada en el horizonte, pues no me hablaba a mí, ni a los lectores de EL PAÍS, lo hacía para la Historia con mayúsculas.

Y ahora, en cambio:

Nicolas Sarkozy se remueve una vez más en la silla cuando le reitero la pregunta, salta como impulsado por un resorte mientras le aclaro que no me interesa el ridículo debate sobre sus supuestas y archidesmentidas declaraciones en torno a Zapatero.       

Aunque es llamativo que Cebrián se considere el protagonista de la entrevista, lo más curioso es cuando se convierte en oráculo:

Mérito, seguridad y orden parecen estar en la base de la incorporación de antiguos y respetados socialistas a la gobernación del país. ¿Está recorriendo éste el camino inverso al de la Transición española, cuando un grupo de falangistas se convirtió en artífice de la democracia? A lo mejor, como algunos dicen, es precisa una ética de la traición, o va a resultar verdad que la política es un oficio de idiotas desempeñado por inteligentes. ¿Qué tiene que ver la inteligencia con la política?

O reflexiona sobre la condición humana:

El vulgo supone que la mentira es connatural a los políticos, que no se puede hacer política sin mentir. En realidad me parece que la mentira es consustancial al ser humano, pero esto es una reflexión exclusivamente mía, y gracias a que mentimos somos capaces de soportarnos y convivir en sociedad.

4.

El País también le ha pasado un cuestionario al presidente francés, que para justificar su peligroso censo étnico se apoya en Lévi-Strauss:

Claude Lévi-Strauss, el más grande antropólogo del mundo, lo explicó bien a las claras. Los pueblos primitivos no son la infancia de la Humanidad, tienen una identidad propia, terminada, completa. La identidad no es una patología. Sin identidad no hay diversidad.

Como explica Juan José Sebreli en El olvido de la razón, Lévi-Strauss mezcló el concepto de “raza” con el de “cultura”:

Las formas de la cultura… determinan en gran medida el ritmo de la evolución humana… y de su orientación… Lejos de preguntarse si la cultura es o no función de la raza, descubrimos que la raza o lo que se entienden generalmente por ese término es una función, entre otras, de la cultura.

“El más grande antropólogo del mundo” también ha manifestado su añoranza de la pureza que, según él, perdieron los humanos con la alfabetización:

No queremos hacer una paradoja y definir en forma negativa la inmensa revolución introducida por la invención de la escritura. Pero es indispensable darse cuenta de que ella le ha quitado a la humanidad algo de esencial, al mismo tiempo que ha aportado tantos beneficios.

Juan José Sebreli escribe: “si la cultura conformaba al hombre, y la raza, según Lévi Strauss, era una de las funciones de la cultura, ergo la raza seguía determinando, en cierta medida, a los hombres y a los pueblos”,

Sebreli cita estas palabras de Pierre-André Taguieff:

El etnólogo [Lévi-Strauss], al naturalizar las actitudes e inclinaciones colectivas como el encierro en sí mismo, la autopreferencia y la oposición a los demás, proporciona un fundamento legítimo al etnocentrismo y a la xenofobia.

5.

 

Miguel Ángel Berna se siente identificado con Francisco de Goya:

Yo también soy un rebelde en medio de una sociedad muerta, obsoleta, anticuada. No me rindo. Sigo mirando hacia adelante, aunque cuando me gire no vea nada.

Espero que no se choque.

He tomado la imagen aquí.

 

FALTA DE TACTO

FALTA DE TACTO

 

1.

Por alguna razón, la edición digital de El País informaba ayer de la Cumbre de Ginebra a través de su corresponsal en Jerusalén, Juan Miguel Muñoz. El periodista dice “Irán revienta la cumbre”, pero señala que la charla “nacía coja por el boicoteo anunciado por Israel, Estados Unidos y varios países occidentales, entre ellos Alemania e Italia”. Por lo visto, los culpables iniciales son esos países, aunque al parecer que la Conferencia contra el Racismo de Durban fuera un desastre y cayera en el antisionismo y el antisemitismo no tiene mucha importancia. No cita entre los países que no acudieron a Holanda, Australia, Nueva Zelanda, por ejemplo, que no son tan claramente malvados como Israel ni Estados Unidos, ni tienen la mala conciencia de Alemania, ni a Berlusconi.

Muñoz cuenta que los delegados de la Unión Europea abandonaron la sala durante la conferencia de Ahmadineyad, el presidente de Irán, que, según escribe el periodista con una expresión que se utiliza normalmente para hablar de gente que dice la verdad caiga quien caiga, “no dejó títere con cabeza”. Los títeres eran: “Israel, Estados Unidos y Europa”.

Es algo extraño que un hombre que ha declarado que no hay homosexuales en su país, que ha dicho que hay que borrar Israel del mapa, representa a un estado que busca conseguir armas nucleares, y en el que la sodomía y la apostasía se castigan con la pena de muerte sea invitado a una reunión que pretende extender la tolerancia. También es sorprendente que precisamente ese hombre ignore casos como el conflicto de Darfur, la falta de libertades las mujeres en su país, en Arabia Saudí o Pakistán y Afganistán, y hable de Israel como el “régimen más cruel, represivo y racista ".

Juan Miguel Muñoz define estas declaraciones como “la carencia de tacto de Ahmadineyad”.

2.

El juego de Mark Twain.

3.

Literatura de la India.

4.

Los manuscritos de Madame Bovary.

5.

Sobre J. G. Ballard:

The Guardian

The Independent

The Scotsman

The Telegraph

The Times

He tomado la imagen de Ballard aquí.